Miércoles, 17 de Octubre de 2018

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Bachianas Brasileiras de Heitor Villa-Lobos

Bachianas Brasileiras de Heitor Villa-Lobos

El primer movimiento de Bachianas Brasileiras Número 5 fue compuesto en 1938. Bidú Sayáo cantó en el estreno, bajo la batuta de Burle Marx, en la Feria Mundial de Nueva York, el 4 de mayo de 1939. El segundo movimiento fue agregado en 1945. En estas obras Villa-Lobos trató de combinar lo que él consideraba que era el espíritu esencialmente folclórico de Bach con la música auténticamente folclórica del pueblo brasileño.








"No creo en la música como cultura, educación, ni siquiera como artificio para la diversión o para calmar los nervios, sino como algo de efecto más potente, místico y profundo. La música tiene este poder de comunicar, de curar y de ennoblecer, cuando se la hace parte de la vida y la conciencia del hombre." Esta declaración del compositor brasileño Heitor Villa-Lobos puede ser considerada como su estética personal. También dijo: "No sé lo que significa la palabra inspiración. Yo creo música por necesidad, necesidad biológica. Escribo porque no lo puedo remediar. No sigo ningún estilo ni moda. Mi credo artístico es la libertad absoluta. Cuando escribo, es de acuerdo con el estilo de Villa-Lobos."

A una edad muy temprana, Villa-Lobos empezó a estudiar el violonchelo, que siguió siendo su instrumento primario. También estaba fascinado por los músicos callejeros. Después de la muerte de su padre, vivió con su tía, una pianista que con frecuencia tocaba el Clave Bien Templado de Bach. El compositor disfrutaba de las improvisaciones y de las danzas que tocaban los músicos aficionados en los clubes nocturnos de Río de Janeiro. Estas influencias tan diversas -la música de violonchelo, las composiciones de Bach y la música folclórica brasileña- más tarde se combinaron para formar el singular estilo de composición de Villa-Lobos.

A la edad de 18 años vendió algunos libros antiguos que le había dejado su padre para reunir dinero para viajar. Durante los siete años siguientes recorrió gran parte de Brasil. Mientras viajaba escribía y estudiaba la música folclórica y popular. A la edad de 25 años regresó a Río ansioso por estudiar composición y violonchelo, pero descubrió que su temperamento no se adecuaba a la regimentación de la educación formal. Abandonó la escuela y estudió por su cuenta, primero con un tratado de composición del compositor francés Vincent d'Indy y luego las partituras de los grandes maestros. Su amor por la música de Bach, a quien llamaba "un mediador entre todas las razas", se solidificó en esta época. Mientras se estaba educando a sí mismo, se ganaba la vida tocando el violonchelo en cafés y cines.

Comenzó a componer vorazmente. Muchas de sus obras primeras eran audaces, temerarias y poco convencionales. Aunque sus composiciones más inusuales provocaban confusión cuando se las escuchaba, jamás se puso en duda su talento. Se consolidó su reputación y, gracias a la ayuda del pianista Arturo Rubinstein, logró obtener apoyo financiero de varios patrocinadores.

Viajó a París, donde vivió entre 1923 y 1930. Allí Villa-Lobos se encontró en medio de un clima artístico sofisticado, donde el arte de avanzada era invariablemente recibido con entusiasmo, interés y controversia. Sus composiciones espontáneas provocaban gran interés entre la elite intelectual. Como su música era ampliamente ejecutada, se convirtió en una celebridad en gran demanda en los salones de París. La música que compuso en Francia fue una amalgama innovadora y audaz de los elementos folclóricos brasileños y la tradición de los conciertos.

Cuando regresó a Brasil en 1930, Villa-Lobos encontró que estaba en marcha un movimiento nacionalista en materia artística. Aunque anteriormente había sido iconoclasta, se convirtió en un integrante importante del establishment cultural. A pesar de su propia falta de educación formal, fue designado asesor oficial del gobierno sobre la educación musical. Supervisó la enseñanza de música a niños y adultos. Su entusiasmo y creatividad no tenían límites. Reorganizó los programas de música para las escuelas primarias y técnicas; asesoró a organizaciones de conciertos; instituyó vigorosos programas para salvaguardar las tradiciones de la música popular. Asimismo arregló conciertos en pueblos remotos, a menudo con su propia participación. Cuando los habitantes de los pueblos, quienes probablemente jamás habían oído hablar de una cosa semejante a un concierto, simplemente no asistían, Villa-Lobos hacía discursos sobre la importancia del arte. Cuando les decía a los campesinos que oír música era más importante que asistir a partidos de fútbol, ocasionalmente le arrojaban papas y huevos.

Sus composiciones de este período fueron menos avanzadas que sus obras anteriores. Al participar en el movimiento nacionalista brasileño, el compositor buscó un estilo menos revolucionario. Las suites Bachianas Brasileiras, que datan de esa época, son tonales y no son especialmente disonantes. En estas obras Villa-Lobos trató de combinar lo que él consideraba que era el espíritu esencialmente folclórico de Bach con la música auténticamente folclórica del pueblo brasileño. Creía que existía una afinidad natural entre estos dos tipos de música diferentes, puesto que en ambas se oyen simultáneamente varias melodías independientes.

