Sábado, 01 de Noviembre de 2014

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Sinfonía N° 8 de Antonín Dvorak

Sinfonía N° 8 de Antonín Dvorak

La Octava Sinfonía fue iniciada el 26 de agosto de 1889 y terminada el 8 de noviembre del mismo año. Dvorak dirigió el estreno en Praga, el 2 de febrero de 1890. La obra refleja no sólo el humor más feliz de Dvorak, sino también una continuación del compromiso con el nacionalismo checo de su música. Debido a que fue compuesta en su casa de verano en Vysoká, lejos de las presiones profesionales de la vida urbana y posiblemente porque el compositor se proponía invocar la música folclórica, la sinfonía fue compuesta sin esfuerzo.







Muchos compositores, por lo menos desde Beethoven, han escrito una sinfonía que se destaca dentro de su obra como pacífica, simple y natural. Beethoven llamó a la suya la Pastoral. Otros compositores quizá no hayan tomado prestado de Beethoven el título (aunque Vaughan Williams lo hizo para su Tercera Sinfonía) ni su enlace de programa de una sinfonía sin problemas, con imágenes del campo, pero hay un cierto humor idílico que es compartido por la Segunda de Brahms, la Primavera de Schumann, la Quinta de Schubert, la Cuarta de Mahler, la Séptima de Prokofiev, la Expansiva de Nielsen, la Romántica de Bruckner, la Escocesa de Mendelssohn y la Octava de Dvorak.

La Sinfonía Octava refleja no sólo el humor más feliz de Dvorak, sino también una continuación del compromiso con el nacionalismo checo de su música. Debido a que la obra fue compuesta en su casa de verano en Vysoká, lejos de las presiones profesionales de la vida urbana y posiblemente porque el compositor se proponía invocar la música folclórica, la sinfonía fue compuesta sin esfuerzo. Sentía que su mente desbordaba de ideas musicales: "¡Si tan sólo pudiera escribirlas inmediatamente! Pero allí -debo ir lentamente... Las melodías simplemente brotan de mí." Debido a que la música fluía fácilmente, el compositor pudo iniciar la sinfonía apenas una semana después de haber terminado su obra anterior, un Cuarteto de Piano. Sólo le llevó doce días componer el primer movimiento, otra semana el segundo, cuatro días el tercero y seis días el final. La orquestación fue terminada seis semanas más tarde.

Dos meses después de terminar la obra, el compositor la presentó a la Academia de Bohemia para Estímulo del Arte y la Literatura, de la que recientemente había sido designado miembro. También presentó la sinfonía como su "ejercicio" cuando, en 1891, recibió el doctorado honoris causa por la Universidad de Cambridge. La obra se interpretó en la ceremonia de presentación junto con su Stabat Mater. Dvorak recordaba el acontecimiento:
Nunca olvidaré cómo me sentí cuando me hicieron doctor en Inglaterra. Nada excepto la ceremonia y nadie excepto doctores. Todos los rostros estaban serios y me parecía que ninguno sabía ninguna otra lengua que el latín. Miraba a la derecha y a la izquierda y no sabía a quién debía escuchar. Y cuando me di cuenta de que todos me hablaban a mí, experimenté un gran impacto y me sentí avergonzado de no saber latín. Pero cuando pienso en eso hoy, me río, y pienso que componer Stabat Mater es, después de todo, más que saber latín.
La Octava Sinfonía, a pesar de su sencillez aparente, presenta modos nuevos de afrontar la forma sinfónica. El primer movimiento comienza con un tema que es una mezcla de introducción y exposición. Como introducción, conduce a la sinfonía moviéndose hacia la tonalidad principal. Pero a diferencia de una introducción, está ejecutada en el mismo tiempo rápido que el resto del movimiento. Lo que resulta ser el tema principal se escucha un poco después: una tonada de simplicidad folclórica, interpretada por el solo de flauta. El segundo tema, caracterizado por el ascenso con salto de octava en los vientos, utiliza un artificio típico de la música folclórica checa: repite su compás de apertura dos veces antes de seguir adelante.

El segundo movimiento también tiene una estructura inusual. Comienza con un tema en parte solemne y en parte punzante que al principio parece revolotear entre Mi bemol mayor y Do menor. Lo que parece ser un tema opuesto llega en Do mayor: con un acompañamiento de escalas de violín, la flauta y el oboe tocan una melodía exquisitamente pacífica. Esta tonada parece ser demasiado tranquila para presentar el conflicto tradicional con el tema principal. Y así lo es, ya que la música nunca más regresa a Mi bemol mayor o a Do menor. En retrospectiva, comprendemos que la apertura, tal como parece la del primer movimiento, es tanto una introducción como una exposición. El carácter confiado de la melodía en Do mayor impregna la música. Es este segundo tema, no el primero, el que regresa después de la sección de desarrollo. Incluso cuando el tema de la apertura finalmente vuelve, lo hace en tonalidad del segundo tema.

El tercer movimiento está estructurado de forma tradicional. Consta de un vals de inequívoco carácter folclórico checo, con una sección media que es también de tipo folclórico. Al comienzo de este trío, la flauta y el oboe ejecutan una tonada bella con un acompañamiento delicioso de cuerdas y timbales. Esta melodía está tomada de la ópera de Dvorak Los Amantes Obstinados. Después de que el vals regresa, la sección media se transforma en una danza rápida para terminar el movimiento. En su simplicidad, este movimiento recuerda las danzas eslavas del compositor.

