Miércoles, 17 de Octubre de 2018

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Las Sinfonías de Londres de Franz Joseph Haydn

Las Sinfonías de Londres de Franz Joseph Haydn

La carrera de Haydn experimentó un nuevo giro dramático en 1790. Su patrón, el príncipe Nicholas Esterházy, murió a la edad de 76 años dejando de esta manera al compositor en libertad, ya que el nuevo príncipe, Antón, no se interesaba por la música. De todas partes empezaron a llover ofrecimientos para obtener los servicios del compositor. Estaba a punto de aceptar una oferta cuando Johann Salomón llegó con una mejor, viajar a Londres. Así es que Haydn llegó a Inglaterra en 1791, el resultado de sus dos visitas a ese país fueron sus últimas doce sinfonías, coronación de los logros de su ya distinguida carrera.








La carrera de Haydn experimentó un nuevo giro dramático en 1790. Su patrón, el príncipe Nicholas Esterházy, murió a la edad de 76 años. Los últimos meses de vida del príncipe estuvieron colmados de pena por la muerte de su esposa y de aprehensión con respecto a su propio fin. Se replegó en sí mismo y no pensó en nadie más. Como consecuencia, a Haydn no se le permitía abandonar la finca Esterházy, pues Nicholas pensaba que la música podría devolverle la felicidad. El compositor se sentía como un prisionero. "Ahora estoy atrapado nuevamente y debo permanecer aquí... es una cosa triste ser siempre un esclavo, pero la providencia así lo quiere, ¡pobre infeliz de mí! [Estoy] constantemente agobiado por mucho trabajo y muy pocos ratos libres... No quedan verdaderos amigos."

La muerte del príncipe Nicholas dejó a Haydn en libertad, ya que el nuevo príncipe, Antón, no se interesaba por la música. La orquesta de la corte fue despedida y sólo se conservó la banda de vientos. La única obligación de Haydn para con Antón era usar su título, "Kapellmeister del príncipe Esterházy". De esta manera Antón se mantenía involucrado en la fama del compositor.

Haydn partió para Viena y se alojó con su amigo Johann Nepomuk Hamburger. De todas partes empezaron a llover ofrecimientos para obtener los servicios del compositor. Estaba a punto de aceptar una oferta de empleo del rey Ferdinando de Nápoles, cuando Johann Peter Salomón llegó con una oferta mejor.

Salomón, nacido en Bonn, durante nueve años había trabajado activamente como violinista y empresario en Londres. Había intentado sin éxito alejar a Haydn del príncipe Esterházy en la década iniciada en 1780. Se hallaba por casualidad en Colonia cuando el viejo príncipe murió y se apresuró a viajar a Viena para tratar de persuadir a Haydn de que regresara a Londres con él. Su oferta era demasiado generosa para rehusarla: 300 libras por una ópera, 300 más por seis nuevas sinfonías, 200 libras por su publicación, 200 libras por 20 obras más y al menos 200 libras por un concierto a beneficio.

Los amigos de Haydn trataron de convencerle para que no fuera, ya que su edad era avanzada. Mozart creía que Haydn sabía muy poco del mundo y sus idiomas como para emprender un viaje así, pero el compositor replicó: "Todo el mundo comprende mi idioma."

Así es que partió hacia Inglaterra y el resultado de sus dos visitas fueron sus últimas doce sinfonías, conocidas como las Sinfonías Salomón o de Londres, coronación de los logros de su ya distinguida carrera. Cuando Haydn fue a Londres, dejó atrás para siempre la vida de sirviente distinguido. Puso su suerte en manos del público en general, para el que compuso e interpretó. La decisión de Haydn resultó profética: la era del compositor como servidor estaba llegando a su fin. Pronto los compositores tuvieron que asumir la responsabilidad de sus propios éxitos, como verdaderos artistas en lugar de funcionarios.

Haydn llegó a Londres el día de Año Nuevo de 1791 y permaneció allí durante un año y medio -dos temporadas de conciertos-. En ese período produjo seis sinfonías nuevas: para la primera temporada las Número 95, 96 y 97 y para la segunda temporada, las Número 93,94 y 98. El compositor estaba satisfecho con este largamente demorado cambio de ambiente y con su nueva libertad. En la nueva tierra ganó muchos admiradores y amigos. La personalidad del hombre, la calidad de su música y la calidad de sus interpretaciones le acarrearon la aclamación y el afecto e hicieron que la aventura de Salomón redundara en un enorme éxito financiero.

