Miércoles, 17 de Octubre de 2018

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Concierto para Piano y Orquesta Nº 2 de Johannes Brahms

Concierto para Piano y Orquesta Nº 2 de Johannes Brahms

Brahms comenzó el Segundo Concierto para Piano en la primavera de 1878 y lo terminó en el verano de 1881. El compositor mismo actuó como solista en el estreno, que dirigió Hans von Bülow en Zurich, el 27 de noviembre de 1881. La obra merece ser escuchada por lo que es, un gran concierto romántico para piano y orquesta. No es un concierto clásico, no es una sinfonía con piano y no es la reencarnación de un concierto para piano de Beethoven. Es completamente brahmsiano y es una obra maestra dentro de la literatura de conciertos.








A Brahms le llegó una oportunidad de oro en 1881. El distinguido director Hans von Bülow, que había sido un campeón de la música del "otro campo" -Wagner y Liszt- había caído recientemente bajo el hechizo de la música de Brahms. Von Bülow, en parte por razones musicales y en parte por razones personales, puso ahora todas sus energías en la promoción de las obras de Brahms. Uno de los resultados de este hecho fue que el director puso a disposición del compositor la Orquesta de Meiningen, no sólo para las presentaciones sino como laboratorio de pruebas para las obras que estaban en proceso de composición. Semejante oportunidad fue (y todavía es) algo insólito para un compositor y Brahms se apresuró a aprovechar la extraordinaria generosidad de Von Bülow.

El compositor estaba trabajando en el Segundo Concierto para Piano y se mudó a Meiningen con el propósito de utilizar los servicios de la orquesta. Von Bülow y los músicos de Meiningen ejecutaron el estreno. El entusiasmo de Von Bülow por esta música fue enorme y arregló las siguientes giras del concierto para llevar la nueva obra ante los auditorios de toda Europa.

Brahms consideró el concierto con su habitual autodesaprobación. Le escribió a su amiga Elisabeth von Herzogenberg: "Quiero decirle que he compuesto un muy pequeño concierto con un muy pequeño scherzo. Está escrito en la clave de Si bemol mayor y me temo que he exigido mucho y demasiado frecuentemente de esta ubre, que en muchas ocasiones ha dado tan excelente leche."

Este "muy pequeño concierto" es probablemente el concierto para piano más extenso de la literatura normal. El "muy pequeño scherzo" es un movimiento completamente desarrollado entre los movimientos primero y lento Por lo tanto, el número de movimientos es un atípico cuatro.

Muchas tonterías se han escrito acerca del Segundo Concierto. Debido a que tiene cuatro movimientos, muchos escritores lo han situado dentro de la tradición sinfónica, algunos incluso han llegado a llamarlo un "concierto-sinfonía". Si bien es cierto que su alcance es sinfónico y que le faltan las cadenza: del concierto, y si bien tiene un movimiento de tipo scherzo, está basado en los conceptos de concierto en toda su extensión. La idea de diálogo, establecida al comienzo con el piano respondiendo al corno francés, constituye la esencia tanto del concierto clásico como del romántico.

Otra idea infundada sobre el concierto es que representa un ejemplo tardío del clasicismo. Si bien es seguramente cierto que Brahms anhelaba ser un clásico y que en muchas obras siguió el modelo de Beethoven al acecho, pero la influencia es bastante menos pronunciada que en muchas otras composiciones de Brahms. El Segundo Concierto es absolutamente romántico. Cualquier gesto de aproximación al clasicismo es superficial. Es una obra grande, a menudo rapsódica, con muchos temas que aparecen a veces casualmente entretejidos (la estructura no es en realidad tan libre como parece, pero el efecto es decididamente divagador). De hecho, originalmente Brahms había indicado frecuentes modificaciones leves del tiempo, a la manera romántica, pero luego las suprimió porque le pareció que los ejecutantes las seguirían demasiado literalmente.

Otra concepción errónea acerca del concierto es que no constituye una pieza de exhibición para el piano. Si bien es cierto que el tono de intimidad nunca está ausente demasiado tiempo, Brahms tenía suficiente capacidad para transmitir esta intimidad aun a través de figuras pianísticas deslumbrantes. La partitura para el piano es maravillosamente variada y extraordinariamente difícil y a menudo pone de relieve el talento puramente físico del solista.

