Martes, 19 de Junio de 2018

Clásica y Ópera | Compositores

Gioacchino Rossini (1792-1868)

Gioacchino Rossini (1792-1868)

Su música, que se ha mantenido durante mucho tiempo, sobre todo por El barbero de Sevilla, nos proporciona alegría hoy con media docena larga de óperas. Hay en ellas humor e ingenio como pocas veces, pero sobre todo hay auténtica comedia, sorprendente virtuosismo, enorme comprensión del arte y una plenitud de inspiración que no decae nunca. Fue un inmortal en el reino de los sonidos, al que puso durante mucho tiempo su sello inconfundible.







Una estrella especial guía la vida de Rossini, comenzando por su curiosa fecha de nacimiento: 29 de febrero de 1792. Su sobrenombre, «el cisne de Pesaro», dio fama mundial a la ciudad donde nació.

De niño cantó en iglesias, luego estudió en Bolonia; a los doce años compuso deliciosas piezas orquestales y a los dieciocho, óperas. La facilidad con que inventaba melodías raya en lo increíble. En veinte años compuso cuarenta óperas, varias veces fueron cuatro en un año, y durante otro (1812) compuso nada menos que seis. Nadie le reprochará que muchas veces se solicitara «préstamos» a sí mismo, es decir, que utilizara las mismas piezas propias en dos o tres obras distintas. De todos modos, que utilizara la misma obertura para una ópera trágica y luego para una comedia, da que pensar. La música de su época, ¿poseía tan pocas cualidades descriptivas, antes de que las introdujera Beethoven?

Su fama y sus ganancias parecen incluso en esta época, deseosa también de superar marcas en este ámbito, dignas de un cuento de hadas. Sus viajes por Europa fueron semejantes a marchas triunfales: en todas partes lo esperaban masas jubilosas, festejos, honras, un delirio de los fanáticos de la ópera inimaginable para los compositores de hoy. Por ejemplo, en 1822 fue a Viena para ver a Beethoven, que vivía solo y pobre. Su encuentro fue difícil por muchas razones. La diferencia de idiomas y la sordera casi total del maestro de Bonn casi impidieron el diálogo. Además, Beethoven mantuvo sus convicciones: no le gustaba la ópera italiana. Al despedirse quiso tal vez, un poco avergonzado, reconciliarse con el visitante y le aconsejó que «compusiera la mayor cantidad posible de Barberos». Rossini sonrió con educación, tampoco antes había contradicho al maestro, al cual veneraba. Pero pensó seguramente en muchas otras obras suyas, que le eran tan caras como el popularísimo Barbero de Sevilla, y que Beethoven ni siquiera conocía.

Rossini culminó su carrera con varios estrenos en París, que se había convertido en la meca de la ópera. Después del indescriptible éxito del Guillermo Tell en 1829, anunció que en cierta medida se retiraba del oficio. Como un funcionario que se jubila cuando le llega el momento. Una decisión incomprensible, inconcebible y absolutamente única que da pie a todo tipo de consideraciones y pensamientos. ¿Puede un artista creador renunciar a la creación como un empresario renuncia a su empresa? ¿Sintió Rossini el cambio de los tiempos, sintió que la nueva época romántica se oponía a su arte «clásico»? Con Guillermo Tell había probado que también él podía componer en estilo «romántico». ¿Lamentó la progresiva democratización del arte, sobre todo del teatro de ópera, que lentamente, pero con seguridad, de mesa de sibaritas pasó a ser restaurante popular (una comparación que no está fuera de lugar en el caso de Rossini, tan inclinado a los placeres culinarios)? Nadie sabe la verdadera razón; el caso es que Rossini no compuso ninguna ópera más en los casi cuarenta años que le quedaban de existencia.

Llevó una vida de gran señor, invitaba a los amigos a su hermosa casa de Passy, donde no les daba a conocer su música sino los platos que inventaba. De manera que su nombre aparece hoy no sólo en los teatros, sino también en los restaurantes, donde no está ligado a arias y coros, sino a tournedos y canelones. Murió en París el 13 de noviembre de 1868.

Con él desapareció una época, la última gran era del bel canto, que había representado junto con Donizetti y Bellini. Su música, que se ha mantenido durante mucho tiempo, sobre todo por El barbero de Sevilla, nos proporciona alegría hoy con media docena larga de óperas. Hay en ellas humor e ingenio como pocas veces, pero sobre todo hay auténtica comedia, sorprendente virtuosismo, enorme comprensión del arte y una plenitud de inspiración que no decae nunca. Fue un inmortal en el reino de los sonidos, al que puso durante mucho tiempo su sello inconfundible.

Fuente: Diccionario de la Ópera de Kurt Pahlen

Más Notas
Maurice Ravel
Félix Mendelssohn
Piazzolla más clásico que nunca
La tragedia de Georges Bizet
Juan Crisóstomo de Arriaga

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Ballets

    Piotr Illych Chaikovski

  • E lucevan le stelle

    Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)

  • Concierto de Aranjuez

    Joaquín Rodrigo

  • Mi Patria

    Bedrich Smetana

  • Concierto para piano Nº 3

    Allegro ma non tanto

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2012 - Programa N° 27

  • Sinfonía Nº 1 "Clásica"

    Sergei Prokofiev

  • Johannes Brahms

    Biografía

Intérpretes

Músicos

Agustín Bardi

Agustín Bardi

Hacia 1908 y en algunos cafetines de camareras de La Boca emplazados frente al Riachuelo, "El bar de la taquera" y el "Café del Griego", debutaba Agustín Bardi integrando, como violinista, un trío con Ravina y Benigno, y más tarde un cuarteto con el Tano Genaro Espósito. Al poco tiempo pasó al café "La Marina" donde interpretó públicamente el piano por primera vez. En 1911 actuó en "El Estribo" y ese mismo año compuso su primer tango: Vicentito, dedicado al bandoneonista Vicente Greco.

Músicos

Hugo Baralis

Hugo Baralis

Precoz, como muchos músicos de su generación, Hugo Baralis debutó, a los 18 años, como violinista en la reconocida orquesta de Minotto-Di Cicco. Cultor de un estilo elegante y decidor, comenzó a llamar la atención del mundo tanguero por su estilización del tango en el violín. Heredero de la escuela de Elvino Vardaro, pero con un personal sonido, logró imponer su refinamiento en grabaciones que lo sobreviven para el Octeto Buenos Aires de Astor Piazzolla.

Voces

Reynaldo Martín

Reynaldo Martín

Los años 60, fueron muy difíciles para el tango. El rock se había impuesto en la juventud y la política cultural y los medios de comunicación apoyaban más al folklore que a la música ciudadana. El tango estaba "en baja", no se vislumbraba ninguna figura en el horizonte y los tangueros se guarecían en los pocos refugios que había en Buenos Aires. En esas apareció un muchachito rubio, con pinta de galán televisivo, simpático y muy sencillo. Reynaldo Martín fue un remanso de aire puro que enseguida atrajo al público con su voz expresiva y fresca, con una muy buena dicción y, lo que es más importante, afinado.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

Letras

Ver mís letras
A B C D E F G H I J K
L M N O P Q R S T U
V W X Y Z

Desarrollado por Osmosis