Jueves, 23 de Febrero de 2012

Clásica y Ópera | Ópera

El Cónsul de Gian Carlo Menotti

El Cónsul de Gian Carlo Menotti

Menotti cuenta que tuvo la idea de El cónsul en un vuelo que hizo de Europa a Estados Unidos en 1947. Allí fue testigo de una escena en la que una anciana y pobre campesina italiana era torturada por las preguntas de la policía de inmigración, preguntas que no entendía y que por lo tanto no podía responder. Menotti llegaba de una Europa destruida en la que sólo entonces, después de la Segunda Guerra Mundial y de la caída del régimen de Hitler, salía a la luz toda la brutalidad criminal bajo la que habían sufrido y muerto millones de personas.







Drama musical en tres actos (seis cuadros). Libreto de Gian Carlo Menotti.

Personajes: John Sorel (barítono); Magda, su esposa (soprano); la madre de John (contralto); un agente de la policía secreta (barítono); la secretaria del consulado (mezzosoprano); Kofner (bajo); una anciana italiana (soprano); Ana Gómez (soprano); Vera Boronel (mezzosoprano); Nika Magadoff (tenor); Assan, amigo de Sorel (barítono).

Lugar y época: Un lugar cualquiera en Europa, en los años treinta.

Argumento: Este drama de la desesperación humana (como lo ha denominado su autor) se desarrolla en dos lugares: uno, pobre pero digno, símbolo de la humanidad más pura, es la casa de los Sorel; el otro, opresivo por su despersonalización burocrática, incluso por su deshumanización, es el consulado de una gran potencia que no se nombra, donde todo hombre que busca auxilio se convierte en un caso, en un número de expediente, y el señor cónsul está siempre tan ocupado que nunca puede recibir a ninguno de los necesitados que solicitan su ayuda. Sorel es un luchador por la libertad en un estado dictatorial que tampoco se menciona: en algún lugar de Europa. El aparato del estado policíaco cae sobre él, lo destroza, lo mata. Y en esa locura de destrucción, en ese delirio de muerte que ha desatado lo más horroroso de todos los siglos, mata a su valiente mujer y a su hijo en la cuna.

En el primer cuadro, la mujer de Sorel lo oculta a la policía, que practica allanamientos en las casas en persecución de participantes en reuniones secretas. Una vez que ha pasado el peligro, Sorel se despide de sus seres queridos; sabe que sólo podrá salvarse cruzando la frontera.

El cuadro segundo nos muestra a su mujer, Magda, en el consulado de una potencia extranjera limítrofe, que pasa por defensora de la libertad y en consecuencia por deseado país de asilo para los perseguidos. Ha ido en busca del permiso de entrada para ella y su hijo: quiere encontrarse cuanto antes con su marido en la anhelada libertad. Pero en el consulado las cosas ocurren de una manera totalmente diferente a como las habían imaginado ella y Sorel. Tiene que esperar mucho tiempo en medio de una multitud que busca auxilio. Allí está sentada una mujer extranjera, perdida en un mundo del que apenas comprende el idioma y menos aún su insensibilidad (su hija está enferma en el otro país, ¿por qué no la dejan ir en seguida con ella?); también está allí el señor Kofner, prototipo de la paciencia humana, que espera desde hace meses el visado que tal vez no llegue nunca y que significa toda su vida futura; allí están asimismo Ana Gómez y Vera Boronel, la primera un ser misterioso, la segunda un ser insignificante (y precisamente será ésta la única persona que obtenga el visado en el último momento, ya que necesita menos trámites que el resto); también está allí un hombre singular, el mago Nika Magadoff, que practica delante de la secretaria del cónsul sus sorprendentes trucos con la esperanza de conseguir, quizá, el visado. Magda entra en ese grupo. Quiere explicar su urgente caso. Pero ¿a quién? El cónsul no está disponible. La secretaria está sentada como un símbolo viviente y sin embargo pétreo ante la puerta de su despacho. Pregunta con un tono de voz frió y rutinario. Los detalles no le interesan. Sin embargo... ¡está Magda Sorel, la mujer del combatiente de la libertad! Esto allí no vale nada. Allí valen los nombres, la edad, el estado civil, firmar una solicitud que ha de rellenarse y cursarse con exactitud; además, hay que volver al cabo de un periodo de tiempo determinado y que no hay manera de abreviar. Magda tiene que hacer eso, al igual que los otros. Los otros pobres diablos, los débiles, los que han caído entre los engranajes de las potencias. Y el cónsul no está disponible; la secretaria, que en sí no es mala persona, después de años de rutina se ha vuelto insensible a la desdicha humana, que no está en condiciones de aliviar, y tal vez tampoco su jefe ni ninguna otra persona.

