Lunes, 10 de Diciembre de 2018

Clásica y Ópera | Compositores

Luigi Nono

Luigi Nono

Un músico revolucionario, un neohumanista, un innovador, un hombre de convicciones, todo esto es este compositor nacido en Venecia el 29 de enero de 1924, que ya de joven provocó sensación y llegó a ser admirado y respetado. Se comprometió social y políticamente como ningún otro músico de su generación. En cuanto a sus convicciones, continúa en cierta medida la línea de Kurt Weill, pero desde el punto de vista musical procede de un mundo completamente diferente.








Mientras los poetas “maquinistas” de los años 20 querían ser “sencillos”, machacar las cabezas con melodías duras y nítidas, trasladar el ritmo de las máquinas al arte musical, pintar murales con grandes pinceladas, manifestarse con lenguaje y expresiones vulgares y populares, crear un estilo para las masas, Nono, en cambio, muestra influencias de Webern, de Schoenberg (que fue suegro suyo), y es compañero de lucha de todos los experimentadores, de todos los compositores “seriales»” de su época: escribe por lo tanto una música de gran complejidad, a la que no se puede aplicar ninguna ley anterior.

En su ópera Intolleranza, que también en los escenarios de los países no latinos se representa con este título, acusador y comprensible en todas partes, todo se eleva a un punto muy difícil de soportar tanto física como psíquicamente. Mientras otras obras de arte se basan en la alternancia sabia y dada por la naturaleza de serenidad y excitación, de lirismo y drama, de tragedia y sátira, en Intolleranza no hay sino una desesperación que corre vertiginosamente entre la vida y la muerte, la lucha rabiosa contra la injusticia y la aniquilación total. Un «fugitivo» (como se le llama simplemente en el programa del teatro), un miembro anónimo del ejército de millones de desarraigados y apátridas; un extranjero, tal vez un «obrero extranjero», anhela emigrar, pero es denunciado, apresado y torturado por los esbirros del poder, de la dictadura. Huye, llega a otro país, pero no a la libertad, sino que cae en la máquina de la burocracia, igualmente inhumana, en el absurdo sistema de los sellos y las actas, detrás de las cuales ha desaparecido hace mucho tiempo todo sentimiento humano, toda personalidad (Menotti ha descrito esto de manera grandiosa en su Cónsul). Se le une «una compañera», y juntos luchan contra la creciente marea de la intolerancia, contra el odio, contra la bomba atómica, contra la aniquilación de la humanidad. Cuando el horizonte parece iluminarse ante ellos, un nuevo diluvio arrastra todo hacia la destrucción.

Nono puso música a esta idea de Angelo María Ripellino. ¿Sigue siendo música? Dejemos la respuesta a una época posterior. Es el alboroto de nuestro mundo, el ruido de nuestra vida, formada de una manera horrorosa por gritos de desesperación, órdenes vociferadas, bombas que estallan, estridentes eslóganes de propaganda, crueldad y placeres vulgares. ¿Debemos exigir «melodía», sonidos puros y agradables, de semejante documento de época? Nono tiene algo de visionario. «La intención es noble y pura», se dice en La flauta mágica de Mozart; tal es también la intención de Nono. Es la lucha, la rebelión contra toda clase de intolerancia, contra toda violencia, contra toda opresión, toda mentira, toda esclavitud, toda destrucción, contra los dictadores y los campos de concentración, contra la destrucción atómica, pero también contra el «orden» muerto de una burocracia deshumanizada.

La «música» de este grandioso manifiesto político que debería ser aplaudido incondicionalmente, es nueva, «inaudita» en el sentido literal del término. Combina masas de sonidos electrónicos, que surgen de distintos altavoces distribuidos en el espacio, con violentos sonidos orquestales por encima de los cuales sobresalen sólo en parte los gritos estridentes de las voces, sin que se pueda entender una sola palabra. Si ésa fuera la idea, no utilizar más el lenguaje, sino sólo los sonidos, comunes a todos los pueblos y razas, que surgen de la angustia y de la desesperación primordiales, entonces sería un experimento fascinante. Pero hay un texto (en cuya traducción alemana se ha esforzado un poeta como Alfred Andersch) que resulta completamente ininteligible en medio del furor. Una apelación a la humanidad, pero no queda clara, desaparece en el ruido de nuestra época. ¿Es ése el sentido? ¿Es un diluvio universal el fin de nuestra época? ¿Estamos atrapados en un horror sin salida? ¿Es la deslumbrante explosión de la bomba atómica la única luz de nuestra era?

No es de extrañar que Intolleranza despierte pasiones. Si nuestra época no estuviera interiormente tan cansada, tan destruida, esta extraña ópera debería suscitar revueltas. Las representaciones que ha habido hasta la fecha sólo han provocado discusiones. El estreno, celebrado en Venecia el 13 de abril de 1961, produjo un gigantesco escándalo, al que por lo demás contribuyó en su mayor parte un grupo de opositores políticos. Casi un año más tarde, durante el estreno alemán, celebrado en Colonia, hubo nuevas manifestaciones, pero esta vez de un origen más puro, pues tenían que ver con la validez de aquella expresión artística. La lucha entre el público duró mucho tiempo. Los enemigos se oponían a la música, no a la idea. ¿Puede Intolleranza ser representada y provocar una «aprobación» convencional? Es casi impensable, en realidad sería un desconocimiento, un empequeñecimiento, un desprecio del mensaje. Sin embargo, Nono le ha dado ¡forma artística y sacándolo de lo político lo ha colocado en otro nivel, donde la idea no puede identificarse con la capacidad. Y es así como Intolleranza toca problemas para cuya discusión nuestro libro no puede ser un foro, por más fascinante que sea una confrontación a fondo.

