Lunes, 15 de Marzo de 2010

Clásica y Ópera | Ópera

Las vísperas sicilianas de Giuseppe Verdi

Las vísperas sicilianas de Giuseppe Verdi

Verdi proveyó a esta ópera de una serie de magníficas piezas musicales. La grande opera francesa exigía vistosas escenas de masas, brillantes actos festivos, grand spectacle. Verdi tenía también una habilidad magistral para eso. Sin embargo, las escenas de acción interior y de sentimientos conmovedores son más fuertes y más bellas. Aquí late el corazón de Verdi, grande y con profundos sentimientos humanos. La pieza más brillante de la partitura es el aria para bajo de Procida, en la que éste expresa su añoranza de la patria, «O tu Palermo, térra adórala».







Ópera en cinco actos de Eugéne Scribe y C. Duveyrier.

Personajes: Montfort, gobernador (barítono); Béthune y Vaudemont, oficiales franceses (bajo); Arrigo, un joven siciliano (tenor); Procida, médico (bajo); la duquesa Elena (soprano); Ninetta, su criada (contralto); Danieli, un siciliano (tenor).

Lugar y época: Palermo, 1282.

París era desde 1830 la capital mundial de la ópera. Y por esa razón, que encargaran a Verdi la composición de una ópera alegre para la Exposición Universal que se celebró en París en 1855, significó una distinción particular y el reconocimiento de su creciente lama. Durante 1854, año que Giuseppina y él pasaron en una casa de campo de Enghien, cerca de París, Verdi puso en música un libreto francés por primera vez. No vamos a indagar aquí si el tema propuesto por él era el indicado para semejante ocasión y para el lugar: Les vépres siciliennes describe la histórica lucha de liberación de los sicilianos contra los franceses, cuyo dominio terminó a causa de una revolución en 1282; puesto que ésta comenzó a la hora de vísperas, entró en la historia como las «vísperas sicilianas».

Scribe, que redactó el texto con su colaborador C. Duveyrier, sostuvo más de un duro duelo con el compositor por la versión que deseaba éste. Al compositor italiano le costó acostumbrarse, como pocos años más tarde le sucedería a su rival nórdico Richard Wagner con motivo del estreno parisiense de Tannhauser (1861), a las condiciones típicas de la ópera francesa, que sobre todo gracias a Meyerbeer se habían convertido en normas inamovibles, exigiendo la utilización, frecuentemente sin motivo, de escenas de masas y momentos de danza. Sin embargo, hay que añadir que el argumento elegido por Verdi se ajustaba más a estas exigencias que el drama de Wagner.

El argumento se desarrolla bajo la ocupación francesa. De un lado está el gobernador Montfort y su arrogante soldadesca, del otro lado los patriotas sicilianos Arrigo, Procida y la duquesa Elena. El primer acto describe la atmósfera tensa que reina entre los dos partidos y el encuentro del gobernador francés con Arrigo, que rechaza con orgullo la amistad que le propone éste.
En el acto segundo se oye una de las melodías más bellas de Verdi, el aria cargada de amor a la patria que entona el médico Procida, que regresa del destierro, «O tu Palermo, térra adorata». A él se unen Elena, cuyo hermano ha sido ejecutado por los franceses, y Arrigo, a quien Elena confiesa su amor; ambos deciden matar a Montfort y liberar Sicilia. Para soliviantar al pueblo inducen a las tropas de ocupación a secuestrar a las novias en una boda en que se casan doce parejas campesinas. Verdi enfrenta aquí un ardiente y vindicativo coro de sicilianos con una barcarola entonada por los secuestradores desde una nave que pasa por el lugar.
El acto tercero culmina con el descubrimiento de que Arrigo es hijo natural de Montfort. El conflicto interior entre el amor a su padre y el patriotismo conmociona al joven. Sigue siendo leal a sus amigos, pero en el último instante hace fracasar un atentado contra Montfort, que debía cometerse durante una fiesta. Es así como Procida y Elena caen en manos del gobernador, que los condena a muerte.
En el acto cuarto, Arrigo, despreciado por todos por traidor a la patria, pide un indulto para sus amigos. Montfort acepta a cambio de un único precio: que Arrigo lo llame «padre». En el gobernador se ha producido un cambio: quiere reparar muchos daños ocasionados por su tiranía. Pero Arrigo no puede superar el abismo que lo separa del enemigo de su pueblo. Sólo cuando se acerca el verdugo se le escapa el grito de «¡Padre!». Montfort no sólo lo perdona, sino que quiere desposarlo con Elena.
En el último acto, Elena piensa desesperadamente en salvar la vida de Arrigo, cuyos ex cantaradas han jurado su muerte; los conjurados quieren asaltar el cortejo nupcial cuando suenen las campanas. Elena lucha consigo misma, quiere renunciar al casa miento o pedir al gobernador que no haga sonar las campanas. Pero es demasiado tarde. Con el primer tañido de la solemne campana, los rebeldes atacan. Matan a Montfort y a Arrigo, que quiere proteger a su padre. En medio de la confusión general que se produce en ese momento, Elena se clava un puñal.

