Viernes, 22 de Junio de 2018

Clásica y Ópera | Compositores

Claudio Monteverdi

Claudio Monteverdi

Habría que llamar a Monteverdi el “padre de la ópera”, pues sin él la recién creada forma artística no habría pasado de la infancia y no se habría convertido en tan poco tiempo en la modalidad más apreciada del mundo musical. Sin embargo, hoy nos inclinamos a dar otros títulos a este maestro nacido (o bautizado) en Cremona el 15 de mayo de 1567: uno de ellos, el de “padre de la música moderna”, donde “moderna” quiere decir simplemente “de la nueva época”.








Este título, que durante mucho tiempo se dio en todas partes a Johann Sebastian Bach, hoy puede concederse a Monteverdi con todo fundamento sin menoscabo de la importancia del maestro alemán. Tal vez sería más justo denominar a Bach el “padre de la música moderna” y a Monteverdi el “abuelo”.

Nuestra época, con su incontenible ímpetu científico, no sólo marcha hacia adelante y se interna en una tierra desconocida, sino que despierta también relaciones y valores del pasado olvidado que amplían y enriquecen el panorama de nuestra vida y de nuestro arte. Monteverdi ha retornado con fuerza al ámbito de nuestra práctica musical. Y cualquiera que sea la forma en que expresemos nuestra admiración por su personalidad descollante, hay algo que está fuera de toda duda: Monteverdi se encuentra entre los grandes maestros de todas las épocas y países.

Fue necesaria mucha investigación para sacar a la luz los datos hoy conocidos de su biografía. Sin embargo, toda la investigación del futuro no será suficiente para llenar los vacíos que han abierto en sus obras las circunstancias desfavorables y las calamidades históricas.

A los quince años publicó sus primeras obras, proclamándose “discípulo de Ingegneri” (el importante compositor Marco Antonio Ingegneri, nacido en Verona y fallecido en Cremona). Hacia 1590 entró en el servicio de la corte ducal de Mantua, uno de los centros musicales más cultos de la época. En 1602, Vincenzo I Gonzaga lo nombró maestro di cappella.

En 1607 produce su primera ópera, Orfeo. Un año más tarde le sigue Arianna. Pero con esta obra comienzan nuestros problemas con Monteverdi: se han perdido manuscritos irreemplazables. De este segundo drama musical apenas poseemos algo más que el famoso “Lamento”, aunque basta para que nos hagamos una idea de la grandiosidad de esa música, que podría haberse encontrado en toda la obra. No la conocemos y tampoco tenemos datos sobre la música de Monteverdi de la época de la corte de Mantua: las guerras en torno a la ciudad, que en 1630 fue saqueada e incendiada, destruyeron casi todo. Monteverdi no permaneció mucho tiempo dentro de sus murallas.

Después de la muerte de su protector (1612) y después de que el sucesor de éste lo despidiera, fue nombrado maestro de capilla de San Marcos de Venecia, el cargo más importante en la música occidental de la época. La ciudad edificada sobre el agua fue para la última época del Renacimiento lo que Florencia había sido para la primera: una concentración de realizaciones del más alto nivel, una orientación decidida y consciente hacia la cultura. Monteverdi pudo desarrollar allí toda su capacidad. Junto a la actividad eclesiástica estaba la profana, del mismo nivel, la composición de madrigales y óperas (que todavía no se llamaban así). A este género pertenecen sus dos obras tardías más importantes: Il ritorno d'Ulisse in patria, estrenada en 1641, y L'incoronazione di Poppea, de 1642. Ninguna de las dos se estrenó en un palacio: en 1637 se inauguró en Venecia el primer teatro musical del mundo occidental, San Cassiano; había comenzado la gran revolución de nuestro género artístico.