En ocasiones, los comentaristas han acusado a Brahms de que su orquestación es insulsa. Esta es una aseveración exagerada. Su utilización de la orquesta es invariablemente clara y funcional y, en algunas obras, muy colorida. Pero sí es verdad que, en este concierto, su paleta orquestal no contiene las combinaciones inventivas de un Berlioz o de un Mendelssohn. Sin embargo, el estilo de orquestación de Brahms se adecua perfectamente a los conceptos del concierto. La escritura para piano es brillante y variada, está sutilmente matizada y bellamente realizada; de hecho, la "orquestación" del piano es absolutamente maravillosa. Pero ni siquiera la más bella partitura para piano puede competir con la orquesta en lo que respecta a diversidad. No obstante, al evitar los extremos de color de la orquesta, Brahms pone las dos fuerzas -el piano y la orquesta- en pie de igualdad. Cada uno de ellos tiene un espectro comparable de colores. El resultado es un diálogo equilibrado entre iguales, un ideal al que se apunta en muchos conciertos, pero que rara vez ha sido alcanzado tan bien como en este.

El enorme primer movimiento contiene muchos temas, que están unificados por la figura simple de tres notas que abre la obra. El segundo movimiento, el scherzo "agregado", está lleno de la habitual fineza rítmica de Brahms. El movimiento lento continúa la exploración de las irregularidades rítmicas, aunque de un modo reticente; los seis tiempos de un compás algunas veces se agrupan en 3 4- 3 y algunas veces en 2 4- 2 + 2. El final, con sus tonadas y ritmos húngaros, es la parte que más se aproxima a un movimiento rápido resuelto, pero aun en este prevalece la atmósfera de intimidad.

Después del estreno no totalmente exitoso de su Primer Concierto para Piano, una obra mucho más abierta, Brahms había dicho: "Mi segunda obra sonará muy diferente." Veintidós años más tarde cumplió su profecía con una obra bella, tranquila, íntima y sin embargo grande y poderosa, muy diferente de su apasionada anterior. El Concierto Número 2 para Piano merece ser escuchado por lo que es, un gran concierto romántico para piano y orquesta. No es un concierto clásico, no es una sinfonía con piano y no es la reencarnación de un concierto para piano de Beethoven. Es completamente brahmsiano y es una obra maestra dentro de la literatura de conciertos, a pesar de que el compositor haya dicho sobre ella que se trataba de un esfuerzo modesto.
 
Más Notas
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Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Sinfonía Nº 5

    Gustav Mahler

  • El caballero de la rosa

    Richard Strauss

  • Sinfonía Nº 3 Op. 32

    Moderato assai

  • Sonata para violín y piano

    Allegretto ben moderato

  • Música para cuerdas, perc. y celesta

    Béla Bartók

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 30

  • Concierto para violín Nº 4

    Georg Philipp Telemann

  • Si puo, si puo

    Ingvar Wixell (Tonio)

Intérpretes

Músicos

José Razzano

José Razzano

En general, los que escriben sobre el género, han sido mezquinos u omisos con la verdadera valoración de esta figura de la música popular. José Francisco Razzano nació en Montevideo (capital de la República Oriental del Uruguay), a pocos pasos de la Plaza Independencia, en una casa de la calle Policía Vieja N° 14, el 25 de febrero de 1887. Dos años apenas tenía cuando ante la desaparición de su padre, su madre se traslada a Buenos Aires, barrio de Balvanera (en aquel entonces arrabal, hoy integrado a la zona céntrica).

Músicos

Francisco Canaro

Francisco Canaro

Nació en la ciudad de San José, Uruguay, el 26 de noviembre de 1888, aunque desde fines del siglo vivió con su familia en la Argentina. Autodidacta del violín, se inició en 1906 en un baile del pueblito de Ranchos en la provincia de Buenos Aires. Canaro es uno de los iconos del Tango, supo aprovechar el fervor tanguero de la época para convertirlo en una empresa que articuló paulatinamente toda la fisonomía empresarial del tango.

Voces

Héctor de Rosas

Héctor de Rosas

Su estilo romántico, su voz dulce y su afinación lograron que el éxito le llegara siendo muy joven. Pero también fue un estudioso que nunca abandonó el cuidado de su voz y que, además, se formó musicalmente, a tal punto que fundó su propio conservatorio, por donde pasaron importantes figuras de la canción nacional.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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