Verdi proveyó a esta ópera de una serie de magníficas piezas musicales. La grande opera francesa exigía vistosas escenas de masas, brillantes actos festivos, grand spectacle. Verdi tenía también una habilidad magistral para eso. Sin embargo, las escenas de acción interior y de sentimientos conmovedores son más fuertes y más bellas. Aquí late el corazón de Verdi, grande y con profundos sentimientos humanos. La pieza más brillante de la partitura es el aria para bajo de Procida, en la que éste expresa su añoranza de la patria, «O tu Palermo, térra adórala».

El estreno, celebrado en la Ópera de París el 13 de junio de 1855, fue todo un acontecimiento. La obra tuvo una recepción brillante también en Italia, donde se representó poco tiempo después, pero su intensidad es tal vez menor que la de otras óperas de la época madura de Verdi, y pasó a ser un huésped no muy frecuente, pero gustosamente esperado, de los teatros de ópera del mundo.
 
Más Notas
Palestrina de Hans Pfitzner
Rienzi de Richard Wagner
Nabucco de Giuseppe Verdi
Don Giovanni de Wolfgang A. Mozart
Manon Lescaut de Giacomo Puccini

Ver Historial




Breves

  • 15 de marzo de 1842: muere Maria Luigi Cherubini, compositor italiano. Se lo considera uno de los precursores más destacados de la ópera romántica. En su catálogo de obras encontramos cantatas, música sinfónica, una sinfonía en re, los motetes Iste Die, Ave María, Inclina Domine y una misa en la, entre otras.

  • 14 de marzo de 1681: nace Georg Philipp Telemann, compositor del Barrocco alemán. Fue un compositor prolífico y produjo una enorme cantidad de obras seculares y religiosas. Su catálogo incluye 1043 cantatas religiosas, 46 partituras sobre la Pasión y numerosas óperas. En el terreno instrumental practicó con notable continuidad la suite orquestal conformada por una obertura y una sucesión de movimientos de danza.

  • 11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla, compositor argentino. Astor representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica.

  • 11 de marzo de 1851: estreno de "Rigoletto", considerada la obra maestra de Verdi, en el teatro La Fenice, de Venecia. Basada en la obra "El rey se divierte" de Víctor Hugo y adaptada por Piave, "Rigoletto" cuenta la historia del bufón del duque de Mantua.

  • 11 de marzo de 1819: nace Marius Petipa, bailarín y coreógrafo francés. Su producción total es inmensa y en cierta forma inclasificable: obras diferentes contenían, en proporciones variables, cuentos de hadas, fantasías de todo tipo, influencias del ballet romántico francés, temas históricos tratados de una manera no muy rigurosa, y como ingrediente exótico, danzas inspiradas en folclores de distintos países.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Obertura 1812

    Piotr Illych Chaikovski

  • Vissi d' arte

    Renata Tebaldi (Floria Tosca)

  • E lucevan le stelle

    Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)

  • El holandés errante

    Richard Wagner

Intérpretes

Músicos

Astor Piazzolla

Astor Piazzolla

Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Creó un nuevo género llamado tango sinfónico renovando de esta manera de forma decisiva el tango. Si se considera que la obra de Piazzolla comienza en 1946 con El desbande y concluye en 1990, con Le grand tango y con Five tango sensations, que el mismo año graba con el cuarteto de cuerdas Kronos, se deduce que cubre 46 años, un lapso en el que produjo no menos de ochocientas obras.

Voces

Carlos Gardel

Carlos Gardel

Carlos Gardel es quizás el más grande mito de la Argentina. Su habilidad artística, su talento incomparable como cantor de los arrabales porteños, su instinto musical para componer algunos de los más grandes tangos de todos los tiempos, su estupendo carácter, su fanatismo por las carreras, le han llevado a ser quizás sólo igualado por la otra leyenda del país del sur del Plata: Eva Perón. Sin embargo, mientras toda actividad política puede ser digna de objeciones, comentarios y recelo por parte de determinados sectores de la población, la figura de Carlos Gardel se erige como universal para todos los argentinos y los seguidores del tango a través del orbe.

Mar del Plata, 10 de marzo

Homenaje a Piazzolla en su ciudad natal

Destacados artistas se reunirán en el escenario mayor del Teatro Auditorium para rendirle un homenaje de alto nivel a la figura de Piazzolla. Este espectáculo conjunto, denominado “Balada para Astor”, se presentará el viernes 12 de marzo a las 21.30. Así, subirán a escena el reconocido cantor José Angel Trelles, la intérprete Mayte Caparrós, músicos invitados, la compañía de danzas “Arballet” dirigida por Magenia Mugica y la pareja de tango Bernardo e Isadora.

París, 05 de marzo

La Ciudad Luz, escaparate del "nuevo tango"

El 'nuevo tango' se da cita dos jueves al mes en una sala de París, donde la asociación 'Buenos Aires sur Scène' programa a artistas y grupos que renuevan el género nacido en el Río de la Plata a fines del siglo XIX. "La fascinación por el tango (en Francia) es muy real", señaló el compositor y virtuoso de la guitarra Tomas Gubitsch, quien llegó a Francia en 1977, a los 20 años, como miembro del grupo del gran bandoneonista y compositor Astor Piazzolla, y que desde entonces se radicó en este país.

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