Uno de los artistas más representativos en la historia de la música, hablar de él es hablar de jazz, del músico que tocó para presidentes y reyes e hizo las delicias de millones de melómanos. En una de sus últimas entrevistas, Armstrong confesaba que "cuando tomo mi trompeta, todo el mundo queda atrás. Sólo me concentro en mi instrumento. Esta es mi forma de vivir".
Una pobre infancia
Louis nació en Jane Alley, suburbio de Nueva Orléans, en un barrio donde entre la pobreza proliferaban la prostitución, el alcohol y las drogas. Su padre, Willie Armstrong, lo abandonó antes de que naciera y nunca se preocupó por él. Su madre, Mary Ann, que ocasionalmente se dedicaba a la prostitución, no podía educarlo, por lo que lo confió a su abuela Josephine, a la que cariñosamente recuerda en su autobiografía publicada en 1954 titulada Satchmo: my life in New Orleans.
También recuerda con mucho cariño a su tío Isaac Miles, un viudo con seis hijos que se las veía negras para mantener a su familia. Por eso no es de extrañar que desde muy pequeño Louis haya abandonado la escuela y trabajara para ayudar a la maltrecha economía familiar. El chico vendía carbón en los bares y salones de baile de Storyville. Pero después de acabar con su mercancía permanecía embelesado escuchando a músicos de la talla de Buddy Bolder y de quien sería su ídolo: King Oliver.
Sin el dinero suficiente para comprar sus instrumentos, decide formar un cuarteto vocal del que será tenor. Con este grupo actúa, a cambio de unas monedas, en la calle y en los tent shows -especies de carpas-; orgulloso, llevará ese dinero a su casa. A pesar de su corta edad ya es un contribuyente mayor en el gasto familiar. En el peligroso ambiente donde vivía abundaban las armas de fuego, por lo que Louis no dudó en tomar el revólver calibre 38 que el galán en turno había guardado en casa de su madre.
Durante los festejos de Año Nuevo de 1912, un chico blanco les arrojó un cohete mientras cantaban y Louis sacó el arma y le disparó. Inmediatamente después, un policía blanco lo detuvo y se lo llevó a la cárcel. Dos días después, con el argumento de que "andaba en malas compañías", el juez lo condenó a pasar año y medio en el reformatorio Jones House. Pero ese periodo triste se convirtió en alegría al recibir su primera educación formal.
Peter Davis, el director de la banda del reformatorio, se mostraba reacio a enseñarlo pues consideraba que se trataba de "un chico problema". Sin embargo, tras percatarse del talento musical mostrado por el chico al tocar el pandero y, posteriormente, el tambor, le confió el clarín con el que tocaba la diana todas las mañanas. Louis mostraba unos poderosos pulmones que le ganaron la enemistad de los demás chicos, a quienes despertaba sonoramente.
Cuando el cornetista de la banda salió del reformatorio, Louis heredó el instrumento que comenzó a tocar en forma ortodoxa bajo la vigilancia de Davis. Este lo hizo líder de la banda, con la cual participó en innumerables desfiles. Al abandonar la Jones House, Louis era un músico solicitado que desempeñaba trabajos eventuales en bandas que visitaban el lugar aunque para ello tuviera que alquilar su instrumento. Finalmente, tras muchos sacrificios adquirió una corneta semiestropeada de níquel.
Primer maestro
Aunque Davis sentó las bases de la educación musical de Armstrong, quien debe considerarse como su primer maestro es Joseph Joe King Oliver. Nacido en Nueva Orléans el 11 de mayo de 1885, fue una de las figuras más emblemáticas de la historia del jazz.
Desde su infancia Louis admiró a este cornetista de fuerte capacidad intuitiva y gran vitalidad expresiva. Por eso, tocar con su ídolo representó gran satisfacción para Louis. Cuenta la leyenda que cuando Oliver lo vio tocar con su viejo instrumento le regaló una de sus cornetas, cosa que Louis agradeció con lágrimas en los ojos. King Oliver reconocería de inmediato el talento del joven y lo ayudaría y enseñaría con cariño. Pero la época de la prohibición hizo que muchos de los locales donde tocaban en Nueva Orléans fueran cerrados y la mayoría de los músicos emigró. Oliver asentó sus reales en Chicago. Armstrong, quien se había casado con Daisy Parker, una prostituta, no se le uniría sino hasta 1922.
Oliver confesaría a Lili Hardin, una pianista que se convertiría en la segunda mujer de Armstrong: "Louis puede tocar mejor que yo, pero mientras esté conmigo no me podrá superar. Yo seguiré siendo el rey". Sin embargo, la rivalidad musical los separó, y la estrella de Oliver comenzó a decaer. El autor de "West and blues", "Snake rag" y "Doctor jazz" contrajo piorrea (una grave enfermedad en las encías) y sufrió una afección cardiaca.
