Serie casi infinita de idiófonos de uso orquestal esporádico. Son instrumentos musicales que suenan por sí mismos. Pueden encontrase partituras con objetos de uso cotidiano usados como efecto en la orquesta y que interpretan el grupo de percusionistas, desde yunques, ollas o manojos de llaves, a silbatos, sirenas o serruchos tocados con arco. Los más utilizados son el triángulo y los platillos.
Registros y Timbres
Los idiófonos pueden sonar de distintas maneras: sacudiendo una lámina metálica o un recipiente lleno de sonajas (como las maracas), entrechocándolos (como los platillos), raspándolos (como el güiro o la botella de anís) y golpeándolos (como las campanas). El timbre depende de la intensidad y del sitio exacto del golpe.
Historia
Son el tipo de instrumento primitivo si los hay y se encuentran en la naturaleza y en objetos de la actividad cotidiana. Se han utilizado tinajas y vasijas, trozos de madera de formas características (como el bloque de madera con una ranura que encontramos en cualquier parvulario), sonajeros que ensartan como collar, guijarros, semillas, bolitas metálicas y otros elementos, cáscaras cóncavas (castañuelas); palitos de madera (claves) y platos metálicos.
Solos de idiófonos:
Se ubican en la última fila de la orquesta, como el resto de las percusiones. Cuando la partitura lo indica, su ejecución la cumplen varios intérpretes, que las cuelgan a su alrededor o los ponen en una mesa.
Aparte de los mencionados, en ocasiones se usa la tabla de lavar (ligada al jazz de las primeras épocas, que se tocaba con dedales); el violín de hierro, una caja metálica plana con varillas del mismo material que se frotan con un arco; los sistros (conjuntos de discos metálicos ensartados por un alambre); las cucharas entrechocadas; las dos piezas de madera que se entrechocan en el espectáculo del teatro kabuki japonés; el angklung de Java (varias cañas de bambú verticales unidas a un armazón de madera); la guimbarda (con una varilla que se puntea cerca de la boca); la sanza africana (varillas sujetas a una caja de resonancia, que se puntean con los pulgares); la mandíbula de caballo sacudida y frotada; o los ruidófonos, inventados por los futuristas italianos de principios de siglo.

10 de febrero de 1881: estreno en París de "Los Cuentos de Hoffmann" de Jacques Offenbach. La ópera es una adaptación de Jules Barbier y Michel Carré de varios cuentos del escritor Ernst T.A. Hoffmann. El primero tiene lugar con una muñeca mecánica, el segundo con la víctima del conjuro de un mago, y la tercera con una enferma moribunda. La historia comienza con un prólogo ambientado en una taberna.
06 de febrero de 1903: nace Claudio Arrau, pianista chileno. Su nombre evoca una trayectoria musical casi infinita. No sólo porque siguió tocando hasta el día de su muerte sino porque su vida artística pareciera haber arrancado en algún punto de la segunda mitad del siglo XIX, como heredero directo de la tradición lisztiana.
05 de febrero de 1887: se estrena "Otello", de Giuseppe Verdi. El mundo había pensado que "Aída" era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Verdi. Pero "Otello" demostró que ambas cosas no eran ciertas. La Scala de Milán estrenó la obra y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.
01 de febrero de 1896: en el Teatro Regio de Turín se estrena "La Boheme" de Giaccomo Puccini. En la representación de la obra de Puccini dirigió la orquesta un joven que lo hizo de manera brillante. Fue leal al compositor hasta después de la muerte y 30 años después de La bohéme dirigió también el sensacional estreno de Turandot: era Arturo Toscanini.
27 de enero de 1901: muere en Milán, Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. Su vida acompaña su obra: puede dividirse en tres períodos. El primero nace en sus comienzos y llega hasta el estreno de Il Trovatore y La Traviata en 1853. El segundo período concluye en 1871 con la composición de Aida. Tras una pausa de más de 15 años, compuso las obras de su último período: la ópera trágica Otello y la bufa Falstaff.
Daniel Barenboim
"Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"
George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Ciclo 2012 - Programa N° 23
Edvard Grieg
Camille Saint Saens
Luciano Pavarotti (Radamés)
N° 5 - 03 de octubre de 2010
Gioacchino Rossini
Maurice Ravel
George Gershwin
Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Creó un nuevo género llamado tango sinfónico renovando de esta manera de forma decisiva el tango. Si se considera que la obra de Piazzolla comienza en 1946 con El desbande y concluye en 1990, con Le grand tango y con Five tango sensations, que el mismo año graba con el cuarteto de cuerdas Kronos, se deduce que cubre 46 años, un lapso en el que produjo no menos de ochocientas obras.
La letra tanguera había tenido carácter procaz en sus orígenes, para luego hacerse tributaria del género chico español, o insistir hasta el hartazgo en ingenuas loas a las virtudes varoniles del belicoso malevo porteño. La conciencia desgarrada, la angustia, el fondo de dolor que parece anidar en el hombre de Buenos Aires, sólo habían aparecido muy esporádicamente hasta entonces e hicieron explosión en Mi noche triste. Contursi dio con ello una jerarquía distinta a la letra del tango.
Nació el 25 de febrero de 1892 en el barrio porteño de Barracas, hijo de un matrimonio de inmigrantes franceses analfabetos, y su verdadero nombre era Lorenzo Aróla, pero los muchos admiradores de su virtuosismo prefirieron siempre llamarlo El Rey o el Tigre del bandoneón. A su inventiva de ejecutante se le atribuye una multitud de novedades: el rezongo, el fraseo, los ligados.
Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.
El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.