Sábado, 23 de Agosto de 2014

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Romeo y Julieta de Héctor Berlioz

Romeo y Julieta de Héctor Berlioz

La sinfonía dramática Romeo y Julieta fue compuesta en su mayor parte en 1839, aunque fue planeada mucho tiempo atrás, en 1827 y fue revisada hasta 1847. Se estrenó en París en noviembre de 1839, bajo la dirección del compositor. Berlioz llamó a Romeo y Julieta una "sinfonía dramática"; este subtítulo es una buena pista para detectar la naturaleza real de la obra. Su concepto subyacente no tenía precedentes. No es ni una ópera ni un oratorio sino una verdadera sinfonía.







Pasaron casi veinte años desde la concepción inicial de Romeo y Julieta hasta su terminación en la forma definitiva. Cuando Berlioz era un joven de 27 años, viajó a Italia y, bajo el embrujo del país que había proporcionado inspiración artística a muchos compositores, decidió respecto de lo que prácticamente llegaría a ser la obra de toda su vida. Anotó las descripciones de varias obras dramáticas: la sinfonía-concierto Haroldo en Italia (terminada 4 años más tarde), la ópera Benvenuto Cellini (8 años más tarde), la sinfonía dramática Romeo y Julieta (17 años más tarde), la ópera Los Troyanos (28 años más tarde) y la ópera Beatriz y Benito (32 años más tarde). Estos eran los temas que le interesaban y él se sentía lo suficientemente comprometido con las ideas de su juventud como para ocuparse de llevarlas adelante hasta terminarlas.

El interés de Berlioz en Romeo y Julieta en realidad surgió tres años antes de su viaje a Italia, cuando vio por primera vez la obra de teatro. Había leído a Shakespeare en una traducción y estaba ansioso por verle en escena cuando una compañía de Inglaterra hizo una gira por Francia. Las obras de Shakespeare arrasaron París. Sus dramas fueron proclamados por el movimiento romántico francés como una excitante alternativa al clasicismo académico. Berlioz se unió a la élite intelectual que asistió a ver Romeo. Se sintió tan sobrecogido como el resto de la audiencia, a pesar de que no sabía inglés. Se sintió conmovido no sólo por la pieza sino también por Harriet Smithson, la actriz que representaba el papel de Julieta. También vio su sorprendente interpretación de Ofelia en Hamlet e instantáneamente se enamoró de ella. La idolatró e idealizó aun antes de conocerla. En su mente su persona se fundía con la de Julieta; ambas representaban "el verdadero significado de la grandeza, la belleza y la verdad dramática" de Shakespeare. Berlioz percibió en Shakespeare implicaciones para "el desarrollo total de la música del futuro" y vio en Harriet un símbolo del arte supremo de Shakespeare. Decidió perseguir su sueño inalcanzable: supuestamente dijo después de ver por primera vez Romeo y Julieta: "Me casaré con Julieta y escribiré mi más grande sinfonía sobre esta obra."

Cumplió ambos objetivos. Después de un considerable esfuerzo persuadió a la Smithson para que aceptara conocerle y, por último, para que se casara con él. Entonces empezó a darse cuenta de que uno no puede casarse con un sueño. Harriet no era Julieta y Berlioz estuvo durante años abrumado por una esposa exigente y egocéntrica que constantemente le avergonzaba.

Berlioz pensó en una sinfonía basada en Romeo y Julieta durante años. El sabía que sería una tarea de gran envergadura. Finalmente logró encontrar el tiempo necesario para componerla en 1839, gracias a una gran suma de dinero que él pensó que provenía del virtuoso Niccoló Paganini, el que se había sentido profundamente impresionado con la música de Berlioz (el dinero, en realidad, provino, de un modo secreto, del amigo del compositor, Armand Bertin). Después de realizar tres presentaciones, Berlioz decidió revisar la obra. Estuvo lista para la publicación en 1847, veinte años después de que viera la obra de teatro de Shakespeare por primera vez.

Berlioz llamó a Romeo y Julieta una "sinfonía dramática"; este subtítulo es una buena pista para detectar la naturaleza real de la obra. Como tiene voces, de alguna manera sigue la Novena Sinfonía de Beethoven, la que Berlioz admiraba. Las partes corales están más integradas con toda la pieza que en la obra de Beethoven, porque la obra es específicamente dramática: se basa en una obra de teatro, no en un poema. Pero no es simplemente un arreglo de la obra de teatro. La música no acompaña al drama como sí lo hace en la ópera o en la incidental. De hecho, cuando Berlioz tuvo la oportunidad de usar parte de esta música en una producción de la tragedia de Shakespeare, la idea le pareció ridícula. Romeo y Julieta es una sinfonía de programa, que sigue la tradición de la Symphonie Fantastique del propio Berlioz. Como la Fantastique, la sinfonía Romeo y Julieta cuenta una historia dentro de la música. Un oyente que no conozca la obra de Shakespeare no podría conocer el argumento solamente con oír la sinfonía. Sin embargo, quien conozca a Shakespeare puede oír temas de la obra teatral que la música refleja y comenta.

