Jueves, 18 de Septiembre de 2014

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22/08/2012

150 años del nacimiento de Claude Debussy

Debussy puso en marcha un nuevo concepto de la música, liberada de las ataduras relacionadas con la tonalidad. Su obra devela tintes modernistas, simbolistas y de otras influencias como las étnicas, que encontraban su auge a finales del siglo XIX, aunque su obra suele vincularse al impresionismo. Para él no se trata de trasladar la naturaleza a la música, sino de evocarla. Ejerció una decisiva influencia en su época y en etapas posteriores, desde Ravel a los músicos más destacados del siglo XX.








Antes de alcanzar su propio y peculiar estilo, Debussy dio paso a los modernos, por ejemplo Messiaen, Webern, Bartók y Stravinski. Fue un innovador que revolucionó las formas pianísticas y orquestales. Bajo la traslúcida delicadeza de sus composiciones hay una estructura sólida; pero, como corresponde a un auténtico impresionista, Debussy nos dejó música colmada de esplendentes colores, de texturas finísimas y de luces relucientes.

Debussy fue uno de los compositores más originales del mundo de la música. A los nueve años comenzó a recibir lecciones de piano de un ex alumno de Chopin; después, ingresó al Conservatorio de París a los once años, y allí estudió teoría de la música y composición hasta 1884. Se rebeló constantemente contra las reglas musicales fijas y buscó nuevos acordes y líneas melódicas. Dos excursiones estivales, en 1880 y 1881, para enseñar a los hijos de la baronesa von Meck, protectora de Chaikovski, pusieron a Debussy en contacto con la música "desordenada" y "distinta" de los Cinco rusos. También viajó a Bayreuth y durante un momento se sintió sometido al encanto de la música de Wagner. Al retornar al Conservatorio, irritó todavía más a sus profesores porque compuso armonías disonantes y extrañas progresiones de acordes. Pese a esto, consiguió ganar el Prix de Rome en 1884 por su cantata sentimental, El hijo pródigo; pero permaneció .en esa ciudad sólo dos de los tres años que el premio le concedía. Allí compuso su cantata La damozel élue.

Al regresar a París se unió al grupo de poetas, escritores y pintores impresionistas, Verlaine, Baudelaire, Mallarmé y Monet, que estaban promoviendo técnicas nuevas en las artes. Una influencia indeleble se manifestó en la música de Debussy como resultado de su visita a la Feria Mundial de París de 1889, para la cual se erigió la Torre Eiffel. Aquí, el compositor no sólo se sintió fascinado por los sutiles cuadros y los vasos decorados japoneses, sino que se quedó impresionado ante los sonidos del "gamelan" javanés, un conjunto asiático formado por distintas combinaciones de gongs, xilófonos, metalófonos, tamboriles, cuerdas pulsadas y tocadas, una flauta o un oboe, pequeños címbalos y cantantes con la música compuesta en la escala de cinco o de siete tonos.

A partir de ese momento se desarrolló el verdadero estilo de Debussy, mientras combinaba los acordes para formar otros nuevos, revivía modos medievales y escalas tonales pentatónicas o integrales. Como la escuela impresionista de arte que diluía las formas realistas, creando en cambio nada más que los esbozos o las "impresiones" de un objeto, así el tono sutil y flotante de la música de Debussy suscita cierta impresión en el oyente. En su poema musical La Mer de 1903, oímos el Diálogo del viento y el mar y sentimos El Juego de las olas, que ondulan hacia la costa. En el idilio de 1894, titulado “Preludio a la siesta de un fauno”, nos sentimos transportados a una ensoñadora tarde estival. En 1912 el famoso bailarín de ballet Vaslav Nijinski representó el ballet sensual cuya coreografía creó para esta obra, y "escandalizó" al público. Otras obras orquéstales impresionistas incluyen la suite sinfónica La primavera, los Nocturnas (Nubes, Festivales, Sirenas), las Images, las Rapsodias para saxofón y orquesta, las Danzas sagradas y profanas.

Su ópera Pelléas y Mélisande, cuya composición le llevó diez años, se remonta al auténtico sentido de la ópera "el drama en música" pero no fue bien recibida porque no tenía arias y un ballet, y la orquesta tan sólo subraya la voz.

La mayor parte de su música para piano, que como el mismo compositor reconocía "aterroriza a los dedos", es ejecutada en nuestros días con frecuencia, y esa afirmación vale sobre todo para los dos Arabescos, La catedral sumergida, La muchacha de los cabellos de lino, La Valse, Ensoñación, la suite del Rincón de los niños, y la Suite Bergamasque, cuyo último movimiento es el famoso Claro de luna. La Petite Suite para dos pianos también tiene una versión orquestada. Otras obras para piano son los 12 preludios, los 12 estudios, las Estampes, Pour le Piano, Ulllejoyeuse e Images. Los títulos poéticos abundan en su obra, por ejemplo Jardines bajo la lluvia, Reflejos en el agua y Pasos en la nieve.

Los cantos y otras obras de música coral y de cámara son parte de la prodigiosa producción de Debussy. Su amistad con Erik Satie produjo los arreglos orquestales de las Gymnopédies del excéntrico compositor, y algunas transcripciones para piano de la música de Gluck, Schumann, Wagner, Raff, Saint-Saéns y Chaikovski.