No es necesario describir con detalle el drama. Tiene un desarrollo atroz, violento, despiadado y cruel. En la casa de los Sorel se suceden los golpes: los allanamientos por sorpresa, los sutiles interrogatorios, las amenazas, la muerte del niño, de la madre, la angustia de Magda, que crece por horas hasta hacerse insoportable, la angustia por el hombre que ha escapado. Luego una nueva visita al consulado, donde no hay nada nuevo, en cuyos bancos están sentados fantasmas iguales a los solicitantes, donde la secretaria llena formularios y escribe a máquina, y el señor cónsul no está disponible. El mago exhibe una vez más sus dotes de hipnotizador: pone en trance a todos los pobres diablos cuya villa se ha detenido y los hace girar lentamente en círculo. Son como marionetas que cuelgan de hilos invisibles, muñecos a merced de poderes superiores. Es una visión horrible.

John vuelve en secreto a su casa. No ha podido soportar la larga separación. Pero la policía actúa inmediatamente. No es posible escapar a sus maquinaciones. Cuando detienen a Sorel, no quedan dudas sobre su destino. Magda corre una vez más al consulado, suplica, quiere explicarse, pierde el sentido. Es una de las escenas más conmovedoras del teatro universal. Luego regresa a su casa y abre las espitas del gas. Es el único camino que le queda para encontrarse con John y con la libertad. Mientras la muerte toma posesión de ella, todas las figuras de sus últimos días danzan a su alrededor: la secretaria y Vera Boronel, Ana Gómez y el mago, la madre y John, el paciente señor Kofner y la anciana señora italiana. La angustia de Magda asciende hasta un punto culminante. Ve desaparecer sus amores en medio de la niebla. La secretaria dirige la danza, que todos bailan al ritmo de un vals extrañamente irreal mientras van desapareciendo en las sombras. Suena el teléfono, pero Magda no tiene fuerzas para levantar el auricular. Sigue sonando cuando se vuelca la silla de Magda y la mujer encuentra una muerte redentora.

Fuente: Menotti cuenta que tuvo la idea de El cónsul en un vuelo que hizo de Europa a Estados Unidos en 1947. Allí fue testigo de una escena en la que una anciana y pobre campesina italiana era torturada por las preguntas de la policía de inmigración, preguntas que no entendía y que por lo tanto no podía responder. Menotti llegaba de una Europa destruida en la que sólo entonces, después de la Segunda Guerra Mundial y de la caída del régimen de Hitler, salía a la luz toda la brutalidad criminal bajo la que habían sufrido y muerto millones de personas.

Libreto: No es difícil identificar el país de la dictadura donde Menotti sitúa la acción de El cónsul con la Alemania del Tercer Reich. El país representado por el cónsul y en el que es tan difícil entrar podría ser cualquier país de Europa occidental. El libreto es de un dramatismo sobrecogedor, pero es también un documento de primer nivel, que en el futuro puede prestar un testimonio conmovedor contra nuestra época. Una acusación como hay pocas en la historia operística. Al margen de la opinión que se tenga sobre Menotti como compositor, como autor teatral ha escrito con El cónsul una de las tragedias más efectivas de nuestra época, una vibrante protesta contra la injusticia y la indiferencia.

