Viernes, 22 de Septiembre de 2017

Mozart

Los niños prodigio

Los niños prodigio

A las ocho de la tarde del 27 de enero de 1756, en la ciudad de Salzburgo, nace Mozart. Al día siguiente es bautizado con los nombres Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus, este último sinónimo de Amadeus. Su padre, Leopoldo, había nacido en Augsburgo en el seno de una familia de artesanos encuadernadores, y a los diez años ya se encuentra en Salzburgo estudiando en el colegio de San Salvador de los jesuítas.







Estuvo tentado de seguir la carrera eclesiástica, se jactaba de tener conocimientos de filosofía y jurisprudencia y, sin duda, debió adquirir una formación humanística sólida con una amplia especialización en la música que, si bien no le permitió descollar como compositor, le valió para tener siempre un puesto de músico al servicio de la corte del príncipe arzobispo de Salzbu-go, y para escribir un importante método para la enseñanza del violín, que publicó el mismo año del nacimiento de su hijo y que se siguió usando en el siglo XIX. A la edad de 28 años contrae matrimonio con Ana María Pertl, perteneciente a una familia burguesa de la ciudad, y de su matrimonio vienen al mundo siete hijos de los que sólo sobrevivieron «Nannerl», y Wolfgang.
Leopoldo Mozart nos deja ver en sus escritos su buen sentido, una voluntad firme y una ambición proporcionada a la calidad de siervo a la que estaba sometido un músico en la época, De la madre sabemos de su buen carácter y abnegación en los momentos difíciles, y no mucho más, puesto que sólo nos habla brevemente desde las posdatas de las cartas.

Tanto «Nannerl», cuatro años mayor que su hermano, como Wolfgang, estuvieron dotados de facultades prodigiosas para la música, que el padre no estaba dispuesto a que quedaran ocultas. Los dos niños tocaban el piano extraordinariamente, así es que cuando Mozart tan sólo tenía seis años comenzó ya su vida viajera. La familia completa parte hacia Viena en un carruaje en el que llevan un pequeño piano. Este primer viaje culmina con dos conciertos ante la familia imperial en el palacio de Schónbrunn. Es la presentación en la ciudad donde el músico desarrollará más tarde la mayor parte de su vida y su obra, y donde finalmente morirá.

Tras un corto periodo de descanso de cinco meses en Salzburgo, los Mozart plantean un segundo viaje más ambicioso a París y Londres. Con una primera etapa en Munich, donde tocan para Maximiliano III de Baviera, continúan viaje a Augsburgo; allí dan tres conciertos con «poco o ningún provecho» porque, como dice el cabeza de familia renegando de su patria chica, «todos los que fueron al concierto eran luteranos». En la residencia veraniega del príncipe elector del Palatinado, Mozart escucha por primera vez a la célebre orquesta de Mannheim, lo que sin duda constituía una de las experiencias musicales de la época. A mediados de agosto llegan a Frankfurt, donde van a dar cinco conciertos de auténtica exhibición circense, tocando diversos instrumentos y acertando las notas de campanas, relojes y copas...Allí, Goethe, ocho años mayor, conoció a Mozart, «un hombrecito con peluca rizada y espada». Después de algunas etapas más, como Colonia, donde tocan en su ya «sucia catedral», y Bruselas, llegan a París el 19 de noviembre.

En París fueron invitados de la corte real la noche de Año Nuevo de 1764. El resumen que hace Leopoldo de los cinco meses de estancia en la capital francesa es bastante bueno: «Hasta el momento en que Wolfgang contrajo en febrero una leve enfermedad catarral, todo salió a pedir de boca». Y sin embargo, a Leopoldo, como luego a Wolfgang cuando vuelva con su madre, todo le parece mal en París, desde las calles llenas de mendigos, hasta la artificiosidad de las mujeres, pintadas como marionetas, y sobre todo la música: «Toda la música francesa no vale un comino».

En el mes de abril se trasladan a Londres donde darán dos conciertos públicos y otros dos en la corte de Jorge III. Mozart conoce en Londres la música de Abel y la de Johann Christian Bach, el menor de la dinastía, con quien, a pesar de la diferencia de edad, traba una amistad grande. Bach da a conocer a Mozart la ópera italiana e influye en su formación pianística y sinfónica.
El viaje de regreso, con escalas en La Haya, París y Munich, entre otras, está plagado de contratiempos; todos los miembros de la familia, a excepción de la madre, van cayendo enfermos. El pequeño Wolfgang ya había enfermado en el primer viaje a Viena, y en París como vimos.