La vida personal de Debussy afrontó muchas crisis económicas y emocionales. Su inclinación a la buena vida le endeudó constantemente, y además era conocido por sus tempestuosas relaciones amorosas. En 1899 ya se sentía más seguro, y se casó con una joven campesina, Rosalie Texier; pero la dejó en 1904 en favor de una refinada divorciada, Emma Dardac, con quien casó en 1905 después de que se divorciara.

Tuvieron una hija apodada Chouchou, para quien compuso Rincón de los niños y el ballet La Botte a Joujoux (La caja de juguetes). Por desgracia, la niña falleció a los catorce años. En 1909 Debussy supo que tenía cáncer. Durante los últimos nueve años de vida, protagonizados por el sufrimiento, compuso la mayoría de sus obras de cámara. Falleció durante la Primera Guerra Mundial, en el curso de un bombardeo a París. Otro bombardeo perturbó su funeral. Los periódicos, ocupados por las noticias de la guerra, prestaron poca atención a su muerte. Pasó un tiempo antes de que el mundo comprendiese que había perdido a uno de sus compositores más grandes.

Antes de alcanzar su propio y peculiar estilo, Debussy dio paso a los modernos, por ejemplo Messiaen, Webern, Bartók y Stravinski. Fue un innovador que revolucionó las formas pianísticas y orquestales. Bajo la traslúcida delicadeza de sus composiciones hay una estructura sólida; pero, como corresponde a un auténtico impresionista, Debussy nos dejó música colmada de esplendentes colores, de texturas finísimas y de luces relucientes.
 



Breves

  • 13 de septiembre de 1819: nace en Leipzig, Clara Wieck Schumann. Fue una pianista destacada del siglo XIX. El público europeo la consideraba en el nivel de Franz Liszt o Sigismund Thalberg, famosos pianistas virtuosos de aquella época.

  • 10 de septiembre de 1999: fallece Alfredo Kraus. Fue considerado el mejor tenor lírico ligero de su generación, mientras que la elegancia y estilización de su canto, combinada con su expresividad y una presencia escénica atractiva, le hicieron el intérprete ideal de roles de tipo aristócrata como Don Octavio, el Conde de Almaviva, Alfredo y el Duque de Mantua.

  • 06 de septiembre de 2007: fallece, en su casa de Módena, el tenor italiano Luciano Pavarotti. Figura clave en la popularización de la ópera. Para los aficionados serios del género, la belleza natural y el color de su voz hicieron de Pavarotti el intérprete ideal del repertorio lírico italiano.

  • 03 de septiembre de 1596: nace Nicolo Amati, constructor de violines al igual que su padre, Girolamo, pero Nicolo fue el mejor artesano de la familia, el gran reformador del arte de los luthiers italianos y autor de los instrumentos más apreciados de los Amati.

  • 22 de agosto de 1862: nace el compositor francés Claude Debussy. Puso en marcha un nuevo concepto de la música, liberada de las ataduras relacionadas con la tonalidad. Su obra devela tintes modernistas, simbolistas y de otras influencias como las étnicas, que encontraban su auge a finales del siglo 19, aunque su obra suele vincularse al impresionismo.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

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  • Años de peregrinaje

    Franz Liszt

Intérpretes

Músicos

Antonio Agri

Antonio Agri

Antonio Agri compartió casi tres lustros de música con Astor Piazzolla. Agri era santafesino y violinista casi autodidacto, según su definición. Abandonó Rosario, junto con su puesto en la Sinfónica local, a los 28 años. En Buenos Aires lo esperaba el tango y una prueba con Piazzolla, quien demoró seis meses en resolver la admisión pero lo hizo en forma rotunda y definitiva. En el tango sumó, entre muchas otras, la experiencia de ser convocado en ocasiones por Aníbal Troilo, de animar dos de las etapas de vida del Quinteto Real -junto a Horacio Salgán- y su propio Quinteto con sede en París, codirigido por el bandoneonista Juan José Mosalini.

Músicos

Julio De Caro

Julio De Caro

Su carrera se desarrolló a través de cuatro actividades principales: fue director, compositor, arreglista y violinista. Se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes. En 1927 grabó su primer disco. Entre sus grandes éxitos cabe mencionar: "El malevo", "Boedo", "Berretín", "Nobleza de arrabal" y "Flores negras". De Caro fue de los primeros en comprender que el destino del tango era la música y avanzó en esa dirección, hasta donde le dio el aliento.

Músicos

José Libertella

José Libertella

Los que disfrutaron de su música sobre el escenario lo recordarán, seguramente, con esa pasión que ponía cada vez que acomodaba el paño sobre sus rodillas, tomaba el instrumento y cumplía con el ritual de la función. Y quizá como ese hombre apasionado al que le saltaba la tanada ajustando cada detalle, preocupado porque el sonido o las luces no eran los óptimos. José Libertella nació en Calvera, Italia, su padre Juan construía tejas y trabajaba la tierra, fue el primero en emigrar a la Argentina. José lo siguió el 7 de junio de 1934, tenía once meses, viajó en el buque Principessa María en brazos de su madre.

Bs. As., 14/09/14

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La música ciudadana reflejada en tanguerías y milongas que aún relatan el modo de ser porteño. De la mano de la música ciudadana un recorrido por los sitios imperdibles para disfrutar del tango de todos los tiempos. Una atracción irrefrenable, la sensualidad de los cuerpos que se mueven abrazados, como en una contienda y la insolencia de las letras, a veces primitivas, sesgadas, melancólicas.

Asunción, 31/08/14

Tango y ballet, con Maximiliano Guerra

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