Martes, 22 de Mayo de 2012

Óperas en el Mundo

La Cenerentola

La Cenerentola

La guerra puede ser una fuente de descubrimientos. Así fue en el caso de Stendhal. Enrolado en el ejército napoleónico, desde que llegó a Italia en 1800, la convirtió en su nueva patria de elección y en escenario de una de sus mayores novelas, La Cartuja de Parma. Su fascinación por Italia se extendía a la música y el arte. Gran frecuentador de los teatros de óperas, melómano empedernido, fue un apasionado sostenedor de Rossini, al que dedicó una biografía en 1823.







De Rossini Stendhal hablaba con el tono épico reservado habitualmente a los generales y a los hombres de estado: «Desde la muerte de Napoleón hemos encontrado otro hombre del que se habla todos los días en Moscú como en Nápoles, en Londres como en Viena. La gloria de aquel hombre no conoce otros confines que los de la civilización.» En efecto, la música de Rossini conquistaba Europa con más eficacia aún que las tropas napoleónicas.

No muy distante de Pésaro, ciudad natal de Rossini, surge Recanati. Ahí Giacomo Leopardi empieza desde 1817 a escribir el Zibaldone, recolección de reflexiones filosóficas y literarias. Leopardi es, al igual que Rossini, una mente arraigada en los principios del racionalismo dieciochesco, pero con una abertura decisiva hacia las sugestiones traídas por el nuevo siglo. Hostil a la poética romántica, propugna al mismo tiempo una poesía «sentimental». En el poema «El infinito» la nitidez de 9 los versos se conjuga con el ensueño de la imaginación. Al igual que en Leopardi, en los cuadros de Géricault y Goya, las semillas del Romanticismo germinan dentro de un originario rigor clasicista. Géricault parte del estudio del estilo «terrible» de Miguel Ángel para llegar en los últimos años a explorar en los retratos de los locos el lado oscuro del espíritu humano. Por su parte, Goya no necesita estudiar a Miguel Ángel para pintar las pesadillas de Los desastres de la guerra (1810-20). Su inspiración la encuentra en la estela de muerte, violencia y hambre que dejan en España las campañas napoleónicas y la lucha por la independencia.

La sensación de un cambio de época se asocia al sentimiento de una transformación trágica y violenta. El atormentado dramatismo de la obra maestra de Géricault, El naufragio de la Medusa (1819) es el punto de partida para otro pintor, Eugéne Delacroix, que además posó como modelo para el cuadro del amigo. Cuando en 1827 Delacroix se inspira en el tema de la tragedia byroniana La muerte de Sardanápalo, proyecta en el esquema compositivo del cuadro el tumulto, la pasión de la naciente época romántica. Delacroix representa a todas las figuras atadas en un único torbellino, sacudiendo la tela de un lado al otro. La fuerza intensa y sensual del color característico de Delacroix se intensificará luego en directo contacto con la luz mediterránea durante el viaje a Marruecos y España. Joseph Turner experimenta el mismo benéfico contacto con la luminosidad deslumbrante del paisaje sureño en su viaje a Italia, como demuestran sus exquisitas acuarelas.

Desde siempre el viaje ha sido fuente de conocimiento. Pero, a comienzos del siglo XIX, la figura del viajero adquiere una nueva cifra simbólica, el valor de una condición existencial. El viajero vive una condición de desarraigado y contemplador en un mundo que lo excluye. Así lo encontramos en muchos Lieder de Schubert (Viaje de invierno) y en la novela La vida de un pequeño aventurero (1826) de Eichendorff. También lo podemos ver solitario y rodeado por las nieblas de la meditación en el cuadro de Caspar David Friedrich El viajero y el mar de niebla (1818), obra emblemática del romanticismo pictórico alemán. El protagonista de la Peregrinación de Childe Harold (1818), de lord Byron, es un joven idealista que vagabundea en cambio por los países del Mediterráneo: España, Italia y Grecia. Para Byron el encanto del paisaje es el estímulo para una reflexión sobre la historia contemporánea. En plena identificación con su personaje, Byron irá a Grecia para luchar por la independencia de aquel país, donde encontrará la muerte (1824).