En 1944, Villa-Lobos hizo la primera de varias visitas anuales a Estados Unidos, donde rápidamente ganó seguidores. Su recepción fue inversa a la que se le había brindado en París veinte años atrás. Como sus piezas musicales posteriores conservadoras no eran polémicas, fueron aceptadas fácilmente por las audiencias poco aventureras de este país, pero los intelectuales las desestimaron por facilístas y acomodadas a los gustos populares. Sus últimas obras fueron convencionales y rara vez de carácter nacionalista.

Villa-Lobos es reconocido por haber compuesto más de dos mil obras. Muchas de ellas fueron experimentales, como su notoria Horizonte de Nueva York, en la que colocó una foto de edificios altos sobre un gráfico que luego transfirió a notación musical. Gran parte de su producción es folclórica, como lo son las suites Bachianas Brasileiras, compuestas entre 1930 y 1945,

Cada una de estas nueve piezas utiliza un conjunto único y consiste de dos a cuatro movimientos. El primer movimiento generalmente lleva un título que recuerda a Bach, como por ejemplo, Aria, Preludio, Fantasía o Toccata. Los movimientos siguientes se refieren a formas populares brasileñas. De acuerdo con Burle Marx, director del estreno de Bachianas Brasileiras Número 5, estas suites "no son tanto una evocación de Bach a la manera contemporánea, como un intento de transmitir el espíritu de Bach -que, para Villa-Lobos, es el espíritu universal, un origen y un fin en sí mismo- al alma de Brasil... Su admiración por Bach no lo ha conducido a la imitación, sino a traducir su estilo en el idioma brasileño".

Dos de las Bachianas Brasileiras usan una orquesta de violonchelos. Previamente el compositor había hecho unas transcripciones imaginativas de fugas de El Clave Bien Templado de Bach para conjunto de violonchelos. A partir de esta empresa aprendió a asociar la música de Bach con los timbres especiales de un grupo de violonchelos homogéneos.

La variedad de sonoridades que se encuentra en Bachianas Brasileiras Número 5 es extraordinaria. La obra está escrita para soprano (en el primer movimiento solamente) y un conjunto de por lo menos ocho violonchelos. Contrastando con los registros altos y bajos de los instrumentos, la ejecución en pizzicato y con arco, y las figuras melódicas y de acompañamiento, la música produce una paleta de sonidos maravillosamente rica.

El movimiento de aria fue compuesto en una sola mañana de 1938. El segundo movimiento fue agregado siete años más tarde. En la primera de las tres secciones del aria, la soprano vocaliza la sílaba neutral "ah". La segunda sección es un marco silábico, no ornamentado, de un poema de Ruth V. Correa. La música de la sección de apertura vuelve al final, pero ahora a la soprano se le indica que tararee. El segundo movimiento es más vigoroso.

Más Notas
Concierto N° 3 para Piano y Orquesta de Béla Bartók
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Concierto N° 2 para piano y orquesta de Sergei Prokofiev
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Don Juan de Richard Strauss

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 20

  • Concierto para piano Nº 3

    Allegro ma non tanto

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 3

  • Concierto para violín y piano

    Félix Mendelssohn

  • George Gershwin

    Biografía

  • Música para los reales fuegos artificiales

    Georg F. Haendel

  • Follie!... Sempre libera

    Joan Sutherland (Violetta Valéry)

  • Mario! Mario! Mario!

    Renata Tebaldi (Floria Tosca) - Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)

Intérpretes

Voces

Roberto Rufino

Roberto Rufino

Escuchar a Roberto Rufino entonar "María" o "La novia ausente" o "Malena" o cualquiera de los tangos que había elegido para su repertorio, era advertir que ese tango iba desgranándose de a poco y que las palabras surgían por separado, sin dejar de integrar el todo que las reunía, con la fuerza propia que debían tener en su contexto. Rufino fue eso; un decidor, un fraseador, un intérprete que sabía perfectamente cual era el mensaje de lo que estaba cantando. En 1997 fue declarado "ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires", y en 1998, "ciudadano ilustre de la cultura nacional".

Voces

Rosita Quiroga

Rosita Quiroga

En La Boca, de la mano de un maestro ejemplar, Juan de Dios Filiberto, vecino y amigo de la familia Quiroga, Rosita dio sus primeros pasos con la guitarra a la edad de siete años. El tango no era por entonces cosa de niñas. De modo que la joven Rosita se inició en el arte del canto al compás de los valsesitos, la zamba y la canción campera. Cantaba en reuniones y fiestas de familia. Eran los años de Filiberto y Quinquela Martín, La Boca festejaba ruidosos carnavales y Rosita, que vivía en una casa de chapa y madera, se mezclaba en las murgas del barrio.

Músicos

Agustín Bardi

Agustín Bardi

Hacia 1908 y en algunos cafetines de camareras de La Boca emplazados frente al Riachuelo, "El bar de la taquera" y el "Café del Griego", debutaba Agustín Bardi integrando, como violinista, un trío con Ravina y Benigno, y más tarde un cuarteto con el Tano Genaro Espósito. Al poco tiempo pasó al café "La Marina" donde interpretó públicamente el piano por primera vez. En 1911 actuó en "El Estribo" y ese mismo año compuso su primer tango: Vicentito, dedicado al bandoneonista Vicente Greco.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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