Lunes, 27 de Marzo de 2017

Clásica y Ópera | Historia

La Música y la Revolución Francesa

La Música y la Revolución Francesa

En su discurso del 7 de mayo de 1794, Robespierre, quizá recordando el escepticismo de Rousseau en cuanto el valor de artistas y científicos, se expresó con amargura acerca del celo transformador de los intelectuales: "Los hombres de letras, en general -acusó-, se han deshonrado en la Revolución y, para su eterna vergüenza, la razón del pueblo ha hecho todo por sí sola". Sin embargo, la Revolución había contado con la adhesión de innumerables pensadores y estetas.








Muchos fueron y vinieron del entusiasmo al desengaño y al martirio. Quizá los más consecuentes fueron músicos y dramaturgos. Era en verdad una época teatral. Pocas veces se gozó más del drama politizado y moralizante. Fabre d'Englantine había escrito para la escena. Collot-d'Her-bois y Rosa Lacombe eran actores, y el comité de Salvación Pública fundó el Teatro del Pueblo. David era el pintor y el "regisseur" de la Revolución. Es también el momento en que la ópera -creación barroca- se extiende en el gusto popular.

Es cierto: Pierre Alexandre Monsigny, cuyo Desertor (1769) estuvo en cartelera de la Opera Comique por 1425 años, fue una celebridad arruinada por la Revolución. Pedro Sedaine, Gossec o Dalayrac nunca ocultaron su ardor revolucionario; y el ciudadano André Grétry se entregó con armas y bagajes a las novedades cívicas.

Su Guillermo Tell intentó expresar "el amor a la libertad''. Su Don Quijote,"la soberbia inútil de la aristocracia''. Puso música sobre La Fiesta de la Razón, y su obra magna sigue siendo Ricardo Corazón de León, aún hoy relativamente vigente.

Pero dos grandes compositores se destacaron en este desarrollo estético: Luigi Cherubini y Etienne Méhul. El primero, italiano, se sintió muy a gusto en la Francia revolucionaria, imperial y restaurada. Casi hasta su muerte rigió el Conservatorio, y su Medea es un capolavoro, estrenada en Salle Feydeau, en marzo de 1797. Hombre atrabiliario, gozó en torturar a Berlioz y a otros grandes.

Méhul, el principal músico francés de la época, fue siempre consecuente en sus ideas revolucionarias y patrióticas. Tan temprano como en 1782, produjo una Cantata sobre texto de Rousseau. Influyó con vigor en Beethoven, Berlioz y Weber. Su Joseph (1807) no ha muerto del todo. Pero más aún lo sobrevive su Chatit du départ, pieza clave entre los numerosos himnos cívicos de época. La letra era de Marie-Joseph Chénier, joven poeta miembro de la Convención, hermano y émulo de André, el poeta autor de Idilios, Bucólicas y Yambos.

Este, revolucionario moderado, fue preso en marzo de 1794, y guillotinado el 25 de julio, apenas tres días antes que Robespierre.

Marie-Joseph tuvo que defenderse de la acusación de fratricida, seguramente injusta. Pero el estreno del Chant du départ, celebratorio del quinto aniversario de la Revolución, coincidió con la ejecución de André. De cualquier modo, al morir éste, ignoraba que debería a una ópera compuesta un siglo más tarde -Andrea Chénier de Umberto Giordano- una difusión universal superior, sin duda, a la que su propia fantasía creadora le prometía.

Es que toda la revolución resultó muy colorida, emotiva y sangrienta, como suelen ser los grandes espectáculos líricos: las misces-en-scéne de David, la coreografía de las masas populares, la carnicería de las ejecuciones públicas.

Observemos, por ejemplo, a los girondinos marchando al cadalso mientras entonaban La Marsellesa. Los iban ejecutando uno a uno y "a cada golpe de la guillotina el coro perdía una voz" como recuerda Lamartine, hasta que se acalló la del último, Vergniaud. No sabemos cómo cantaría Vergniaud, pero la anécdota es terriblemente operática.

La misma Marsellesa parece un aria escrita para grandes voces. Y grandes voces la han cantado en grandes ocasiones.

Por fin, evoquemos a los soldados de Napoleón, invadiendo el templo de la música mayor, la Scala de Milán, en 1796, sin entender lo suficiente, pero encantados. La gesta napoleónica inspiró la Tercera Sinfonía de Beethoven, en si bemol mayor (1804) parece que por sugerencia de Bernadotte, aunque la proclamación imperial de Bonaparte lo enfureció al punto de alterar la dedicatoria. También el joven Wagner, hacia 1836, trabajó en una obertura "que habría titulado Napoleón".

Extraña, de cualquier modo, que ningún compositor intentase, durante más de un siglo, escribir sobre motivos revolucionarios. Quizá la censura monárquica postergase aspiraciones que parecerían una tentación natural.

Finalmente, el caso se dio con el Andrea Chénier de Giordano, a cuyo melodismo fácil, sonoro, un tanto efectista, sirve un libreto de Luigi Illica de notable dimensión teatral y poética. A partir de entonces, y desde Mascagni hasta Gargiulo, el tema de la Revolución Francesa ha fecundado la música clásica.

Fuente “Cómo se escucha la música clásica”
Horacio Sanguinetti
Editorial Planeta

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Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Sonata para violín y piano

    Allegretto ben moderato

  • Una furtiva lagrima

    Roberto Alagna (Nemorino)

  • Che gelida manina

    Luciano Pavarotti (Rodolfo)

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    N° 6 - 10 de octubre de 2010

  • Ah Si Ben Mio

    Franco Corelli (Manrico)

  • Un bel di vedremo

    Mirella Freni (Madama Butterfly)

  • Astor Piazzolla (parte 2)

    Biografía

  • Sonata para violín fa mayor

    Félix Mendhelsson

Intérpretes

Poetas

Alfredo Le Pera

Alfredo Le Pera

Las letras de las canciones que Le Pera compuso para Gardel se adecúan magistralmente a éste y si como poeta no alcanza el vuelo de Manzi, ni la profundidad de Discépolo, ni la porteñidad de Romero, acierta con algunas frases proverbiales que constituyen un ingrediente poco estudiado pero muy propio de la letrística tanguera, utilizado por Cadícamo con notable sabiduría.

Voces

Roberto Goyeneche

Roberto Goyeneche

El Polaco nació el 29 de enero de 1926. Fue conductor de colectivos, taxista y mecánico. A los dieciocho años debutó en la orquesta de Raúl Kaplún y luego fue vocalista de Horacio Salgán. En 1956 fue convocado por Aníbal Troilo, incorporándose a su orquesta como cantor hasta 1963. Alentado por Pichuco, con el que llegaron a ser grandes amigos, al año siguiente se constituyó en forma definitiva como solista, etapa que se prolongó durante tres décadas.

Poetas

Celedonio Flores

Celedonio Flores

Nació en Buenos Aires, en el barrio de Villa Crespo, en el que convivían criollos e inmigrantes de diferentes orígenes. En ese activo foco de cultura popular transcurrió su infancia y su adolescencia, convirtiéndose en los años '20 en poeta y letrista de gran popularidad. Sus tangos, muchas veces sentenciosos y moralizantes, con magistrales descripciones de sus personajes, recurrían abundantemente al lunfardo, el argot local.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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