En el siglo XIX, Europa (en especial Francia) vivió una serie de revoluciones y contrarrevoluciones que acompañaron el despertar nacionalista de los pueblos. La más conocida fue la de 1830 que determinó el auge del romanticismo, las luchas proletarias de 1848 que terminaron con los sueños románticos, además de la guerra franco-prusiana, que anticipó las revoluciones socialistas y comunistas del siglo posterior con su espíritu de comuna. En lo musical, a mitad del siglo, la gran ópera histórica italiana o italianizante se despide dando lugar a un arte lírico más social y realista. La misma reacción anti-italiana que vivía París se experimentó en Rusia, Hungría, Bohemia y Polonia. Marcas de los nuevos tiempos se vieron en la obra de Berlioz, pero fundamentalmente en el renacimiento de una ópera nacional, la creación de la opereta y la maximización del público mediante conciertos como los organizados por Pasdeloup.
El nuevo subgénero operístico del drama lírico surgió en París a mediados de siglo y su mayor exponente fue Gounod. Se caracterizó por inlcluir a los conflictos individuales dentro del intimismo y sentimiento. Otro aporte fueron los diálogos hablados, a diferencia de la Grand Opera, que los tiene recitativos. La ópera más conocida de este género fue Fausto de Gounod, inspirada en textos de Goethe, como la ópera Mignon de Ambroise Thomas. Otras destacadas obras del repertorio romántico tardío, como Hamlet y Los pescadores de perlas de Bizet o Fiesque de Lalo pertenecen al mismo período. Entre los sucesores de esta tradición puede citarse la ópera bíblica Sansón y Dalila de Saint-Sáens y Carmen de Bizet, calificada como ópera cómica (por contener diálogos hablados) aunque con un realismo social, exotismo ibérico, danzas y canciones españolas.


10 de febrero de 1881: estreno en París de "Los Cuentos de Hoffmann" de Jacques Offenbach. La ópera es una adaptación de Jules Barbier y Michel Carré de varios cuentos del escritor Ernst T.A. Hoffmann. El primero tiene lugar con una muñeca mecánica, el segundo con la víctima del conjuro de un mago, y la tercera con una enferma moribunda. La historia comienza con un prólogo ambientado en una taberna.
06 de febrero de 1903: nace Claudio Arrau, pianista chileno. Su nombre evoca una trayectoria musical casi infinita. No sólo porque siguió tocando hasta el día de su muerte sino porque su vida artística pareciera haber arrancado en algún punto de la segunda mitad del siglo XIX, como heredero directo de la tradición lisztiana.
05 de febrero de 1887: se estrena "Otello", de Giuseppe Verdi. El mundo había pensado que "Aída" era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Verdi. Pero "Otello" demostró que ambas cosas no eran ciertas. La Scala de Milán estrenó la obra y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.
01 de febrero de 1896: en el Teatro Regio de Turín se estrena "La Boheme" de Giaccomo Puccini. En la representación de la obra de Puccini dirigió la orquesta un joven que lo hizo de manera brillante. Fue leal al compositor hasta después de la muerte y 30 años después de La bohéme dirigió también el sensacional estreno de Turandot: era Arturo Toscanini.
27 de enero de 1901: muere en Milán, Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. Su vida acompaña su obra: puede dividirse en tres períodos. El primero nace en sus comienzos y llega hasta el estreno de Il Trovatore y La Traviata en 1853. El segundo período concluye en 1871 con la composición de Aida. Tras una pausa de más de 15 años, compuso las obras de su último período: la ópera trágica Otello y la bufa Falstaff.
Daniel Barenboim
"Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"
George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Giacomo Puccini
Frederic Chopin
Edward Elgar
Johannes Brahms
Richard Wagner
Piotr Illych Chaikovski
Programa N° 9 - 31 de octubre de 2010
Erik Satie
Aldo Campoamor cantó en las orquestas de Horacio Pettorossi, en Radio Prieto, junto a la cancionista Susana Ortiz, la de Ricardo Malerba y con Federico Scorticati, con quien realizó una gira por Brasil. En 1938 viajó a Francia con Rafael Canaro. En 1939 se incorporó a Radio El Mundo donde actuó por varios años acompañado por guitarras, habitualmente por las de Edmundo Zaldívar y también, por la orquesta de la emisora. Allí permaneció hasta ser requerido por Astor Piazzolla junto al cantor Héctor Insúa.
Corrían los años finales de la década de 1910 y el tango luchaba por liberarse del ingenuo primitivismo musical de sus orígenes, internándose en formas orquestales más complejas. Evolucionaba también el papel del piano, hasta entonces reducido a la simple marcación del ritmo. Comenzaba a delinearse una tendencia estilísticamente depurada y novedosa, el llamado por algunos estudiosos «tango romanza», entre cuyos precursores se destaca la figura de Juan Carlos Cobián.
Las letras de las canciones que Le Pera compuso para Gardel se adecúan magistralmente a éste y si como poeta no alcanza el vuelo de Manzi, ni la profundidad de Discépolo, ni la porteñidad de Romero, acierta con algunas frases proverbiales que constituyen un ingrediente poco estudiado pero muy propio de la letrística tanguera, utilizado por Cadícamo con notable sabiduría.
Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.
El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.