Armstrong lo encontró en la miseria en Savannah, Georgia, atendiendo un puesto de verdura y de inmediato hizo una colecta entre todos los músicos que habían tocado con el genial cornetista y lo invitó a un concierto especial. Oliver moriría en la miseria el 8 de abril de 1938. Armstrong jamás dejaría de considerarlo su maestro, su amigo y su inspiración.
Camino al éxito
Tras abandonar la banda de Oliver, Armstrong tocó con la gran banda de Fletcher Henderson y luego con la orquesta que tocaba en el cine Vendome, musicalizando varios de los filmes del cine silente. Erskine Tate, el director de la orquesta, comentó burlonamente que Louis se veía muy gracioso tocando su pequeña corneta. Armstrong fue inmediatamente a comprar una trompeta. En una de sus últimas entrevistas el músico señalaría que solamente tenía dos trompetas: una de la casa Henri Selmer de París y otra que le regalaron en Checoslovaquia.
Louis formó su propia banda y se presentó en el club Sunset "como el trompetista más grande del mundo", título que ya nadie le disputaría. Posteriormente formó The Hot Five que estaba formado por el clarinetista Johnny Dodds, el trombonista Kid Ory, el guitarrista Johnny Saint Cry y la pianista Lilian Hardin. Con ellos grabó su primer disco el 12 de noviembre de 1925.
Este conjunto se transformaría en The Hot Seven donde se sumarían el trombonista John Thomas, el tubista Peter Briggs y el baterista Babby Dodds, abandonando la agrupación Kid Ory. "Heebie jeebies", su primer éxito, vende la nada despreciable suma de 40 mil copias. Durante la grabación ocurre un hecho curioso. Louis olvida la letra y la sustituye por sonidos. A esta técnica se le denomina scat y se convertiría en una de las características del músico.
Ya para entonces se había ganado el mote de Satchmo, contracción de Satchel mouth (el de la boca grande), con el que se presentaba como reverendo en su faceta de entreteiment. De acuerdo con otras versiones fue Percy Brooks, de la revista Melody makers quien lo llamó así por primera vez en 1932. En ese año realizó una gira por Europa y tres años después visitaría París, y en 1937 en Turín comenzó a padecer la enfermedad de labio que lo obligaría a tocar menos la trompeta y a cantar más. Afortunadamente para él, había sido descubierto para el cine.
Embajador del jazz
Satchmo llegó a tocar en el Metropolitan Opera House en 1944 con su banda, pero en 1947 decidió abandonar la fórmula de las grandes orquestas y formar un grupo de All stars con grandes músicos como los trombonistas Jack Teagarden y Trummy Young; los clarinetistas Barney Bigard, Edmund Hall y Peanuts Hucko; los pianistas Earl Hines y Billie Kyle; el contrabajista Arwell Shaw y los bateristas Sydney Catlett y Cozy Cole.
Con estos talentosos compañeros Armstrong obtuvo un apoyo musical inigualable y se volvió a colocar en el pináculo de su carrera. El 1 de marzo de 1949 fue coronado en Nueva Orléans como "el rey de los zulúes", cargo honorífico por el cual se comprometía a ayudar a sus paisanos en dificultades.
Pero lo que es más importante, al término de la Segunda Guerra Mundial, Satchmo se convirtió en un embajador musical que llevó su mensaje de jazz por Europa de 1949 a 1952, por Japón en 1954, por 19 países africanos en 1961, dos años después visitó Australia, Nueva Zelanda, Hong Kong y Corea, y en 1964 India y Singapur. Un año después, durante una gira por Europa del Este, 93 mil personas lo aplaudieron a rabiar en el estadio de futbol de Budapest. En México tocó en dos ocasiones, en 1961 y en 1968, en el centro nocturno El Patio.
Durante sus incontables giras conoció a presidentes y reyes, pero uno de los momentos que mejor recordaba era su entrevista con el papa Pío XII en otoño de 1949, con Lucille, su cuarta y última esposa. Conocido por su seriedad, el pontífice preguntó a la pareja si tenían hijos. El músico sonrió y le respondió: "No, su santidad, pero nos divertimos mucho intentándolo". Pío XII no pudo contener la risa y se alejó en su silla de ruedas.
Testamento musical
En una de sus últimas entrevistas, Armstrong confesaba que "cuando tomo mi trompeta, todo el mundo queda atrás. Sólo me concentro en mi instrumento. Esta es mi forma de vivir. Mi vida entera. Yo amo estos sonidos, por eso trato de que suenen bien. Estoy enamorado de mi trompeta y ella de mí. Tocamos la vida y las cosas naturales. Si sólo es por placer o para un show, me da lo mismo. Soy feliz tocando y lo hago esperando la aprobación del público. Al terminar un concierto en Milán tuve que ir a la Scala y sacarme fotos ante los bustos de Verdi y de Wagner, pues la gente dice que nuestra música es similar: los tres la tocamos de corazón".
