Sábado, 04 de Febrero de 2012

Clásica y Ópera | Ópera

Werther

Werther

Jules Massenet había madurado después de Manon; la música de Werther suena más íntima que la de cualquiera de sus óperas anteriores. En el libreto hay poco suspenso y pocos acontecimientos exteriores, y ello obliga a la música a expresar intensamente las emociones; el canto, sin que se pierda nada del brillo del bel canto y de la amplia línea melódica, se ha refugiado en el ámbito del alma. En su estreno, el 16 de febrero de 1892, Werther encontró en Viena un público comprensivo, aunque no totalmente entusiasta.







Drama lírico en cuatro cuadros, basado en la novela de Goethe Los sufrimientos del joven Werther, adaptada por Édouard Blau, Paul Millet y Georges Hartmann.


Personajes: Werther (tenor); Albert (barítono); el burgomaestre Le Bailli (bajo); Johann y Schmidt, amigos del burgomaestre (tenor y bajo); Brühlmann (barítono); Charlotte y Sophie, hijas del burgomaestre (soprano y mezzosoprano); Katharina (mezzosoprano); amigos del burgomaestre, niños, burgueses, etc.

Lugar y época: Wetzlar, 1772.

Argumento: El burgomaestre ensaya con los niños un villancico de Navidad, pero la prueba resulta insatisfactoria; si estuviera Charlotte, todo iría mejor! Los niños la quieren y cae bien a todo el mundo. Por último, Le Bailli termina el ensayo y sale a pasear con sus amigos. Su hija Charlotte, la verdadera alma de la casa desde la muerte de la madre, se entera por su hermana Sophie de que Werther, el joven poeta que desde hace algún tiempo vive en la ciudad, asistirá al baile en cuyos preparativos está ocupada. Charlotte se va a casar pronto, de acuerdo con la promesa que hizo a su madre moribunda, con Albert, un joven de la ciudad que está realizando un largo viaje.

En una visita a la casa del burgomaestre, Werther observa profundamente conmovido la preocupación de Charlotte por sus hermanas más pequeñas, sus movimientos graciosos, su habilidad; la ciudad y la casa de la joven le inspiran simpatía y amor. También la joven se siente extrañamente atraída por la figura romántica del poeta, sin imaginar que esa amistad le ocasionará graves problemas de conciencia y será la causa de la muerte de Werther.

El acto segundo transcurre un domingo en la plaza de la iglesia. La gente de la ciudad se distrae al aire libre, algunos beben en el jardín de la posada. Hace tres meses que se han casado Charlotte y Albert; llenos de felicidad, llegan cogidos del brazo y dan gracias por la dicha de que disfrutan. Para Werther, que los observa, cada una de sus palabras significa una puñalada. Albert cree reconocer el doloroso estado de ánimo de Werther, pero éste lo niega. Sophie, diametral-mente opuesta a su hermana Charlotte, trata de animar al poeta con su espíritu alegre. Le pide que la lleve a bailar, pero la melancolía de Werther no cede. Cuando puede cambiar unas palabras con Charlotte, ambos sienten una profunda conmoción interior. La joven le pide que salga de la ciudad, pero se arrepiente en seguida de su exigencia y añade que puede volver en Navidad.

La casa de Charlotte y Albert es el escenario del acto tercero. Charlotte está sola, sumergida en profundas cavilaciones; lee las cartas que le ha escrito Werther en todas las etapas de su largo viaje. Cuando llega Sophie de visita, la hermana mayor no puede dominarse, su dolor por el poeta se expresa en una hermosa aria (la de las lágrimas no lloradas).