El concepto subyacente de Romeo y Julieta no tenía precedentes. No es ni una ópera ni un oratorio sino una verdadera sinfonía. Es una fusión, no un híbrido de los elementos líricos y dramáticos. Representa un nuevo género, que por último condujo a los dramas musicales de Wagner (Wagner viajó a París para escuchar Romeo y Julieta y se sintió profundamente impresionado), en los que una trama instrumental continua encierra y desarrolla el drama.

La obra de Berlioz es sin duda una sinfonía. Tras el prólogo coral ampliado hay tres movimientos orquestales que corresponden al primer movimiento, al movimiento lento y al scherzo de una sinfonía convencional. La pieza cierra con un gran final coral.

La primera parte resume el drama que sobrevendrá e introduce los temas principales. Empieza con un prólogo en fuga, seguido por un recitado bajo de parte de los instrumentos de viento. Luego un solo de contralto y un coro reducido explican el tema del drama que sigue a continuación: la arraigada enemistad entre dos familias y el amor desgraciado de dos de sus hijos. La contralto luego canta sobre el amor, después de lo cual la reina Mab es presentada en un pequeño scherzo. Al final del movimiento, el coro predice la trágica muerte de Romeo y Julieta y la reconciliación final de las dos familias.

La segunda parte es un verdadero movimiento sinfónico, que se completa con la introducción lenta y el allegro elaborado. Describe los estados de ánimo opuestos de Romeo de tristeza y regocijo mientras está en el concierto y en el baile. El tema de Romeo, introducido al comienzo, es sometido a varias transformaciones a medida que el protagonista se mueve, como en un sueño, a través del desánimo, la felicidad y la euforia de la multitud. Particularmente interesante es la presentación simultánea del tema lento de Romeo y de la música estrepitosa de la multitud. Como lo explica el biógrafo de Berlioz, Jacques Barzun: "Los ritmos de la parranda se mezclan, chocan, se hacen pedazos y resurgen, cesando sólo cerca del final, para permitir que se escuche un fragmento del tema del oboe en el cierre palpitante."

La tercera parte, el adagio, expresa el amor trágico y apasionado en el núcleo de la pieza. La escena es la noche solitaria en el jardín de los Capuleto después del baile. Berlioz sentía que él podía dar una expresión más completa y verdadera del amor mediante el mundo abstracto del sonido instrumental que lo que podía esperar lograr con las palabras. "El idioma instrumental es un lenguaje más rico, más variado y menos limitado y, por su aliteralidad, infinitamente más poderoso." Una vez, él le comentó a Mendelssohn su idea de hacer un scherzo de la reina Mab y después se preocupó de que pudiera componerlo su amigo, ya que ese tipo de música etérea es típica de los scherzos de Mendelssohn. Pero el compositor alemán dejó en manos del francés la composición de una imagen musical de la reina de las hadas. El delicado scherzo raramente se eleva por encima del nivel de piano y, sin embargo, está brillante e imaginativamente orquestado.

La quinta parte describe el funeral de Julieta, Romeo en la tumba de los Capuleto, el despertar de Julieta, la frenética alegría y desesperación de los amantes, sus últimas palabras, su agonía y muerte, el alboroto entre los Capuleto y los Montesco, el recitado y el aria de fray Laurence y finalmente la reconciliación de las familias enemigas. La música del funeral de Julieta es interpretada por la orquesta mientras el coro entona un canto fúnebre sobre una nota única. A mitad de camino, los papeles se invierten: la orquesta toma el monótono mientras los Capuleto cantan el canto fúnebre. Después de que los amantes mueren, las dos familias remidan su rencilla en el cementerio, pero se adelanta el fraile y, cantando primero al coro de los Capuleto y luego al de los Montesco, los persuade de que la muerte de los amantes enseña cuál es el resultado de la enemistad. Las dos familias finalmente aceptan reconciliarse.
 
Más Notas
Concierto N° 3 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
Concierto N° 2 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
Cuadros de una Exposición de Modest Mussorgsky
Don Juan de Richard Strauss
Rapsodia en Blue de George Gershwin

Ver Historial




Breves

  • 22 de agosto de 1862: nace el compositor francés Claude Debussy. Puso en marcha un nuevo concepto de la música, liberada de las ataduras relacionadas con la tonalidad. Su obra devela tintes modernistas, simbolistas y de otras influencias como las étnicas, que encontraban su auge a finales del siglo 19, aunque su obra suele vincularse al impresionismo.