El final es un conjunto de variaciones. Después de una fanfarria de trompetas, oímos el tema principal en los violonchelos. Esta melodía comienza, al igual que el tema de la flauta en el primer movimiento, con una tríada tónica ascendente. El compositor tuvo dificultades para construir esta melodía. En realidad escribió diez versiones diferentes de ella. Es fascinante compararlas para ver cómo emerge, paso a paso, en su forma final. Las variaciones se van alejando progresivamente del tema inicial, pasando a través de una variación deliciosa en flauta y una sección en Do menor, antes de que la fanfarria de trompetas señale el regreso al tema en su apariencia original.

Más Notas
Concierto N° 3 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
Concierto N° 2 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
Cuadros de una Exposición de Modest Mussorgsky
Don Juan de Richard Strauss
Rapsodia en Blue de George Gershwin

Ver Historial




Breves

  • 13 de septiembre de 1819: nace en Leipzig, Clara Wieck Schumann. Fue una pianista destacada del siglo XIX. El público europeo la consideraba en el nivel de Franz Liszt o Sigismund Thalberg, famosos pianistas virtuosos de aquella época.

  • 10 de septiembre de 1999: fallece Alfredo Kraus. Fue considerado el mejor tenor lírico ligero de su generación, mientras que la elegancia y estilización de su canto, combinada con su expresividad y una presencia escénica atractiva, le hicieron el intérprete ideal de roles de tipo aristócrata como Don Octavio, el Conde de Almaviva, Alfredo y el Duque de Mantua.

  • 06 de septiembre de 2007: fallece, en su casa de Módena, el tenor italiano Luciano Pavarotti. Figura clave en la popularización de la ópera. Para los aficionados serios del género, la belleza natural y el color de su voz hicieron de Pavarotti el intérprete ideal del repertorio lírico italiano.

  • 03 de septiembre de 1596: nace Nicolo Amati, constructor de violines al igual que su padre, Girolamo, pero Nicolo fue el mejor artesano de la familia, el gran reformador del arte de los luthiers italianos y autor de los instrumentos más apreciados de los Amati.

  • 22 de agosto de 1862: nace el compositor francés Claude Debussy. Puso en marcha un nuevo concepto de la música, liberada de las ataduras relacionadas con la tonalidad. Su obra devela tintes modernistas, simbolistas y de otras influencias como las étnicas, que encontraban su auge a finales del siglo 19, aunque su obra suele vincularse al impresionismo.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Pagliacci

    Ruggero Leoncavallo

  • Casta diva

    Renée Fleming (Norma)

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 4

  • Manuel de Falla (primeras obras)

    Biografía

  • El elixir del amor

    Gaetano Donizetti

  • Último día de Mozart

    Biografía

  • Sinfonía N° 6 "Pastoral"

    Ludvig van Beethoven

  • Che gelida manina

    Luciano Pavarotti (Rodolfo)

Intérpretes

Voces

Luis Cardei

Luis Cardei

La resurrección del cuarenta, la nostalgia de una época de cantores insuperables y la alegría de recuperar el recuerdo de aquellos tiempos del tango invicto, todo eso fue Luis Cardei. Escuchar su voz, profunda y pequeña, nos transporta al Buenos Aires de los patios con glicinas, del chirrido del viejo tranvía, de la bohemia del “trocen”, de las revistas del Maipo y El Nacional, de los primeros boletos en el hipódromo y de tantas otras cosas. Un pedacito de cantor, una enormidad de ser humano. Fue un cantor intimista, de fraseo porteño y delicado que generaba un clima emotivo con su media voz que se va quebrando lentamente, como si se fuera apagando.

Voces

Roberto Rufino

Roberto Rufino

Escuchar a Roberto Rufino entonar "María" o "La novia ausente" o "Malena" o cualquiera de los tangos que había elegido para su repertorio, era advertir que ese tango iba desgranándose de a poco y que las palabras surgían por separado, sin dejar de integrar el todo que las reunía, con la fuerza propia que debían tener en su contexto. Rufino fue eso; un decidor, un fraseador, un intérprete que sabía perfectamente cual era el mensaje de lo que estaba cantando. En 1997 fue declarado "ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires", y en 1998, "ciudadano ilustre de la cultura nacional".

Músicos

Agustín Bardi

Agustín Bardi

Hacia 1908 y en algunos cafetines de camareras de La Boca emplazados frente al Riachuelo, "El bar de la taquera" y el "Café del Griego", debutaba Agustín Bardi integrando, como violinista, un trío con Ravina y Benigno, y más tarde un cuarteto con el Tano Genaro Espósito. Al poco tiempo pasó al café "La Marina" donde interpretó públicamente el piano por primera vez. En 1911 actuó en "El Estribo" y ese mismo año compuso su primer tango: Vicentito, dedicado al bandoneonista Vicente Greco.

San Luis, 26/10/14

Ultiman detalles para el 10º Festival Internacional de Tango

La ministra de Turismo y Las Culturas, Celeste Sosa, mantuvo un encuentro con el intendente de Justo Daract, Jorge Melano; a fin coordinar acciones para la realización del festival. De la reunión también participó el jefe del programa Cine y Música, Fernando Ofría, y el jefe de subprograma Control de Gestión, Daniel Algarbe.

Cali, 19/10/14

Celebran los 50 años de una pasión por el tango

Jaime Parra mantiene la tradición por el tango que en La Matraca inició su hermano Clímaco. Ahí se guardan unos 7.000 acetatos o ‘Long Play’, centenares de fotos, cuadros y muchas anécdotas de visitantes, cantantes y bailarines que encuentran en La Matraca, el punto ideal para deleitarse con el tango y otros ritmos latinoamericanos.

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