Sophie ha ido para invitar a su hermana, durante la ausencia de su marido, a la vieja casa paterna, donde recuperará seguramente su espíritu alegre. Pero una vez que se ha retirado Sophie, Charlotte irrumpe en sollozos y pide la ayuda de Dios. Entonces se abre la puerta y aparece Werther, pálido y conmovido. Juntos recuerdan las cosas y sentimientos del pasado, el sonido de la espineta, los versos de Ossian, su poeta romántico preferido. Charlotte se esfuerza por contenerse, pero Werther ha soñado demasiadas veces con ese instante. Abraza a Charlotte, que huye a su habitación. En vano llama Werther a su puerta. Entonces se va y sabe que para él sólo queda un camino.
Albert regresa a su casa. Ve salir al poeta y encuentra a su mujer sumida en gran confusión. Antes de que pueda preguntar nada, le entregan un mensaje de Werther. En el mensaje dice que está por emprender un largo viaje y le pide prestada la pistola. Albert entrega la pistola al mensajero, pero no cambia una sola palabra con su mujer, que con gran angustia comienza a comprender el sentido de ese viaje. Por último, no puede contenerse más y sale precipitadamente de la casa: Dios quiera que no llegue tarde...

Un largo interludio orquestal describe el silencio de la Nochebuena y la inquietud que palpita en el corazón de Charlotte, que corre a casa de Werther. Lo encuentra agonizando, con una bala en el corazón. En ese momento, el amor contenido rompe todas las barreras. Charlotte se arroja sobre el cuerpo que se está enfriando, lucha inútilmente con la muerte. En el rostro del poeta aparece una tenue sonrisa de felicidad. Mientras a lo lejos se oyen los villancicos de Navidad que cantan los niños, Werther entrega su torturada alma.

Fuente: La novela epistolar Los sufrimientos del joven Werther es una obra maestra del joven Goethe y también uno de los puntos culminantes de la literatura romántica europea. Su aparición tuvo como consecuencia una ola de suicidios entre los amantes desdichados (como más tarde sucedería con Tristán e Isolda de Wagner). Lo que Goethe vivió en 1772 en Wetzlar (y tuvo que quitárselo del alma escribiéndolo, para no tener que suicidarse a su vez) se convirtió en un clásico sobre la experiencia profunda del amor que no encuentra la felicidad.

Libreto: Édouard Blau, Paul Millet y Georges Hartman, tres hábiles libretistas, se repartieron la misión de convertir el libro de Goethe en libreto. Lograron conservar muchos de los valores del original, aun cuando el conocedor de Goethe pueda no estar del todo de acuerdo con la adaptación. El destino de los personajes nos conmueve, la atmósfera de la pequeña ciudad ha sido descrita con rasgos amables. También los puntos de descanso líricos (arias), necesarios en esta clase de óperas, se incluyeron con tanta habilidad que se adaptan bien a las intenciones de Goethe.

Música: Massenet había madurado después de Manon; la música de Werther suena más íntima que la de cualquiera de sus óperas anteriores. En el libreto hay poco suspenso y pocos acontecimientos exteriores, y ello obliga a la música a expresar intensamente las emociones; el canto, sin que se pierda nada del brillo del bel canto y de la amplia línea melódica, se ha refugiado en el ámbito del alma. Una vez más, algunas escenas destacan por su extraordinario contenido expresivo: por ejemplo el aria de Charlotte «Les larmes qu'on ne pleure pas», la gran aria sobre Ossian que canta Werther, la expresiva música de Navidad. La partitura no ha envejecido ni siquiera hoy, por más despiadada que sea nuestra época con muchos testimonios artísticos de las postrimerías del romanticismo.

Historia: La novela epistolar de Goethe tenía más de cien años cuando Massenet comenzó a interesarse por su puesta en música. Pensaba, lógicamente, estrenarla en la Opera Comique de París, el lugar donde Manon había triunfado. Pero el teatro se incendió y el compositor se decidió a estrenar la obra en otro teatro donde Manon había tenido también una acogida ejemplar: la Hofoper de Viena. Para ello fue necesario traducir el texto francés al alemán, tarea que realizó Max Kalbeck. El 16 de febrero de 1892, Werther encontró en Viena un público comprensivo, aunque no totalmente entusiasta. También esta ópera estaba destinada a un éxito mundial: pronto fue una de las obras más interpretadas del repertorio francés.