Música: La música de El cónsul ¿es un entretenimiento de gran nivel, como afirman muchos, o es otra cosa, algo más? La palabra y la música constituyen aquí una unidad sin fisuras; la música subraya la acción de la manera más efectiva. El lenguaje musical es moderado, de ninguna manera vanguardista; no se niega la melodía cantable, las disonancias son coherentes con el drama, es decir, encuentran su motivación en la acción escénica, en el horrible transcurso de una acción disonante en sentido humano. Con una orquesta de cámara se logran sorprendentes efectos sonoros. ¿Son el resultado de la sustancia musical o sólo una cadena de efectos hábilmente logrados? El caso es que Menotti ha creado un documento de época, ha probado con éxito la capacidad de la ópera para apropiarse de argumentos próximos a la realidad.

Historia: El texto fue galardonado en los años 1949 y 1950 con dos de los más importantes premios artísticos de Estados Unidos: el Pulitzer y el de los críticos teatrales de Nueva York. El estreno de El cónsul tuvo lugar el primero de marzo de 1950 en el Teatro Schubert de Filadelfia; catorce días después se representó en Nueva York (en el Teatro Ethel Barrymore) y poco después la ópera conquistó en rápida sucesión los escenarios operísticos más importantes del mundo (la Staatsoper de Viena, la Scala de Milán, el Teatro Colón de Buenos Aires). Numerosas ciudades han vivido conmovidas este documento. Ha transcurrido mucho tiempo desde su creación, pero no ha perdido nada de su horrible actualidad.

La lista de las obras de Menotti ha aumentado significativamente desde que el compositor cumplió cincuenta años. De todos modos, esas obras parecen producir efectos más consistentes en Norteamérica y más débiles en Europa donde son atacadas con frecuencia desde el punto de vista artístico, a pesar de que nadie puede negar su efectividad teatral, conseguida con medios totalmente legítimos. En 1956 apareció El unicornio, la gorgona y el animal fabuloso; en 1958 María Golovin, que tuvo más éxito; en 1963 The Last Savage y Laberinto; en 1964 La mentira de Martin; en 1968 (en Ham-burgo) la pieza cómica infantil ¡Socorro, que vienen los globolinks!; en 1973 (en Trieste) The Most Important Man. Todos los textos fueron redactados por el compositor. Combina en ellos teatro realista con teatro surrealista, escenas de la vida cotidiana con visiones y alucinaciones. Su música utiliza numerosas innovaciones sonoras de nuestra época, sin abandonar la estructura tonal. Está muy bien escrita tanto en las voces de los cantantes como en la orquesta. Y ofrece, y en esto hay que insistir una y otra vez, un teatro concreto que para mantener la atención del oyente y del espectador no necesita incomprensibles explicaciones teóricas de largo aliento.

Fuente: "Diccionario de la Ópera" Kurt Pahlen

Más Notas
La zorrita astuta de Leos Janácek
Cavalleria rusticana de Pietro Mascagni
Los pescadores de perlas de Georges Bizet
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Breves

  • 23 de febrero de 1685: nace Georg Friedrich Haendel, compositor alemán. No hubo antecedentes relacionados con la música en su familia, pero el talento del niño hizo que estudiara con Zachow, con quien se convirtió en organista e intérprete de clave, además de ejecutar el violín y el oboe. Su obra fue abundante y en comparación con J. S. Bach puso más el acento en la melodía y la armonía que en el contrapunto. Fue un maestro del contraste, especialmente en su música coral. Su estilo, inclinado al oratorio, sirvió de modelo al subgénero del oratorio inglés.