Sus padres, Mario Nono y Maria Manetti, le dieron el nombre de su abuelo paterno, el pintor Luigi Nono, importante representante de la escuela veneciana del siglo XIX.

Nono conoció a Gian Francesco Malipiero en 1941 y comenzó a seguir sus cursos de composición en el Conservatorio de Venecia. En dicho conservatorio se familiarizó con el serialismo dodecafónico, especialmente de la manera como fue elaborado por Anton Webern.

Al tiempo, comenzó estudios de Derecho en la universidad de Padua. En 1946, acabados sus estudios, Nono conoció en Roma a Luigi Dallapiccola y Bruno Maderna. Este último se hizo rápidamente su amigo. En 1948 asistió, con Maderna, a los cursos de dirección de orquesta impartidos en Venecia por Hermann Scherchen.

En 1952, Nono se unió al Partido Comunista Italiano (PCI). Su compromiso comunista está marcado por el comunismo revolucionario. Durante casi toda su vida, su obra se caracterizó por tener una fuerte carga política, en particular, la lucha contra el fascismo; en su último período, sin embargo, se puede notar un cambio de esa tendencia por una obsesión con el silencio como elemento estético/político y una frase en particular: «No hay caminos, hay que caminar», leída por el compositor en una pared de un edificio en Toledo. Ésta frase da título o aparece en varias de sus obras de su último periodo.

En marzo de 1954, Nono conoció a Nuria Schönberg, hija del compositor Arnold Schönberg, en Hamburgo, donde asistió al estreno mundial, en versión de concierto, de la ópera Moisés y Aarón del compositor desparecido tres años antes. Nono se casó con Nuria en 1955. La pareja tuvo dos hijas, Silva, en 1959, y Serena Bastiana en 1964. Nono y su familia se instalaron en la isla de La Giudecca (Venecia) en 1956.

Se convirtió en un célebre compositor de música electrónica, aleatoria y serial.

En la década del sesenta Luigi Nono dio clases en el Instituto Di Tella (Buenos Aires). Fue el único músico que apoyó la ópera Bomarzo (de Manuel Mujica Láinez y Alberto Ginastera), prohibida por pornográfica por la iglesia católica argentina y la dictadura del general Onganía.

Fuentes: “Diccionario de la Ópera” de Kurt Pahlen  - Wikipedia

Más Notas
Maurice Ravel
Félix Mendelssohn
Piazzolla más clásico que nunca
La tragedia de Georges Bizet
Juan Crisóstomo de Arriaga

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Las cuatro estaciones

    Antonio Vivaldi

  • Sonata violín y piano N° 1

    Johannes Brahms

  • Sinfonía Nº 9

    Anton Bruckner

  • La vida breve

    Manuel de Falla

  • Peer Gynt "Suites"

    Edvard Grieg

  • Sueño de una noche de verano

    Overture

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2012 - Programa N° 31

  • Mon Coeur S'Ouvre A Ta Voix

    María Callas (Dalila)

Intérpretes

Poetas

Reinaldo Yiso

Reinaldo Yiso

Fecundo autor de letras de tango, vino al mundo en el porteño barrio de Liniers, zona que creció al amparo de la instalación de los talleres del antiguo Ferrocarril Oeste. Su aporte al tango quedó reflejado en la gran cantidad de composiciones que escribió, sin apartarse nunca de un particular estilo de poeta de barrio. Sus letras resumen emociones y pasiones comunes a la sensibilidad del porteño. Musicalizaron sus letras, entre otros, Ricardo Tanturi, Francisco Rotundo, Miguel Caló, Anselmo Aieta, Alberto Morán, Roberto Rufino y Alberto Podestá, entre otros.

Poetas

Cátulo Castillo

Cátulo Castillo

Cátulo Castillo recorrió con sus letras los temas que siempre obsesionaron al tango: la dolorosa nostalgia por lo perdido, los sufrimientos del amor y la degradación de la vida. No tuvo en cambio espacio para el humor ni para el trazo despreocupado, y tampoco para el énfasis rítmico de la milonga. La palabra "último" figura en varios de sus títulos, como dando testimonio de ese desfile de adioses que atraviesa sus letras, donde hay siempre compasión por quienes padecen y un frecuente recurso al alcohol como fuga.

Músicos

José Bragato

José Bragato

Violoncellista, pianista, arreglador y compositor. Formó parte de las orquestas de tango más relevantes de la época. Fue estable en la de Francini-Pontier pero el elegido de todos los maestros para las grabaciones como Aníbal Troilo, Atilio Stampone, Osvaldo Fresedo. En 1954 se sumó a la “patriada” de Astor Piazzolla: armar el Octeto Buenos Aires, que revolucionó al tango. El sonido especial de su violoncello, unido a su virtuosismo, le permitió jerarquizar el instrumento por lo que las orquestas típicas de entonces dieron entidad a este instrumento como solista a la par del violín, a partir del surgimiento de José Bragato como notable violoncellista.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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