El crítico Ralph Gleason explicó que Armstrong "tomó los elementos de organización de la música europea -acordes, notas y compases- les agregó los ritmos de las iglesias negras de Nueva Orléans y de Africa, aportó la música de blues, los secretos del acoplamiento y de la revoltura de las notas y tocó todo ello con su técnica inalcanzable. Llegó tan lejos como le fue posible utilizando el blues y los cantos populares de su tiempo como andamiaje para sus improvisaciones".
El día de su muerte, 6 de julio de 1971, Duke Ellington hizo una sentida elegía en la cual señalaba que "si alguien fue el señor jazz, ese fue Louis Armstrong. Fue la máxima expresión del jazz y lo seguirá siendo siempre. Todo trompetista que toca en un estilo norteamericano ha sido influido por él. Fue un auténtico estadounidense. Lo amo. Dios lo bendiga".
Poco antes de morir un doctor le advirtió del peligro de seguir tocando pero él dijo: "Está bien, doctor. No me importa. Hay mucha gente que espera que toque. Y toda mi vida, toda mi alma están en esta trompeta, por lo que tocaré hasta el día de mi muerte"
Jorge Carrasco V.
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16 de marzo de 1736: muere Giovanni Battista Pergolesi. Tuvo una vida breve y, a pesar de ello, este compositor italiano fue de gran influencia sobre los posteriores compositores galantes y clasicistas, sobre todo en Mozart. Aunque trabajó de igual modo la ópera seria como la cómica, es en este último subgénero en el que se destacó, especialmente en el intermedio La serva padrona, cuya representación póstuma en París desató la llamada guerra de los bufones entre los que defendían y se oponían a la italianización de la ópera.
15 de marzo de 1842: muere Maria Luigi Cherubini, compositor italiano. Se lo considera uno de los precursores más destacados de la ópera romántica. En su catálogo de obras encontramos cantatas, música sinfónica, una sinfonía en re, los motetes Iste Die, Ave María, Inclina Domine y una misa en la, entre otras.
14 de marzo de 1681: nace Georg Philipp Telemann, compositor del Barrocco alemán. Fue un compositor prolífico y produjo una enorme cantidad de obras seculares y religiosas. Su catálogo incluye 1043 cantatas religiosas, 46 partituras sobre la Pasión y numerosas óperas. En el terreno instrumental practicó con notable continuidad la suite orquestal conformada por una obertura y una sucesión de movimientos de danza.
11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla, compositor argentino. Astor representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica.
11 de marzo de 1851: estreno de "Rigoletto", considerada la obra maestra de Verdi, en el teatro La Fenice, de Venecia. Basada en la obra "El rey se divierte" de Víctor Hugo y adaptada por Piave, "Rigoletto" cuenta la historia del bufón del duque de Mantua.

Daniel Barenboim
"Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"
George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Creó un nuevo género llamado tango sinfónico renovando de esta manera de forma decisiva el tango. Si se considera que la obra de Piazzolla comienza en 1946 con El desbande y concluye en 1990, con Le grand tango y con Five tango sensations, que el mismo año graba con el cuarteto de cuerdas Kronos, se deduce que cubre 46 años, un lapso en el que produjo no menos de ochocientas obras.
Carlos Gardel es quizás el más grande mito de la Argentina. Su habilidad artística, su talento incomparable como cantor de los arrabales porteños, su instinto musical para componer algunos de los más grandes tangos de todos los tiempos, su estupendo carácter, su fanatismo por las carreras, le han llevado a ser quizás sólo igualado por la otra leyenda del país del sur del Plata: Eva Perón. Sin embargo, mientras toda actividad política puede ser digna de objeciones, comentarios y recelo por parte de determinados sectores de la población, la figura de Carlos Gardel se erige como universal para todos los argentinos y los seguidores del tango a través del orbe.
Destacados artistas se reunirán en el escenario mayor del Teatro Auditorium para rendirle un homenaje de alto nivel a la figura de Piazzolla. Este espectáculo conjunto, denominado “Balada para Astor”, se presentará el viernes 12 de marzo a las 21.30. Así, subirán a escena el reconocido cantor José Angel Trelles, la intérprete Mayte Caparrós, músicos invitados, la compañía de danzas “Arballet” dirigida por Magenia Mugica y la pareja de tango Bernardo e Isadora.
El 'nuevo tango' se da cita dos jueves al mes en una sala de París, donde la asociación 'Buenos Aires sur Scène' programa a artistas y grupos que renuevan el género nacido en el Río de la Plata a fines del siglo XIX. "La fascinación por el tango (en Francia) es muy real", señaló el compositor y virtuoso de la guitarra Tomas Gubitsch, quien llegó a Francia en 1977, a los 20 años, como miembro del grupo del gran bandoneonista y compositor Astor Piazzolla, y que desde entonces se radicó en este país.