Sábado, 04 de Febrero de 2012

Mozart

Las bodas de Fígaro

Las bodas de Fígaro

Mozart conoció a su más importante libretista en casa del barón Wetzlar, padrino de su primer hijo. Lorenzo Da Ponte, nacido en un pueblo de la provincia de Venecia, inició una vida aventurera después de abandonar la carrera eclesiástica, llegando a ostentar el cargo de dramaturgo de la corte imperial, en cuyo desempeño había escrito algunos libretos de poco éxito, cuando aceptó el primer encargo de Mozart: Las bodas de Fígaro.







La idea, bien arriesgada por cierto, de poner música a la obra de Beaumarchais, había partido de Mozart. Después de su estreno en París, y a pesar de las numerosas traducciones hechas al alemán, el emperador no había concedido el permiso para representarla en Viena, pues estaba claro que era un «ave de mal agüero de la revolución». Mozart y Da Ponte sacaron a relucir sus mejores argumentos ante José II para que les permitiera hacer una ópera de tan peligroso material, prometiéndole el libretista «borrar todo aquello que pudiera herir la decencia y el buen gusto».

Da Ponte reduce a cuatro los cinco actos de la comedia, y a once sus dieciséis personajes, al tiempo que exime, casi por completo, a Fígaro de su cometido de fustigador de la sociedad. Algo queremos ver en el «Se vuol bailare», y poco más, porque aquella cita de la abolición del «derecho a la primera noche» del feudalismo, llega a cansar al Conde y se repite para hacer reír al público.

Con su comedia, Beaumarchais había conseguido ya su propósito de crítica social; Da Ponte prometió al emperador moderación, convencido seguramente de que ellos no tenían por qué volver a repetir algo que otro había conseguido plenamente, y a Mozart le tocaba lograr en el teatro lírico una revolución de igual o mayores proporciones a la conmoción social producida en París por la comedia.

Se trataría de una ópera bufa al gusto de la corte? Ellos la titularon Commedia per música, y advertían en el prólogo que era un «género casi nuevo de espectáculo».
El «embrollo» sí era el de una ópera bufa, algo más extenso desde luego, y las figuras que lo movían, sobre el papel al menos, también parecían las de siempre, salvo ese siervo que planta cara a su señor. Marcellina, Don Basilio, Don Curzio y Antonio el jardinero son personajes de la commedia dell’arte y de la ópera bufa, y Bartolo lo es tanto, que en su aria «La vendetta» se convirtió en el modelo del bajo bufo.

Pero las novedades son más abundantes que las sujeciones al género; lo que hace de Las bodas de Fígaro un espectáculo distinto de todo lo visto hasta entonces, está en los grandes finales, el del segundo acto que resume y concluye la primera parte, y el del cuarto acto, fin de la obra. Estos dos grandes números (no interrumpidos por los recitativos secos), que abarcan una gran variedad de escenas y situaciones, son por su extensión y riqueza dos de las piezas fundamentales del teatro musical. En el último, además, la acción queda suspendida en una mística ensoñación, «Contessa, perdono!», momento único en toda la música dramática, antes de precipitarse en la veloz carrera final.

El conde Almaviva y Fígaro son dos figuras de una dimensión desacostumbrada, y aún más Susana, que en el aria del cuarto acto se eleva tan por encima de la soubrette cuya apariencia toma, que se hace difícil reconocerla como tal. Cherubino, del que se ha dicho que es un don Juan adolescente, hace exhibición de sus sentimientos, mientras los demás expresan los suyos de forma más contenida, y más que ninguno la Condesa, personaje de rango espiritual superior, más noble que la imaginada por Beaumarchais, y que, por sí sola, haría de esta ópera un género de espectáculo siempre vivo. La orquesta aquí no es vestidura ni ornamento, no es parte del escenario, sino de los mismos personajes, porque, como dice Wagner, todos los instrumentos tienen «el inquieto aliento de la voz humana».