Las aventuras financieras que tienen éxito generan competencia. Durante la segunda temporada de Haydn en Londres, un ciclo de conciertos rival conocido como Conciertos Profesionales, intentó apartar a Haydn de Salomón con la oferta de un salario más alto. La táctica falló, pues Haydn permaneció fiel al hombre que había sido responsable de sus éxitos en Londres. A continuación los rivales trataron de difundir rumores en el sentido de que la salud de Haydn se estaba deteriorando. Este intento tampoco obtuvo resultados. Por último, el administrador de Conciertos Profesionales anunció que había obtenido los servicios de otro compositor eminente, el antiguo discípulo de Haydn, Ignaz Pleyel. Haydn escribió: "Pleyel llegó aquí con un gran número de composiciones nuevas, pero que habían sido compuestas mucho tiempo atrás; por lo tanto prometió presentar una obra nueva cada velada... Yo anuncié públicamente que del mismo modo produciría doce piezas nuevas diferentes. A fin de cumplir mi palabra y para dar apoyo al pobre Salomón, debo ser la víctima y trabajar todo el tiempo."

Haydn era prolífico, pero ni siquiera él pudo producir doce sinfonías en una sola temporada. Afortunadamente, había escrito dos (las Número 94 y 98) durante el verano entre la primera y la segunda temporada de Londres.

Todo el mundo en Londres parecía tener su opinión sobre quién era mejor compositor, Haydn o Pleyel. Los periódicos estaban llenos de artículos número de alrededor de 670 músicos. Como gesto de aprecio hacia Viotti, Haydn incluyó un largo solo de violín en el movimiento lento de la Sinfonía Número 103, que fue estrenada en el segundo Concierto de Ópera.

La última sinfonía de Londres de Haydn, la Número 104, fue presentada en un concierto, que quizás haya constituido el máximo triunfo de su vida. Incluyó, además del estreno de la nueva Sinfonía en Re mayor, algunas de sus obras vocales interpretadas por los cantantes máximos de Europa, y una repetición de la Sinfonía Militar, que era su obra más popular. El público gustó mucho del concierto y las críticas, como de costumbre, llegaron al éxtasis. Haydn dio unos pocos conciertos más antes del verano, pero ya no aparecería ninguna otra sinfonía. El 8 de julio hizo su última aparición pública en Inglaterra.

Permaneció en Londres durante dos meses más, componiendo tranquilamente música que había prometido a un editor británico. Dejó Inglaterra el 15 de agosto para regresar a sus deberes bajo el gobierno del príncipe Nicolaus II de Esterházy, en Austria. Debido a su renombre en Inglaterra se había hecho famoso en toda Europa. Poco después de regresar dirigió la Sinfonía Número 104 en Viena. Finalmente las doce sinfonías que compuso para Inglaterra fueron escuchadas en Austria. Se las apreció, pero nunca despertaron el salvaje entusiasmo que habían despertado en Londres. Después de su regreso a Austria, los encargos que recibió Haydn fueron para la producción de diferentes tipos de música. Así que ya no compuso más sinfonías, a pesar de que vivió 14 años más. Las doce sinfonías que estrenó en Inglaterra constituyen una triunfante conclusión para una serie de más de 100 sinfonías. Ningún compositor desde la época de Haydn ha alcanzado semejante producción. En el siglo XVIII, cuando la reputación de los compositores dependía más de grupos de composiciones que de obras únicas, no era extraño que un compositor creara un vasto número de obras de un solo género. La producción sinfónica de Haydn fue sobrepasada, por ejemplo, por las de Johann Baptist Vanhal, Cari Ditters von Ditersdorf y Carlos Ordóñez. Pero las sinfonías de Haydn, en oposición a las de sus desconocidos contemporáneos, fueron famosas e interpretadas en toda Europa. Gracias en gran parte a su extraordinario éxito en Londres, pasó el resto de su vida como compositor renombrado cuyas obras se interpretaban frecuentemente.

Sin embargo, lo que aconteció con las Sinfonías de Londres después de estrenadas, no fue siempre una historia feliz. En los tiempos anteriores a la protección de los derechos de autor, tan pronto como un compositor daba salida a su obra y la difundía, esta dejaba de pertenecerle por completo. Cualquiera podía, y por lo general lo hacía, copiar la obra. Las copias a mano de las partes orquestales se hacían para uso de las diferentes orquestas. Por lo general esas copias eran seguidas por ediciones competitivas de diferentes editores. Cada vez que aparecía una nueva edición, en realidad constituía una nueva versión. Los editores tuvieron muy poco respeto por las ideas originales de Haydn. Esta gente estaba más motivada por los aspectos del mercado: imprimían las ediciones en la forma en la que consideraban que se venderían más.

