Viernes, 24 de Mayo de 2013

Óperas en el Mundo

Lakmé

Lakmé

El mundo de Lakmé es el escenario del enfrentamiento entre una Europa escéptica, aséptica y prosaica y una India religiosa, apasionada, sensual y onírica; el campo de batalla entre la potencia colonizadora, representada por Gérald y Frédéric, y el rebelde Nilakantha, padre de la heroína. El mundo de Lakmé es ante todo el lugar donde se encuentran las sensualidades de la blanca muchacha en flor, Ellen, la novia de Gérald, y Lakmé, la sacerdotisa...







Mientras el romanticismo es reemplazado poco a poco por otras sensibilidades y maneras de pensar, por otros movimientos como el impresionismo y el naturalismo, París se moderniza: el prefecto Haussmann aplica un urbanismo práctico, occidental y prosaico; destruye el misterioso laberinto de callejuelas y abre grandes arterias -el Boulevard Haussmann, por ejemplo- para que la tropa pueda cargar a sus anchas en caso de manifestaciones obreras...

Y mientras celebran la gloria del Segundo Imperio, el desarrollo económico, el   enriquecimiento rápido de las nuevas clases y el nuevo orden burgués, París y las grandes ciudades francesas se orientalizan: el arte, el gusto y la moda siguen la política colonial para festejar los éxitos de la expansión, en el Alto Níger, por ejemplo, o quizá las derrotas de Gran Bretaña en Sudán...

Sea como fuere, florecen las cúpulas seudoturcas de la iglesia de San Agustín en el ya exclusivo barrio de Ópera La Madeleine, o del Sagrado Corazón dominando Montmartre, el vergonzoso mausoleo en contra de los muertos de la Comuna...

La decoración interior ha de superar en exotismo a la arquitectura: según el gusto y los medios de los propietarios, cuelgan en las paredes algunas odaliscas imaginadas por Ingres o Chassériau, un esbozo de La mujer de la perla de Corot, y quizá, para los modernos, una Fiesta árabe pintada por Renoir, o si no, más modestamente, unas vistas de Bagdad realizadas por talentosos petimetres. El café y el té -el fuerte, no el inglés- son las bebidas que se toman alrededor de mesas moriscas, mientras se fuman, entre biombos chinescos, complejos tabacos egipcios a menudo opiados; las alfombras y la cortinas orientales son alumbradas por toda clase de candiles y quinqués procedentes de España, Líbano o Siria, países cada vez más cercanos gracias a los relatos de los escritores exploradores, desde Mérimée, Gautier, Nerval o Flaubert hasta Pierre Loti, que culmina la vuelta al mundo con sus viajes por el Pacífico. En el atril de los pianos reinan partituras de sugerentes títulos: El árabe celoso de Berlioz, la Seguidilla de Carmen de Bizet y, ampliando el viaje, Sueños de opio de Saint-Saéns, Las rosas de Ispahán de Fauré, El Rey de Lahore de Massenet...

Aunque conocidas desde la Exposición Universal de 1878, las músicas extra-europeas, sus melodías y armonías, tienen todavía poca influencia directa sobre las obras francesas; las palabras, con algunas excepciones, son el único soporte del exotismo.

Una segunda corriente se impone con fuerza entre los compositores y su público: tras la derrota francesa de 1870, la zanja que separa a los admiradores de la música francesa y alemana (o asimilada) se convierte en abismo. Con la genial excepción de Berlioz, los franceses tuvieron pocos músicos realmente indígenas durante la primera parte del siglo XIX, algo que parecía molestar a los patriotas. Para defender la música francesa se funda la Sociedad Nacional de Música en 1871 y se multiplican las agrupaciones musicales nacionales: Franck, Gounod, Saint-Saéns son, con Massenet y Lalo, los cabecillas de ese nuevo espíritu.

Por encima del abismo se tendían algunos puentes: un poeta tan importante y tan francés como Mallarmé admiraba «las imprecisas coloraciones de Wagner», gusto que compartía con Fauré y en cierta manera con un compositor iconoclasta, amigo de Verlaine y otros poetas malditos, Chabrier, el autor de España.