El estreno de Las bodas de Fígaro tuvo lugar en el Burgtheater de Viena el 1 de mayo de 1786. El público pidió la repetición de casi todos los números. «Nunca ha gozado nadie de un triunfo tan brillante», dice el tenor que cantó Don Basilio. El emperador decidió prohibir los «bises» en las representaciones sucesivas para evitar el cansancio de los cantantes, y sin embargo, la obra desapareció del escenario después de tan sólo nueve representaciones.

Leopoldo había abandonado Viena mucho antes de que Wolfgang se pusiera a trabajar en esta ópera y antes también de que pensara en los tres conciertos para piano que cierran su provechosa etapa de concertista, aunque no la de compositor de esta música.
Mientras compone las bodas, Mozart escribe e interpreta los conciertos para piano números 22, 23 y 24 (K 482, 488 y 491). En los dos primeros introduce una novedad tímbrica sustituyendo los oboes por clarinetes. El público obligó a Mozart a repetir la interpretación del andante del concierto n.° 22, «acontecimiento más bien raro», comenta su padre en una carta a Nannerl, aunque a nosotros nos parezca más raro aún que no hiciera lo mismo con el adagio del concierto n.° 23.

El concierto en Do menor (K 491), uno de los grandes sin lugar a dudas, música cargada de vehemencia, sirve perfectamente como final y despedida de la próspera etapa de los conciertos de abono. En el verano de 1786, ante una situación económica que empieza a ser angustiosa, intenta volver a organizar estos conciertos, y después de muchos esfuerzos tan sólo consigue un abonado, su amigo el barón van Swieten.

No sabemos muy bien cuál pudo ser la causa del repentino y rotundo declive de algo que, según hemos visto, producía tantas satisfacciones en el músico y su público. ¿Acabó teniendo razón el conde Arco? ¿Es que el éxito en Viena era tan variable como la moda?

Para unos la explicación podía estar en la evolución de la música de Mozart hacia un progresivo ensimismamiento, en esa tendencia a lo difícil e insólito en la que, calificándolo con unas u otras palabras, coinciden los críticos de su tiempo. Es cierto que, precisamente en esa época, Mozart manda a un editor el primero de una serie de tres cuartetos con piano que se había comprometido a escribir (K 478), y el editor se lo devuelve porque era muy complicado y el público no quería comprarlo, pero ese magnífico cuarteto, junto con otro que escribió un poco después (K 493), no son diferentes a los últimos conciertos de piano en carácter y madurez. En el abandono voluntario, para dedicar todo su tiempo a la ópera, se podría pensar si no hubiese seguido componiendo obras orquestales y de cámara. Quizás las causas fueran externas; se ha pensado en la guerra contra los turcos que arrastró a las grandes familias a retirarse a sus casas de campo, y en la falta de dinero de la aristocracia y la burguesía que provocó esa misma guerra.

Sea como fuere, a pesar de las ganancias que sus abonados le han proporcionado, a lo que hay que añadir la publicación de los seis cuartetos dedicados a Haydn, con los que obtuvo 450 florines, y el estreno de Fígaro, Mozart escribe a un amigo que va a emprender un viaje a Italia: «¡Usted sí es un hombre afortunado! ¡Ay, qué feliz sería yo si pudiera acompañarle! Pero ya lo ve, ahora mismo tengo que dar una lección para ganar algo.»

Lleva mucho tiempo sin moverse de Viena, y dar clases es como encerrarse y no ver la luz del día. Siempre que encuentra un hueco estudia inglés y francés, y ahora tiene un nuevo alumno, Thomas Attwood, que con su amigo el tenor Kelly y los hermanos Storace, todos británicos, le animan para que vaya a Londres.

Utilice esta guía para recorrer la vida de Mozart de manera cronológica.
Entrega siguiente: Triunfo en Praga y la muerte de Leopoldo.
Entrega anterior: Conciertos para piano.
Bibliografía: Mozart de Rafael Pérez Sierra 
Más Notas
Cosi fan tutte
1788 - 1789
Don Giovanni
Triunfo en Praga y la muerte de Leopoldo
Conciertos para piano

Ver Historial




Breves

  • 06 de febrero de 1903: nace Claudio Arrau, pianista chileno. Su nombre evoca una trayectoria musical casi infinita. No sólo porque siguió tocando hasta el día de su muerte sino porque su vida artística pareciera haber arrancado en algún punto de la segunda mitad del siglo XIX, como heredero directo de la tradición lisztiana.