  • 20 de febrero de 1791: nace Karl Czerny, pianista y compositor austríaco. Czerny no será recordado por sus composiciones para piano, pero se puede decir sin exagerar que construyó la base técnica donde se asienta la técnica de todos los pianistas nacidos después de él.

  • 17 de febrero de 1653: nace Arcangelo Corelli, músico y compositor italiano. Contribuyó a la cristalización del concerto grosso. Autor de numerosas obras instrumentales (Concierto de Navidad, La Follia, sonatas), padre de la sonata para violín e inspirador de un grupo de compositores de este instrumento como Varacini, Germiniani y Viotti.

  • 13 de febrero de 1883: muere en Venecia Richard Wagner. Compositor de origen alemán, renovador de la ópera romántica. Su inclinación hacia la música no despertó hasta conocer las obras de Weber y Beethoven. Tras de una vida laxa e invertida en el juego y las mujeres, se casó y viajó a París y luego a Dresde, donde su obra fue reconocida. El traslado de sus restos fue comparable a la procesión fúnebre de un gran soberano.

  • 13 de febrero de 1976: muere la soprano Lily Pons. Una voz cristalina y extendida hacia el agudo, sumada a una grácil figura y simpatía personal, constituyen los pilares del formidable éxito de Lily Pons. Una desbordada publicidad contribuyó a hacer de ella casi un monstruo sagrado del canto; tanto fue así que en la década del '40 se la llegó a considerar como la mejor cantante del mundo.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • La tumba de Couperin

    Maurice Ravel

  • Modest Mussorgsky

    Biografía

  • La Coccinelle

    Cecilia Bartoli

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 14

  • Concierto para violín Nº 4

    Georg Philipp Telemann

  • La Boheme (Acto primero)

    Giacomo Puccini

  • Scheherezade

    Nicolai Rimsky Korsakov

  • Música para los reales fuegos artificiales

    Georg F. Haendel

Intérpretes

Músicos

Orlando Goñi

Orlando Goñi

Pianista y director. Apenas compuso un tema (la milonga "Mi Regalo"), tuvo orquesta propia al final de su vida y no llegó a la grabación comercial ni a destacarse mayormente en sus actuaciones en público. ¿Qué fue lo que despertó tal devoción artística entre la gente de tango? ¿Qué lo hace estar entre los preferidos junto a Francisco De Caro, Carlos Di Sarli u Horacio Salgán?. De sonido suave, fraseo limpio y pausado, inagotable imaginación creadora, tenía una forma inimitable de "llevar" a la orquesta. Adoptaba una extraña posición frente al piano, sin posturas académicas, con las piernas abiertas y extendidas, sin utilizar por lo general los pedales...

Músicos

Astor Piazzolla

Astor Piazzolla

Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Creó un nuevo género llamado tango sinfónico renovando de esta manera de forma decisiva el tango. Si se considera que la obra de Piazzolla comienza en 1946 con El desbande y concluye en 1990, con Le grand tango y con Five tango sensations, que el mismo año graba con el cuarteto de cuerdas Kronos, se deduce que cubre 46 años, un lapso en el que produjo no menos de ochocientas obras.

Músicos

Pedro Maffia

Pedro Maffia

Inauguró una modalidad completamente nueva de ejecutar el bandoneón. Dejaba el fuelle cerrado, sin alargar ni contraer sus pliegues. Gracias a este método, el imperioso instrumento del tango alcanzó con Maffia una mayor precisión y pureza de sonido. "El pibe de Flores", como se lo conocía por entonces, llevó el fueye a uno de sus puntos de mayor altura interpretativa. Anibal Troilo, que percibió en él al maestro, le dedicó el tango A Pedro Maffia, y Astor Piazzola compuso Pedro y Pedro, en homenaje a él y a Pedro Laurenz

Buenos Aires, 11 de dic.

Día Nacional del Tango en Argentina

Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.

Nueva York, 03 de nov.

Diego El Cigala busca conquistar Nueva York con su nueva propuesta musical

El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.

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