La derrota de Napoleón en Waterloo puso fin a los ideales de la Revolución Francesa. Los soberanos reunidos en Viena en 1815 restablecieron la situación política anterior a 1796. Sin embargo, los años siguientes demostraron lo imposible que es parar el reloj de la historia. Pese a las decepciones producidas, la figura de Napoleón había encendido la imaginación de centenas de jóvenes y demostrado claramente cuan superada era la condición de las monarquías absolutas. El viento del liberalismo empezaba a soplar y llevaría en poco tiempo a las revoluciones de 1830. También se abrían paso las ideas socialistas, que en una primera fase se cargaban de un valor utópico. Para liberar a los trabajadores de su condición de explotación, Charles Fourier (1772-1837) organizó los falansterios, o sea, comunidades organizadas según la repartición colectiva de los recursos. Los gobiernos absolutistas hicieron un último e infructuoso intento de imponer el orden en Europa: la estipulación en 1822 de la Santa Alianza limitó las libertades individuales, pero no las nuevas ideas. Sólo Inglaterra se mostró abierta a las nuevas corrientes. En 1824, bajo Guillermo IV, se reconoció legalidad a las Trade Unions (los sindicatos), primer eslabón de una política de reformas sociales y económicas.

Como la mayoría de las óperas de Rossini, Cenerentola también nació en circunstancias apresuradas. Tras la representación del Barbero de Sevilla, Rossini había renovado su contrato con el empresario del teatro Della Valle de Roma para escribir una nueva ópera para el carnaval. Sin embargo, a pocas semanas del estreno no estaba decidido ni el argumento. Tras descartar diversos proyectos, el libretista Jacopo Ferretti propuso utilizar el cuento de Perrault La Cenicienta y la idea recibió la aceptación del compositor. La ópera fue escrita a un ritmo apremiante. Como cuenta el libretista:
En el día de Navidad Rossini recibió la introducción. La cavatina de don Magnífico, en el día de San Esteban; el dúo para tenor y soprano para el de San Juan. Al poco tiempo, escribí los versos en veintidós días y Rossini la música en veinticuatro...
En la producción de Rossini, La Cenerentola representa el apogeo y al mismo tiempo la despedida de la opera buffa. Tal vez por ello el compositor juegue aquí con las reglas del género de manera tan descubierta, como un viejo cocinero que decide por fin revelar el secreto de sus recetas exitosas. Sin embargo, los ingredientes bufos empiezan a mezclarse con un sabor a realismo que preludia novedosos desarrollos. En sus personajes, Rossini ha concentrado su comprensión superior del ánimo humano. ¿Quién no ha encontrado alguna vez en su vida a un don Magnífico, a una Clorinda, a una Tisbe, a un Dandini? Creídos, crédulos, tontos, vanidosos, presumidos, listos: de personajes rossinianos está lleno el mundo.

En La Cenerentola existe una correspondencia perfecta entre virtuosismo y virtud. Angiolina, la protagonista de la ópera, es la más buena y también la que más valiosamente canta. El compositor le reserva una parte vocal brillante y difícil, repleta de deslumbrantes ornamentaciones: ahí reside su superioridad sobre los demás personajes. Las hermanastras, en cambio, tienen un canto a menudo mecánico y gélido. Rossini es heredero de una tradición, la belcantista, en la que el canto es portador de una verdad que va más allá de las apariencias. El sirviente Dandini no deja de cantar buffo aunque esté disfrazado de príncipe; Don Ramiro no pierde la nobleza de su canto ni siquiera cuando se encuentra camuflado de escudero.

En La Cenerentola el compositor expresa su personal visión de la vida, su pesimismo teñido de dulce ironía. La comicidad no nace de la burla, sino más bien del desfase que se produce entre el desorden de la vida (sus imprevistos, sus trastornos) y el orden propio del elemento musical. Lo absurdo es el resultado de un exceso de simetría dentro de algo que es íntimamente caótico o, mejor dicho, según la acertada definición de Stendhal, «una locura organizada». En las piezas de conjunto, construidas como máquinas musicales que parecen proceder por sí solas y perfectamente aceitadas, los personajes rossinianos quedan como atrapados, víctimas de una fuerza superior e incontrolable que los dirige. Es la misma desorientación, la misma imposibilidad para dirigir o descifrar los acontecimientos que afectaba a una sociedad y un mundo empeñados en el difícil paso entre Ilustración y Romanticismo. Al final de Cenerentola Rossini nos dice que la verdadera victoria del individuo consiste en la aceptación de la condición humana, de sus límites y sorpresas.
Más Notas
Cavalleria rusticana
Norma
Fidelio
Otello
Lakmé

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Breves

  • 17 de mayo de 1050: muere Guido d'Arezzo, teórico musical italiano. Perfeccionó la escritura musical al adoptar las líneas horizontales paralelas para marcar las alturas del sonido e ideó un método para enseñar las notas mediante la señalización de diferentes falanges de los dedos de la mano (solmisación).