  • 05 de febrero de 1887: se estrena "Otello", de Giuseppe Verdi. El mundo había pensado que "Aída" era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Verdi. Pero "Otello" demostró que ambas cosas no eran ciertas. La Scala de Milán estrenó la obra y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.

  • 01 de febrero de 1896: en el Teatro Regio de Turín se estrena "La Boheme" de Giaccomo Puccini. En la representación de la obra de Puccini dirigió la orquesta un joven que lo hizo de manera brillante. Fue leal al compositor hasta después de la muerte y 30 años después de La bohéme dirigió también el sensacional estreno de Turandot: era Arturo Toscanini.

  • 27 de enero de 1901: muere en Milán, Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. Su vida acompaña su obra: puede dividirse en tres períodos. El primero nace en sus comienzos y llega hasta el estreno de Il Trovatore y La Traviata en 1853. El segundo período concluye en 1871 con la composición de Aida. Tras una pausa de más de 15 años, compuso las obras de su último período: la ópera trágica Otello y la bufa Falstaff.

  • 21 de enero de 1941: nace en Madrid el tenor Plácido Domingo. Emigró a México con sus padres, intérpretes de zarzuela, cuando tenía ocho años. En el conservatorio de la capital azteca estudió piano, solfeo, canto, composición y dirección. Su debut lo celebró en 1961 en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México encarnando a Alfredo en "La traviata", de Verdi.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Sonata para violín fa mayor

    Félix Mendhelsson

  • Va pensiero

    Orquesta y Coro de la Scala de Milán - Ricardo Mutti

  • Salomé

    Richard Strauss

  • Pompa y Circunstancia

    Edward Elgar

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 8

  • Richard Wagner

    Biografía

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 11

  • Una furtiva lagrima

    Roberto Alagna (Nemorino)

Intérpretes

Músicos

Osvaldo Pugliese

Osvaldo Pugliese

Osvaldo Pugliese nació el 2 de diciembre de 1905. Su padre, Adolfo, obrero del calzado, intervenía como flautista aficionado en cuartetos de barrio que cultivaban el tango. Dos hermanos mayores tocaban violín: Vicente Salvador, "Fito", y Alberto Roque, más consecuente que el primero y por muchos años ligado a la música. A Osvaldo fue el padre quien le impartió las primeras lecciones de solfeo, y comenzó a balbucear con el violín también, pero pronto se inclinó por el piano, aunque don Adolfo tardó cierto tiempo en comprar el costoso instrumento.

Voces

Argentino Ledesma

Argentino Ledesma

Nació en Santiago del Estero y llegó a ser una de las voces más populares de los años 50. Se lució con la orquesta de Héctor Varela. Cultor de un repertorio de tangos melódicos, que cantaba con voz afinada y gran carisma, Argentino Ledesma grabó alrededor de 500 temas. Algunos de los más perdurables son: "Cuartito azul", "Fueron tres años" y "Fumando espero". Tangos que serían escuchados no sólo en la Argentina sino en toda Latinoamérica, los Estados Unidos, Europa, Australia o Egipto, durante sus giras.

Músicos

José Razzano

José Razzano

En general, los que escriben sobre el género, han sido mezquinos u omisos con la verdadera valoración de esta figura de la música popular. José Francisco Razzano nació en Montevideo (capital de la República Oriental del Uruguay), a pocos pasos de la Plaza Independencia, en una casa de la calle Policía Vieja N° 14, el 25 de febrero de 1887. Dos años apenas tenía cuando ante la desaparición de su padre, su madre se traslada a Buenos Aires, barrio de Balvanera (en aquel entonces arrabal, hoy integrado a la zona céntrica).

Buenos Aires, 11 de dic.

Día Nacional del Tango en Argentina

Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.

Nueva York, 03 de nov.

Diego El Cigala busca conquistar Nueva York con su nueva propuesta musical

El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.

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