Lunes, 19 de Febrero de 2018

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Sinfonía Nº 1 de Gustav Mahler

Sinfonía Nº 1 de Gustav Mahler

Esta sinfonía no fue realmente la primera de Mahler. Hay evidencias de que anteriormente compuso por lo menos otras cuatro y que sus manuscritos pueden haber sobrevivido hasta la Segunda Guerra Mundial. Es desafortunado que esas obras tempranas fueran destruidas, pero por lo menos el hecho de conocer su existencia contribuye a explicarnos la maestría propia de la experiencia que se hace evidente en la Primera Sinfonía.








La Primera Sinfonía fue comenzada en 1884 y terminada en 1888. Mahler dirigió el estreno en Budapest el 20 de noviembre de 1889.

A pesar de su juventud, Mahler no estaba satisfecho con su puesto en Leipzig como asistente de la ópera, por más que fuera asistente de un colega mayor tan distinguido como Artur Nikisch. El compositor seguía buscando un puesto mejor y seguía tratando de encontrar obras interesantes que pudiera dirigir en Leipzig. Se presentó una oportunidad en 1886, cuando conoció al barón Karl von Weber, nieto del compositor Karl María von Weber, cuya música Mahler admiraba mucho. Weber tenía en su poder los esbozos de la ópera cómica inconclusa de su abuelo Die drei Pintos. Se le preguntó a Mahler si estaría interesado en terminar la obra.

Al principio Mahler dudó, Weber había esbozado la música apenas para siete de los 17 números del libreto y gran parte de la música que había escrito aparecía en una taquigrafía indescifrable. Sin embargo Mahler estudió los esbozos y descubrió que podía leer esta escritura, así que aceptó el proyecto. Se mantuvo reacio a componer su propia música para la ópera, excepto donde fuera absolutamente inevitable. Así que incorporó música de otras piezas de Weber. Se obsesionó con la obra, incluso hasta el punto de desatender sus deberes como director. Pero el proyecto fue positivo para él. Hizo que concentrara sus energías en la composición, aunque se tratara de escribir la música de otra persona. Además, el interés del mundo musical en la producción venidera de Die drei Pintos demostró ser un gran impulso para la carrera de Mahler.

Prácticamente todos los días iba a la casa del barón y de la señora de Weber, para tocar en el piano lo que había completado. Entre Mahler y el barón empezó a crecer una amistad y algo más que una amistad entre el compositor y la señora de Weber. Se inició entre ellos un tórrido affaire. Aunque ella era siete años mayor que Mahler y tenía marido y tres hijos, consideró seriamente la posibilidad de fugarse con el músico. Los amantes temían un escándalo, pero cada uno de ellos consideraba al otro irresistible.

A pesar de las tensiones que estaba provocando en el hogar de los Weber, Mahler continuó con su práctica de llevarles el estado actual del trabajo en curso, para que lo aprobasen. Sin embargo, una vez que la ópera estuvo terminada, fue la Primera Sinfonía lo que interpretó para los Weber. Una noche llegó a casa de ellos a medianoche, llevando el primer movimiento recientemente terminado. Fue al piano y los Weber se colocaron a ambos lados de él para ayudarle a tocar las ocho octavas del La que inician la obra. Más tarde el compositor recordaba: "Los tres nos sentíamos felices y animados. No creo haber experimentado otro momento tan agradable con mi Primera Sinfonía. Luego salimos juntos, llenos de felicidad."

El barón von Weber ignoró todo lo que pudo lo que estaba sucediendo entre su esposa y el compositor, pero finalmente perdió la cordura. Un día, mientras se encontraba en un tren camino a Dresden, emprendió una loca tanda de disparos. Afortunadamente no hirió a nadie con los repetidos disparos de su revólver a los reposacabezas de los asientos.

Mahler tuvo una pelea con el gerente de la ópera de Leipzig y se quedó sin trabajo. A pesar de la fama que le había reportado Die drei Pintos, le resultó difícil obtener un nuevo puesto, en gran parte debido a su escandalosa relación con Marión von Weber. También tuvo problemas al tratar de arreglar una presentación de la recientemente terminada Primera Sinfonía, que la mayoría de los directores consideraba demasiado moderna. La respuesta a ambos dilemas llegó en 1888, cuando Mahler, a la edad de 28 años, fue nombrado director principal de la Opera Real de Budapest.

Después de un año en la capital húngara, pudo dirigir la sinfonía. La recepción fue fría. La primera mitad melódica fue razonablemente bien recibida, pero la marcha fúnebre burlona y el final turbulento presentaron problemas para el público conservador. Al final hubo algunos abucheos.