Quienes encontraban demasiado serias esas músicas podían aplaudir las operetas de Offenbach (hasta el susto de Los cuentos de Hoffman) y de Leo Delibes. Uno de los sitios más concurridos era la Opera Comique. A pesar de su significado literal, el término es ambiguo; se utilizaba desde el siglo XVIII para obras ligeras representadas al aire libre, o en los cobertizos donde se jugaba a la pelota, como el célebre Jeu de paume.

Una vez institucionalizada, la Opera Comique se convirtió, hace más de cien años, en uno de los templos líricos más prestigiosos: allí se estrenaron óperas clásicas y óperas bufas, Carmen de Bizet, La hija del regimiento de Donizetti, Manon de Massenet, Lakmé, Louise de Charpentier (la primera ópera «socialista»), Pelléas et Mélisandede Debussy, Ariana y Barba Azul de Dukas, o, más cerca de nosotros, La voz humana de Poulenc.

“Cuando pasa la frontera de su país, un francés se encuentra en el extranjero” escribe Flaubert en su Diccionario de tonterías. A la boutade, se oponen los versos de Baudelaire: “La lánguida Asia y la abrasadora África, Todo un mundo lejano, ausente...”

El exotismo cobraba matices: la India no representaba, como África, un continente por conquistar; era considerada como un mundo más complejo, un país que, lánguidamente, sin resistencia, había engullido a sus sucesivos conquistadores y se disponía a absorber también a los británicos.

El mundo de Lakmé es el escenario del enfrentamiento entre una Europa escéptica, aséptica y prosaica y una India religiosa, apasionada, sensual y onírica; el campo de batalla entre la potencia colonizadora, representada por Gérald y Frédéric, y el rebelde Nilakantha, padre de la heroína. El mundo de Lakmé es ante todo el lugar donde se encuentran las sensualidades de la blanca muchacha en flor, Ellen, la novia de Gérald, y Lakmé, la sacerdotisa "que vibra bajo el peso de los globos gemelos como un árbol cargado de frutos"

Para contar su historia, Delibes no se disfraza de indio ni de hippie, como lo harán ulteriores músicos o escritores. Lo hace con su vocabulario propio, el occidental; y es uno de sus grandes méritos el no haber caricaturizado la música india. Curiosa, inexplicablemente, una serie de musicólogos, en nombre de no se sabe qué pureza, han reprochado a Lakmé su «exotismo de pacotilla», creando una mala reputación que persiste todavía hoy. Delibes hace exactamente lo contrario: los instrumentos indios se exponen en el escenario, pero no se tocan; pertenecen al mundo lejano, ausente...

El compositor asume la orquesta occidental dándole matices raros, a menudo inauditos: crea efectos en mediatinta, un claroscuro de sotobosque en el que las siluetas de las melodías -muy occidentales- son alteradas, atenuadas por tonalidades raras, ya impresionistas, que velan la sonoridad. Se desprende de algunas escenas de amor en la naturaleza una sensación, una temperatura, no muy lejanas a la revolucionaria Siesta del fauno de Debussy.
Más Notas
Cavalleria rusticana
Norma
Fidelio
Otello
Don Giovanni

Ver Historial




Breves

  • 22 de mayo de 1813: nace en Leipzig, Richard Wagner. Compositor de origen alemán, renovador de la ópera romántica. Fue censurable en casi todos los aspectos, excepto en el arte. Al regresar a Munich se separó de su esposa y vivió una historia de amor con Cosima, la hija de Franz Liszt y esposa de Hans von Bülow. Con ella volvió a Suiza.

  • 18 de mayo de 1909: muere Isaac Albéniz, compositor español. Definió el romanticismo español en materia musical y ejerció además una considerable influencia en otros compositores nacionalistas posteriores como Turina o Falla. Su música se asocia inmediatamente a la música española, plagada de reminiscencias andaluzas, color y un tono pintoresco y descriptivo. Compuso esencialmente para piano aunque su obra siempre hace referencias a la guitarra.

  • 18 de mayo de 1911: muere en Viena, Gustav Mahler. Nacido en Bohemia. Compositor y director de orquesta que vivió en Viena la mayor parte de su vida. Fue uno de los máximos exponentes de la sinfonía posromántica y autor de ciclos de canciones de suprema calidad.