En Salzburgo van a tener diez meses para hablar de sus triunfos y para saborear la rutina de la vida de su ciudad. Leopoldo declara: «Mis hijos están acostumbrados al trabajo, si cayeran en el ocio, todo mi edificio se vendría abajo». Efectivamente, las cuentas salen bien; con las ganancias en efectivo y lo que se saca de la venta de los regalos se puede decir que ha merecido la pena. Además, eso no es todo, para el temperamento inquieto de Wolfgang, el cambio de ambientes ha sido sin duda estimulante y con sólo diez años trae en su equipaje un sinfín de partituras que ha compuesto; minuetes para piano, sonatas para violín y piano, tres sinfonías; porque ya es todo un compositor.
No sabemos que en este tiempo, ni Wolfgang ni su hermana fueran a la escuela. Lo más seguro es que su padre se ocupara de su educación, al fin y al cabo Rousseau por aquellas fechas se aparta de la conveniencia de la educación colectiva, y defiende al padre y al preceptor como las personas aptas para que el niño desarrolle su naturaleza y su personalidad. Esto nos puede hacer pensar en una infancia sin amigos y sin juegos, cosa poco probable si tenemos en cuenta las obligaciones de Leopoldo como músico de la corte, el temperamento de Wolfgang y el hecho de que los hermanos podían jugar juntos y ganar amigos entre sus convecinos. Quizás por eso Wolfgang escribe a su compañera de juegos desde Bolonia: «Hoy he tenido ganas de montar en burro, porque en Italia es costumbre».

Pasado este periodo, la familia entera emprende un nuevo viaje a Viena. En la ciudad hay una epidemia de viruela y los Mozart se refugian en Olmütz donde a pesar de las precauciones, la enfermedad alcanza a los dos jóvenes, llegando Wolfgang incluso a perder la vista durante unos días. Cuando vuelven, las cosas no van a ir mucho mejor, porque la emperatriz María Teresa ha enviudado, y el luto de la corte paraliza casi por completo la vida musical. Con todo, Mozart recibe el encargo de componer una ópera, La finta semplice, sobre un libreto que no puede estimular a hacer nada nuevo. La música sigue el modelo italiano del que vio numerosos ejemplos en aquellos días, y particularmente el de Piccini, y consigue elevarse en muchos momentos muy por encima de su libreto.
El estreno de La finta semplice tendría lugar más tarde, de vuelta en Salzburgo, en el palacio arzobispal y con muy escasos medios.
Sin embargo, Mozart no se irá de Viena con las manos vacías, porque el célebre médico Antón Mesmer, que hizo universal su apellido con sus experimentos sobre magnetismo, le encargó una ópera para que pudiera ser representada en el jardín de su casa. Con un libreto basado en una fábula de Rousseau, y recordando los modelos franceses, surge Bastien und Bastienne. La música cuenta la historia de los pastores que dan nombre a la ópera, de un solo trazo, como deben contarse las pequeñas historias, y aun nos divierte con el mago Colas que «mesmeriza» a sus anchas en honor del anfitrión.

Utilice esta guía para recorrer la vida de Mozart de manera cronológica.
Entrega siguiente: Tres viajes a Italia.
Entrega anterior: La fábula de Mozart.
Bibliografía: Mozart de Rafael Pérez Sierra

Más Notas
Cosi fan tutte
1788 - 1789
Don Giovanni
Triunfo en Praga y la muerte de Leopoldo
Las bodas de Fígaro

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Rapsodia Sinfónica

    Joaquín Turina

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    N° 5 - 03 de octubre de 2010

  • Concierto para piano Nº 3

    Allegro ma non tanto

  • Peter Grimes

    Benjamín Britten

  • Peer Gynt "Suites"

    Edvard Grieg

  • Sinfonía Nº 3 Op. 32

    Moderato assai

  • Sinfonía Nº 9 "Coral"

    Ludvig van Beethoven

  • Mon Coeur S'Ouvre A Ta Voix

    María Callas (Dalila)

Intérpretes

Poetas

Cátulo Castillo

Cátulo Castillo

Cátulo Castillo recorrió con sus letras los temas que siempre obsesionaron al tango: la dolorosa nostalgia por lo perdido, los sufrimientos del amor y la degradación de la vida. No tuvo en cambio espacio para el humor ni para el trazo despreocupado, y tampoco para el énfasis rítmico de la milonga. La palabra "último" figura en varios de sus títulos, como dando testimonio de ese desfile de adioses que atraviesa sus letras, donde hay siempre compasión por quienes padecen y un frecuente recurso al alcohol como fuga.

Voces

Oscar Ferrari

Oscar Ferrari

Su identificación con la música y la poesía de Buenos Aires es tan extensa, que resulta imposible resumirla en el espacio destinado habitualmente a estas semblanzas. Sin embargo, la claridad expresiva y la modestia de Oscar Ferrari, allanan el camino que es necesario recorrer para acercar su figura y su pensamiento al público, ávido de conocer detalles de quienes se han ganado un hondo prestigio dentro del universo del tango. Cantó en las orquestas de Juan Caló, Alfredo Gobbi, Edgardo Donato, Astor Piazzolla y José Basso.

Músicos

Francisco Canaro

Francisco Canaro

Nació en la ciudad de San José, Uruguay, el 26 de noviembre de 1888, aunque desde fines del siglo vivió con su familia en la Argentina. Autodidacta del violín, se inició en 1906 en un baile del pueblito de Ranchos en la provincia de Buenos Aires. Canaro es uno de los iconos del Tango, supo aprovechar el fervor tanguero de la época para convertirlo en una empresa que articuló paulatinamente toda la fisonomía empresarial del tango.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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