Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Clásica y Ópera | Compositores

Manuel de Falla

Manuel de Falla

Cuando Falla nace, en 1876, Cádiz es una ciudad todavía próspera, con huellas vivas de su importante pasado histórico y una vida comercial y económica que atraía a gentes emprendedoras de otras tierras. Su puerto atlántico, vía natural hacia las Américas, impulsaba este latido.







Hacia Cádiz había acudido en su día José María de Falla y Franco, de origen valenciano, casado con María Jesús Matheu Zabala, descendiente de catalanes. De este matrimonio nacerían cinco hijos, de los que sólo tres sobrevivieron: Manuel, María del Carmen y Germán. El nacimiento de Manuel María de los Dolores de Falla y Matheu tuvo lugar en la casa paterna, sita en el número 3 de la Plaza de Mina, el 23 de noviembre de 1876. Así el más representativo compositor español de los tiempos modernos vino al mundo en el seno de una familia perteneciente a la burguesía acomodada, en la que, por añadidura, no faltaba cierta sensibilidad hacia la cultura y las artes, sobre todo por parte de la madre quien, a la sazón, sería la primera profesora de música del niño. Éste iba a dar, desde muy temprano, muestras de haber heredado esa sensibilidad con carácter extremado y de que su temperamento era proclive a cultivarla. Manuel se decantaría luego hacia la música, pero de sus años de infancia quedan preciosas muestras de la amplitud de sus inquietudes artísticas: su fantasía ideó una ciudad que llamaba “Colón”, en la que no faltaba un teatro de ópera; se entretenía en editar revistillas: El Burlón, El Cascabel; pintaba con soltura y gracia; y, en un rincón de la casa que denominaba “El Edén”, hacía representaciones con un rudimentario teatrillo de marionetas en las que fantaseaba con el personaje de Don Quijote.

Pero la música parecía, desde el principio, algo más que un entretenimiento formativo. El pequeño Manuel se encandilaba con las coplas y romances que le canturreaba la criada de la casa, la “Morilla”, y, en cuanto a las clases de su madre, asimilaba con tal facilidad las lecciones que pronto se vio la conveniencia de que siguiera, más sistemáticamente, con una profesora de la ciudad, Eloísa Galluzzo. Otros profesores, Odero y Broca le iniciaron en la armonía y el contrapunto. El progreso era patente, y el niño mostraba excelentes condiciones de pianista. No faltaba en Cádiz un cierto ambiente musical del que el jovencísimo Falla, naturalmente, disfrutaba. Como correspondía al ambiente burgués ilustrado que constituía el entorno de la familia, Manuel pudo asistir a veladas musicales en el salón de la casa de don Salvador Viniegra, excelente aficionado a la música, violonchelista amateur y amigo personal de Saint-Sáens; o en la casa de don Manuel Quirell, quien tenía un negocio de pianos con salones de exposición en los que el niño daría sus primeros pasos como concertista de piano, rodeado de la admiración de los suyos y, pronto, con reflejo entusiasta en la prensa local. En estas veladas, el niño escuchaba músicas al uso de la época: piezas románticas de salón y adaptaciones instrumentales de melodías y de pasajes operísticos... Pero, más allá de recintos privados, Manuel pudo impresionarse con audiciones cuyo recuerdo le acompañaría siempre: Fausto y Lucia di Lammermoor en la Ópera; en la catedral gaditana —de donde, un siglo más atrás, había partido el encargo de la composición—, Las siete palabras de Cristo en la Cruz, del gran Haydn; y, a partir de 1893, los conciertos que se ofrecían en el Museo, con pinturas de Zurbarán como fondo.

Estamos ya en la última década del XIX. Falla es un adolescente hipersensible, retraído, introvertido, todo lo cual refleja una intensa vida interior. A las inquietudes musicales y artísticas en general se han añadido las religiosas. Como consecuencia, a su entorno de personas influyentes se añade un nombre, el de don José Fedriani, su confesor y director espiritual. Pero la entrañable Cádiz empieza a quedarse chiquita para sus horizontes y su tendencia hacia la música se ha revestido de caracteres de vocación insoslayable. En su ciudad natal ha aprendido ya cuanto había que aprender, y comienzan los desplazamientos a Madrid para recibir lecciones del prestigioso pianista y docente José Tragó. A la vez, empieza a manifestarse el compositor incipiente. El 16 de agosto de 1899, en el Salón Quirell gaditano, Manuel da a conocer varias piezas propias.

Próximas entregas de Manuel de Falla: Madrid. La vida breve. París. Las Cuatro piezas y las Siete canciones.

Más Notas
Maurice Ravel
Félix Mendelssohn
Piazzolla más clásico que nunca
La tragedia de Georges Bizet
Juan Crisóstomo de Arriaga

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Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • George Gershwin

    Biografía

  • Concierto para violín Op.77

    Johannes Brahms

  • Pequeña música nocturna

    Wolfgang Amadeus Mozart

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    N° 4 - 26 de septiembre de 2010

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 7

  • Sinfonía Nº 5

    Gustav Mahler

  • Un americano en Paris

    George Gershwin

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 24

Intérpretes

Voces

Rosita Quiroga

Rosita Quiroga

En La Boca, de la mano de un maestro ejemplar, Juan de Dios Filiberto, vecino y amigo de la familia Quiroga, Rosita dio sus primeros pasos con la guitarra a la edad de siete años. El tango no era por entonces cosa de niñas. De modo que la joven Rosita se inició en el arte del canto al compás de los valsesitos, la zamba y la canción campera. Cantaba en reuniones y fiestas de familia. Eran los años de Filiberto y Quinquela Martín, La Boca festejaba ruidosos carnavales y Rosita, que vivía en una casa de chapa y madera, se mezclaba en las murgas del barrio.

Voces

Ángel Vargas

Ángel Vargas

Posiblemente, junto a Francisco Fiorentino, fue el modelo del "cantor de la orquesta". Tanto es así que hablar de Ángel Vargas nos remite indefectiblemente a Ángel D'Agostino, el director de la orquesta de sus grandes éxitos. Cantor de una personalidad impresionante, es el símbolo del fraseo porteño de los años cuarenta. Vargas canta como únicamente se cantó en el cuarenta. Su fraseo era reo y compadrito pero al mismo tiempo, de un infinito buen gusto. Tenía una dulzura que disimulaba su voz pequeña pero varonil, transmitía simpatía y era sobretodo, un cantor carismático. Fue sin duda uno de los más grandes artistas de nuestro tango.

Músicos

Hugo Baralis

Hugo Baralis

Precoz, como muchos músicos de su generación, Hugo Baralis debutó, a los 18 años, como violinista en la reconocida orquesta de Minotto-Di Cicco. Cultor de un estilo elegante y decidor, comenzó a llamar la atención del mundo tanguero por su estilización del tango en el violín. Heredero de la escuela de Elvino Vardaro, pero con un personal sonido, logró imponer su refinamiento en grabaciones que lo sobreviven para el Octeto Buenos Aires de Astor Piazzolla.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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