Fuente: "Diccionario de la Ópera" de Kurt Pahlen

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Más Notas
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Breves

  • 06 de febrero de 1903: nace Claudio Arrau, pianista chileno. Su nombre evoca una trayectoria musical casi infinita. No sólo porque siguió tocando hasta el día de su muerte sino porque su vida artística pareciera haber arrancado en algún punto de la segunda mitad del siglo XIX, como heredero directo de la tradición lisztiana.

  • 05 de febrero de 1887: se estrena "Otello", de Giuseppe Verdi. El mundo había pensado que "Aída" era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Verdi. Pero "Otello" demostró que ambas cosas no eran ciertas. La Scala de Milán estrenó la obra y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.

  • 01 de febrero de 1896: en el Teatro Regio de Turín se estrena "La Boheme" de Giaccomo Puccini. En la representación de la obra de Puccini dirigió la orquesta un joven que lo hizo de manera brillante. Fue leal al compositor hasta después de la muerte y 30 años después de La bohéme dirigió también el sensacional estreno de Turandot: era Arturo Toscanini.

  • 27 de enero de 1901: muere en Milán, Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. Su vida acompaña su obra: puede dividirse en tres períodos. El primero nace en sus comienzos y llega hasta el estreno de Il Trovatore y La Traviata en 1853. El segundo período concluye en 1871 con la composición de Aida. Tras una pausa de más de 15 años, compuso las obras de su último período: la ópera trágica Otello y la bufa Falstaff.

  • 21 de enero de 1941: nace en Madrid el tenor Plácido Domingo. Emigró a México con sus padres, intérpretes de zarzuela, cuando tenía ocho años. En el conservatorio de la capital azteca estudió piano, solfeo, canto, composición y dirección. Su debut lo celebró en 1961 en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México encarnando a Alfredo en "La traviata", de Verdi.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Orfeo

    Claudio Monteverdi

  • La Coccinelle

    Cecilia Bartoli

  • La Boheme (Acto primero)

    Giacomo Puccini

  • George Gershwin

    Biografía

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 12

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Programa N° 10 - 07 de noviembre de 2010

  • Danza húngara Nº 5 en sol menor

    Johannes Brahm

  • Último día de Mozart

    Biografía

Intérpretes

Músicos

Osvaldo Pugliese

Osvaldo Pugliese

Osvaldo Pugliese nació el 2 de diciembre de 1905. Su padre, Adolfo, obrero del calzado, intervenía como flautista aficionado en cuartetos de barrio que cultivaban el tango. Dos hermanos mayores tocaban violín: Vicente Salvador, "Fito", y Alberto Roque, más consecuente que el primero y por muchos años ligado a la música. A Osvaldo fue el padre quien le impartió las primeras lecciones de solfeo, y comenzó a balbucear con el violín también, pero pronto se inclinó por el piano, aunque don Adolfo tardó cierto tiempo en comprar el costoso instrumento.

Voces

Aldo Campoamor

Aldo Campoamor

Aldo Campoamor cantó en las orquestas de Horacio Pettorossi, en Radio Prieto, junto a la cancionista Susana Ortiz, la de Ricardo Malerba y con Federico Scorticati, con quien realizó una gira por Brasil. En 1938 viajó a Francia con Rafael Canaro. En 1939 se incorporó a Radio El Mundo donde actuó por varios años acompañado por guitarras, habitualmente por las de Edmundo Zaldívar y también, por la orquesta de la emisora. Allí permaneció hasta ser requerido por Astor Piazzolla junto al cantor Héctor Insúa.

Voces

Ángel Vargas

Ángel Vargas

Posiblemente, junto a Francisco Fiorentino, fue el modelo del "cantor de la orquesta". Tanto es así que hablar de Ángel Vargas nos remite indefectiblemente a Ángel D'Agostino, el director de la orquesta de sus grandes éxitos. Cantor de una personalidad impresionante, es el símbolo del fraseo porteño de los años cuarenta. Vargas canta como únicamente se cantó en el cuarenta. Su fraseo era reo y compadrito pero al mismo tiempo, de un infinito buen gusto. Tenía una dulzura que disimulaba su voz pequeña pero varonil, transmitía simpatía y era sobretodo, un cantor carismático. Fue sin duda uno de los más grandes artistas de nuestro tango.

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Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.

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El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.

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