  • 17 de mayo de 1050: muere Guido d'Arezzo, teórico musical italiano. Perfeccionó la escritura musical al adoptar las líneas horizontales paralelas para marcar las alturas del sonido e ideó un método para enseñar las notas mediante la señalización de diferentes falanges de los dedos de la mano (solmisación).

  • 15 de mayo de 1567: nace en Cremona, Claudio Monteverdi. Compositor italiano que revolucionó el mundo de la música aplicando medios tradicionales a nuevos fines. Considerado uno de los padres del género operístico, Monteverdi se destacó en el uso de las emociones humanas en música. Hacia el año 1600 su reputación estaba confirmada pero comenzaron a aparecer críticas a su estilo que subordinó la música al servicio de las palabras.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Salomé

    Richard Strauss

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 9

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Nº 2 - 12 de septiembre de 2010

  • Sinfonía Nº 3 "Órgano"

    Camille Saint Saens

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 16

  • Sinfonía Nº 6 "Patética"

    Piotr Illich Chaikovski

  • Mamma quel vino e generoso

    Giuseppe Giacomini (Turiddu)

  • Peter Grimes

    Benjamín Britten

Intérpretes

Músicos

Julián Plaza

Julián Plaza

Una conjunción de variadas y positivas cualidades han concurrido armoniosamente para que Julián Plaza redondeara una de las personalidades artísticas más sobresalientes dentro de la historia del tango. Bandoneonista, pianista, compositor y, sobre todo, arreglador, fueron los elementos a través de los cuales se proyectó su nombre, no sólo a la consideración pública, sino especialmente al círculo de los profesionales de la música, dentro de los cuales goza de un bien ganado prestigio. Una autoridad que ha sabido ganarse a fuerza de estudio, trabajo y talento.

Músicos

Francisco Canaro

Francisco Canaro

Nació en la ciudad de San José, Uruguay, el 26 de noviembre de 1888, aunque desde fines del siglo vivió con su familia en la Argentina. Autodidacta del violín, se inició en 1906 en un baile del pueblito de Ranchos en la provincia de Buenos Aires. Canaro es uno de los iconos del Tango, supo aprovechar el fervor tanguero de la época para convertirlo en una empresa que articuló paulatinamente toda la fisonomía empresarial del tango.

Poetas

Alfredo Le Pera

Alfredo Le Pera

Las letras de las canciones que Le Pera compuso para Gardel se adecúan magistralmente a éste y si como poeta no alcanza el vuelo de Manzi, ni la profundidad de Discépolo, ni la porteñidad de Romero, acierta con algunas frases proverbiales que constituyen un ingrediente poco estudiado pero muy propio de la letrística tanguera, utilizado por Cadícamo con notable sabiduría.

Bs. As., 05/03/2013

La Orquesta del Tango de Buenos Aires abre su 2013 esta semana

La Orquesta del Tango de Buenos Aires iniciará su ciclo de actuaciones 2013 el próximo jueves a las 13 con entrada gratuita en el Hall del Teatro General San Martín. En esta oportunidad, el conjunto estará dirigido por sus maestros titulares, Juan Carlos Cuacci, Néstor Marconi y uno de sus fundadores, Raúl Garello. La Orquesta del Tango de Buenos Aires es el organismo estable del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires desde 1980.

Bs. As., 12/10/2012

Con Esencia de Tango / Cuarteto

El sábado 13 de Octubre, a las 23 hs., el Tango Bravo Club tiene el orgullo de presentar nuevamente en su ciclo al Cuarteto “Con Esencia de Tango”, creado por el Maestro José De Pilato. La cita será, como de costumbre en Café Orión (Luro y la Costa), la esquina del Tango en Mar del Plata. La agrupación, recientemente creada, está integrada por talentosos músicos como: Germán Galbato (bandoneón), Gustavo Sosa (piano), Emmanuel Soulé (contrabajo) y el legendario Maestro José De Pilato, (violín / dirección musical) . Junto a ellos actuará Silvia Sab como cantante invitada. La producción general es de Daniel Canales.

Letras

Ver mís letras
A B C D E F G H I J K
L M N O P Q R S T U
V W X Y Z

Desarrollado por Osmosis