  • 18 de agosto de 1750: nace Antonio Salieri, compositor italiano. Pasó la mayor parte de su vida en la Corte Imperial de Viena. Su filosofía artística se resume en el título de una de sus óperas célebres: Primero la música y luego las palabras.

  • 10 de agosto de 1865: nace Alexander Glazunov. De origen ruso, fue compositor, director de orquesta y pedagogo. Su estilo representó el nacionalismo ruso de la escuela de Rimski-Korsakov. Sus dotes musicales surgieron en la adolescencia, consiguiendo que el propio Liszt estrenara una sinfonía suya en Weimar.

  • 09 de agosto de 1919: fallece Ruggero Leoncavallo, compositor italiano. Su ópera "Pagliacci" de 1892 le aseguró un lugar en el mundo de la música. Por desgracia, al igual que Pietro Mascagni con su "Cavalleria Rusticana", nunca logró otro éxito igual.

  • 02 de agosto de 1945: muere Pietro Mascagni. Compositor de origen italiano reconocido por sus óperas pero caído en desgracia en sus últimos días por su apoyo al fascismo. Se lo consideró iniciador del verismo, una tendencia a reflejar temas naturalistas y abandonar los dramas históricos que encontraría otras plumas notables como Leoncavallo y Puccini en la ópera italiana. Con ellos mantuvo una fuerte disputa. Creador de 14 óperas y otras composiciones, se lo conoció casi exclusivamente por Cavalleria Rusticana, la ópera fue tan exitosa que la ciudad donde residía realizó desfiles en su honor.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Peter Grimes

    Benjamín Britten

  • Concierto serenata

    Joaquín Rodrigo

  • Concierto para violín Op. 35

    Piotr Illych Chaikovski

  • Der Vogelfaenger Bin Ich Ja

    Bryn Terfel (Papageno)

  • Cuarteto para cuerdas en re menor

    Franz Schubert

  • Mario! Mario! Mario!

    Renata Tebaldi (Floria Tosca) - Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)

  • Nocturno Nº 2

    Frederic Chopin

  • Concierto de Aranjuez

    Joaquín Rodrigo

Intérpretes

Poetas

Horacio Ferrer

Horacio Ferrer

Llegó al tango con sus letras locas cuando éste ya no podía darle la fama y la devoción popular que había derramado sobre otros creadores, que para entonces estaban muertos o se resignaban al ocaso. Pero se abrió paso de todas formas, y hasta logró ser el letrista adoptado por Astor Piazzolla, único vanguardista que no desdeñó el tango canción. Por momentos consiguió conectar con esas grandes masas ya alejadas del género, y le regaló a Piazzolla la multitudinaria repercusión popular que le había faltado. De todas formas, nunca incurrió en una lírica directa y plana, empecinamiento por el que todo artista paga un precio.

Músicos

Antonio Agri

Antonio Agri

Antonio Agri compartió casi tres lustros de música con Astor Piazzolla. Agri era santafesino y violinista casi autodidacto, según su definición. Abandonó Rosario, junto con su puesto en la Sinfónica local, a los 28 años. En Buenos Aires lo esperaba el tango y una prueba con Piazzolla, quien demoró seis meses en resolver la admisión pero lo hizo en forma rotunda y definitiva. En el tango sumó, entre muchas otras, la experiencia de ser convocado en ocasiones por Aníbal Troilo, de animar dos de las etapas de vida del Quinteto Real -junto a Horacio Salgán- y su propio Quinteto con sede en París, codirigido por el bandoneonista Juan José Mosalini.

Voces

Edmundo Rivero

Edmundo Rivero

Fue un cantor distinto, genial, adornado por una personalidad afable y señorial que lo hizo querido por todo el ambiente artístico y, lo que es más importante, por un público que lo recuerda y lo admira en cada uno de sus registros. Además Rivero fue compositor y autor de varios temas, y algunos tangos al modo reo y lunfardo. Rivero representa un caso singular en la extensa galería de cantores de tango. El registro de bajo, que contenía su voz, era una verdadera rareza en el género y, a la vez, algo poco apreciado por la pléyade tanguera, acostumbrada a los barítonos y tenorinos.

Bs. As., 17/08/14

El fueye de Walter Ríos rindió su homenaje a Aníbal Troilo

La figura de Aníbal Troilo -en el año de su centenario- tuvo su homenaje en el Festival y Mundial de Tango de Buenos Aires y, con el fueye de Walter Ríos como bastonero, consiguió trascender la obviedad de un encuentro marcado por una obligación del calendario.

Barcelona, 10/08/14

Barcelona margina el monumento a Carlos Gardel

Barcelona, la ciudad en la que debutó Carlos Gardel y a la que inoculó una fiebre del tango insólita y aún vigente, le rinde actualmente un lastimoso homenaje. El rey del tango tiene un único monumento en la vía pública barcelonesa: un austero monolito de piedra en un extremo de los pequeños jardines Marcos Redondo, en el Eixample.

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