La obra fue originalmente catalogada no como sinfonía sino como poema sinfónico en dos partes. En esa versión, la primera parte contenía tres movimientos y la segunda dos. A pesar de llamarla poema tonal, aparentemente Mahler no tenía en mente ningún programa particular. Aunque después del estreno empezó a pensar que algo denominado poema sinfónico debía tener una historia, así que le agregó una. Más tarde abandonó esa idea, sin embargo, y decidió que la obra era realmente una sinfonía. Los títulos originales de los movimientos eran:

Primera Parte: De los días de la Juventud
I. Primavera sin fin
II. Flora
III. Navegando a toda vela
Segunda Parte: Comedia Humana
IV.  Marcha fúnebre a la manera de Callot
V.Del Infierno al Paraíso
El movimiento "Flora" o Blumine fue finalmente desechado. Mahler consideró que no era suficientemente sinfónico. De hecho, había sido tomado de cierta música incidental que había escrito anteriormente para una obra teatral. Durante un largo tiempo ese movimiento se consideró perdido, pero apareció en 1959 y en ocasiones ha sido interpretado como parte de la sinfonía. La opinión de los críticos está dividida, pero la mayoría de los comentaristas cree que el compositor estuvo en lo correcto al eliminarlo. Otros señalan que existen importantes lazos temáticos entre este movimiento y el final.

Esta sinfonía no fue realmente la primera de Mahler. Hay evidencias de que anteriormente compuso por lo menos otras cuatro y que sus manuscritos pueden haber sobrevivido hasta la Segunda Guerra Mundial. Es desafortunado que esas obras tempranas fueran destruidas, pero por lo menos el hecho de conocer su existencia contribuye a explicarnos la maestría propia de la experiencia que se hace evidente en la Primera Sinfonía.
Más Notas
Concierto N° 3 para Piano y Orquesta de Béla Bartók
Concierto N° 3 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
Concierto N° 2 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
Cuadros de una Exposición de Modest Mussorgsky
Don Juan de Richard Strauss

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Johannes Brahms

    Biografía

  • Gloria all' Egitto, ad Iside

    Orquesta y Coro de la Scala de Milán - Lorin Maazel

  • Mon Coeur S'Ouvre A Ta Voix

    María Callas (Dalila)

  • Casta diva

    Renée Fleming (Norma)

  • La condenación de Fausto

    Héctor Berlioz

  • Carmen

    Georges Bizet

  • La tumba de Couperin

    Maurice Ravel

  • Antonio Vivaldi

    Biografía

Intérpretes

Músicos

Aníbal Troilo

Aníbal Troilo

En estilo diferente pero en proyección semejante a la de Carlos Gardel, ha sido la figura más representativa del tango en la integral estimación de sus valores artísticos y humanos. Su obra involucró a la vez una latitud enteramente original de arte cuyas distintas dimensiones le han distinguido en conjunto, entre los mayores talentos musicales surgidos en el río de la Plata. Se combinaron en su personalidad de director, acaso de la más armoniosa manera que conoce el tango, las dotes del caudillo, las aptitudes del concertador y la naturaleza del estilista genuino.

Poetas

Alfredo Le Pera

Alfredo Le Pera

Las letras de las canciones que Le Pera compuso para Gardel se adecúan magistralmente a éste y si como poeta no alcanza el vuelo de Manzi, ni la profundidad de Discépolo, ni la porteñidad de Romero, acierta con algunas frases proverbiales que constituyen un ingrediente poco estudiado pero muy propio de la letrística tanguera, utilizado por Cadícamo con notable sabiduría.

Músicos

José Bragato

José Bragato

Violoncellista, pianista, arreglador y compositor. Formó parte de las orquestas de tango más relevantes de la época. Fue estable en la de Francini-Pontier pero el elegido de todos los maestros para las grabaciones como Aníbal Troilo, Atilio Stampone, Osvaldo Fresedo. En 1954 se sumó a la “patriada” de Astor Piazzolla: armar el Octeto Buenos Aires, que revolucionó al tango. El sonido especial de su violoncello, unido a su virtuosismo, le permitió jerarquizar el instrumento por lo que las orquestas típicas de entonces dieron entidad a este instrumento como solista a la par del violín, a partir del surgimiento de José Bragato como notable violoncellista.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

Letras

Ver mís letras
A B C D E F G H I J K
L M N O P Q R S T U
V W X Y Z

Desarrollado por Osmosis