  • 15 de mayo de 1567: nace en Cremona, Claudio Monteverdi. Compositor italiano que revolucionó el mundo de la música aplicando medios tradicionales a nuevos fines. Considerado uno de los padres del género operístico, Monteverdi se destacó en el uso de las emociones humanas en música. Hacia el año 1600 su reputación estaba confirmada pero comenzaron a aparecer críticas a su estilo que subordinó la música al servicio de las palabras.

  • 11 de mayo de 1894: nace Martha Graham, coreógrafa y bailarina estadounidense. Rompió con las rígidas convenciones de la danza del siglo XIX, creando su propia técnica: violentas contracciones pélvicas y trabajo abrupto a nivel del suelo, que encantaron al mundo.

  • 07 de mayo de 1824: Michael Umlauf dirige el estreno en Viena la Novena Sinfonía de Beethoven. Esa noche, el compositor no podía oír la música debido a su sordera pero siguió la ejecución a travez de una copia de la partitura, imaginando los sonidos que todos escuchaban.

  • 01 de mayo de 1904: muere Antonín Dvorak. Considerado el más importante de los compositores checos, de inspiración nacionalista y espíritu de sinfonista. Su música se caracteriza por la emotividad directa, espontánea y un dominio excepcional del lenguaje sinfónico. En la historia de la música, Dvorak se sitúa en el origen de la fama internacional de la música checa junto con Smetana.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 5

  • Pagliacci

    Ruggero Leoncavallo

  • Rapsodia española

    Maurice Ravel

  • Nocturno Nº 2

    Frederic Chopin

  • Celeste Aida

    Luciano Pavarotti (Radamés)

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2012 - Programa N° 23

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    N° 5 - 03 de octubre de 2010

  • Sinfonía Nº 38 "Praga"

    Wolfgang A. Mozart

Intérpretes

Poetas

Cátulo Castillo

Cátulo Castillo

Cátulo Castillo recorrió con sus letras los temas que siempre obsesionaron al tango: la dolorosa nostalgia por lo perdido, los sufrimientos del amor y la degradación de la vida. No tuvo en cambio espacio para el humor ni para el trazo despreocupado, y tampoco para el énfasis rítmico de la milonga. La palabra "último" figura en varios de sus títulos, como dando testimonio de ese desfile de adioses que atraviesa sus letras, donde hay siempre compasión por quienes padecen y un frecuente recurso al alcohol como fuga.

Voces

Roberto Rufino

Roberto Rufino

Escuchar a Roberto Rufino entonar "María" o "La novia ausente" o "Malena" o cualquiera de los tangos que había elegido para su repertorio, era advertir que ese tango iba desgranándose de a poco y que las palabras surgían por separado, sin dejar de integrar el todo que las reunía, con la fuerza propia que debían tener en su contexto. Rufino fue eso; un decidor, un fraseador, un intérprete que sabía perfectamente cual era el mensaje de lo que estaba cantando. En 1997 fue declarado "ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires", y en 1998, "ciudadano ilustre de la cultura nacional".

Músicos

Orlando Goñi

Orlando Goñi

Pianista y director. Apenas compuso un tema (la milonga "Mi Regalo"), tuvo orquesta propia al final de su vida y no llegó a la grabación comercial ni a destacarse mayormente en sus actuaciones en público. ¿Qué fue lo que despertó tal devoción artística entre la gente de tango? ¿Qué lo hace estar entre los preferidos junto a Francisco De Caro, Carlos Di Sarli u Horacio Salgán?. De sonido suave, fraseo limpio y pausado, inagotable imaginación creadora, tenía una forma inimitable de "llevar" a la orquesta. Adoptaba una extraña posición frente al piano, sin posturas académicas, con las piernas abiertas y extendidas, sin utilizar por lo general los pedales...



Buenos Aires, 11 de dic.

Día Nacional del Tango en Argentina

Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.

Nueva York, 03 de nov.

Diego El Cigala busca conquistar Nueva York con su nueva propuesta musical

El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.

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