Por ejemplo, el compositor-director Simón le Duc produjo una versión de la Sinfonía 98 donde sin más omitió las trompetas y los tambores -por cierto una idea práctica para asegurarse de que la misma sería interpretada por conjuntos reducidos, pero que representa una absoluta mutilación de la sinfonía-. Mucho después de la muerte de Haydn, diferentes editores publicaron conjuntos de partes, como las de le Duc. Visto que la práctica de dirigir desde el clave estaba cediendo ante el uso de un director independiente, fue necesario tener partitura además de partes. Fue todo un desafío elaborar las partituras a partir de los conjuntos de partes existentes que no concordaban entre sí, a veces incluso de modo muy drástico. Para ello se requerían decisiones editoriales, que fueron tomadas con evidente descuido. Las orquestaciones, las melodías y las armonías fueron modificadas libremente. Editores anónimos hicieron que varias de las Sinfonías de Londres sonaran de algún modo como las obras de Beethoven, que eran muy populares en aquellos días. Por ejemplo, agregaron acentos pesados en los bronces y timbales al minué de la Sinfonía Número 98, convirtiendo en voluminoso un movimiento que de otro modo era elegante. Las partes altas de trompetas de Haydn fueron bajadas, las partes de los timbales fueron suavizadas y la dinámica aplacada, de modo tal que la sinfonía terminó sonando como si hubiera sido orquestada en 1815 -¡lo cual en parte era verdad! Además, sencillamente se eliminó una armonización bella y conmovedora al final de la entrada del tema principal en el mismo segundo movimiento de la sinfonía, como también fue eliminado un destacado solo de clave cerca del final.

Es así que muchas de las Sinfonías de Londres se incorporaron al repertorio orquestal normal en versiones que eran decididamente diferentes de lo que Haydn había presentado en Londres. Generaciones de públicos y de directores las conocieron a través de estas ediciones bastardeadas. El hecho de que estas versiones popularmente aceptadas eran en realidad falsificaciones, no llegó a difundirse hasta mediados del siglo XX. Incluso entonces, los viejos hábitos fueron muriendo lentamente, pues los directores en un principio se mostraron reticentes a adoptar las versiones auténticas. Conocían y gustaban de las versiones incorrectas demasiado como para hacerlo. Incluso todavía en 1963 se publicó nuevamente una versión incorrecta de una de las sinfonías. Pero actualmente, en gran parte gracias al meticuloso trabajo editorial sobre la obra de Haydn llevado a cabo por el estudioso H. C. Robbins Landon, las versiones originales están publicadas, son conocidas y se interpretan a menudo. Ahora podemos por fin escuchar las sinfonías de Haydn tal como él las escribió.

Más Notas
Concierto N° 3 para Piano y Orquesta de Béla Bartók
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Cuadros de una Exposición de Modest Mussorgsky
Don Juan de Richard Strauss

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Fantasía para un gentilhombre

    Joaquín Rodrigo

  • Falstaff

    Giuseppe Verdi

  • Sonata para violín fa mayor

    Félix Mendhelsson

  • Rapsodia Sinfónica

    Joaquín Turina

  • Sinfonía Nº 9

    Anton Bruckner

  • Concierto para violín, oboe y cuerdas

    Johann Sebastian Bach

  • Concierto para 2 violines, BWV 1043

    Johann S. Bach

  • El caballero de la rosa

    Richard Strauss

Intérpretes

Músicos

Atilio Stampone

Atilio Stampone

Gran pianista, arreglador, director y compositor, que une a su técnica interpretativa la sensibilidad de aquellos elegidos para elaborar una música superior. Con él es posible rememorar climas propuestos por los más grandes creadores del tango que lo antecedieron. A veces es Di Sarli, otras veces De Caro y Fresedo. Como pianista y arreglador, tuvo la influencia de sus contemporáneos Horacio Salgán y, fundamentalmente, de Astor Piazzolla, con quien actuó como pianista en la orquesta de 1946. En su obra de compositor se destacan: "Afiches", "Con pan y cebolla", "De Homero a Homero" y "Desencanto", entre otros.

Músicos

Aníbal Troilo

Aníbal Troilo

En estilo diferente pero en proyección semejante a la de Carlos Gardel, ha sido la figura más representativa del tango en la integral estimación de sus valores artísticos y humanos. Su obra involucró a la vez una latitud enteramente original de arte cuyas distintas dimensiones le han distinguido en conjunto, entre los mayores talentos musicales surgidos en el río de la Plata. Se combinaron en su personalidad de director, acaso de la más armoniosa manera que conoce el tango, las dotes del caudillo, las aptitudes del concertador y la naturaleza del estilista genuino.

Poetas

Homero Manzi

Homero Manzi

Sus veleidades de poeta y autor las inicio escribiendo para las murgas de su barrio de Boedo y en 1922 da a conocer su primera cancion, ¿Por que no me besas? a la que le pone musica de vals Francisco Caso, grabándolo Ignacio Corsini. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta". Homero Nicolás Manzioni Prestera fue letrista y director de cine argentino, autor de inolvidables tangos y milongas, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur. Como guionista y director de cine legó obras celebres como La guerra gaucha, El viejo Hucha y Pobre mi madre querida.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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