Varias desgracias personales alcanzaron a Monteverdi durante los años que pasó en Venecia e impulsaron tanto su creatividad como su fama: murió su amada esposa, y su hijo Massimiliano, médico en Bolonia, cayó en las garras de la Inquisición, de las que sólo pudo librarlo la celebridad del nombre paterno. En 1631 la peste asoló Venecia. En 1632 el maestro, de una fe profunda, tomó los hábitos eclesiásticos, aunque sin ejercer una función sacerdotal. Venerado por el mundo entero, murió en Venecia el 29 de noviembre de 1643.

Teóricos o reformistas de la ópera posteriores (como Gluck y Wagner) se basan en él. En el siglo XX vuelve a despertarse el interés por sus obras: Gian-Francesco Malipiero, Vincent d'Indy, Ottorino Respighi, Ernst Krenek, Carl Orff, Luigi Dallapiccola, Alfredo Casella y Walter Goehr, partiendo de diferentes puntos de vista, prepararon refundiciones representables en escena.

El renacimiento más amplio, que impone nuevos criterios usando simultáneamente instrumentos antiguos y aplicando audaces interpretaciones de estilo, fue emprendido por la Opera de Zúrich a finales de los años setenta, pues bajo la dirección musical de Nikolaus Harnoncourt y la dirección escénica de Jean-Pierre Ponnelle se dio nueva forma a las tres obras teatrales supérstites y además se les añadieron las piezas del Octavo Libro de Madrigales, que al parecer se concibieron para la ejecución teatral. El enorme éxito obtenido, que apenas se preveía, llevó las representaciones a una serie de grandes teatros de ópera y a su difusión por medio del cine y la televisión. De repente Monteverdi había empezado a ser conocido por un amplio público operístico.

Más Notas
Maurice Ravel
Félix Mendelssohn
Piazzolla más clásico que nunca
La tragedia de Georges Bizet
Juan Crisóstomo de Arriaga

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Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Programa N° 11 - 14 de noviembre de 2010

  • Suites Nº 1 "La Arlesiana"

    Prelude

  • Música para los reales fuegos artificiales

    Georg F. Haendel

  • Concierto para piano Op. 54

    Robert Schumann

  • Ah Si Ben Mio

    Franco Corelli (Manrico)

  • Sonata para violín fa mayor

    Félix Mendhelsson

  • Sinfonía Nº 3 Op. 32

    Moderato assai

  • Sinfonía Nº 9

    Anton Bruckner

Intérpretes

Voces

Rosita Quiroga

Rosita Quiroga

En La Boca, de la mano de un maestro ejemplar, Juan de Dios Filiberto, vecino y amigo de la familia Quiroga, Rosita dio sus primeros pasos con la guitarra a la edad de siete años. El tango no era por entonces cosa de niñas. De modo que la joven Rosita se inició en el arte del canto al compás de los valsesitos, la zamba y la canción campera. Cantaba en reuniones y fiestas de familia. Eran los años de Filiberto y Quinquela Martín, La Boca festejaba ruidosos carnavales y Rosita, que vivía en una casa de chapa y madera, se mezclaba en las murgas del barrio.

Músicos

José Canet

José Canet

Canet es el prototipo del clásico guitarrista tanguero, dispuesto siempre a unir su guitarra a una voz de tango. Sus influencias se remontan al estilo de los acompañantes de Gardel, Magaldi y Corsini. Fue uno de los pocos guitarristas que logró evadir las influencias de Roberto Grela, creador de toda una escuela en el tango. Su estilo estaba enraizado en forma directa a los conjuntos de guitarras clásicos. En muchas de sus actuaciones agregó al trío o cuarteto de guitarras otros instrumentos de cuerda: contrabajo, violines y violonchelo.

Músicos

Julio De Caro

Julio De Caro

Su carrera se desarrolló a través de cuatro actividades principales: fue director, compositor, arreglista y violinista. Se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes. En 1927 grabó su primer disco. Entre sus grandes éxitos cabe mencionar: "El malevo", "Boedo", "Berretín", "Nobleza de arrabal" y "Flores negras". De Caro fue de los primeros en comprender que el destino del tango era la música y avanzó en esa dirección, hasta donde le dio el aliento.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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